En 1989, me preguntaron en Jeddah, durante una conferencia organizada por el grupo de prensa Okaz, cuál sería el impacto de la Perestroika en los árabes. La respuesta que expresé entonces me parecía razonable: la caída de la URSS iba a estremecer a todo el sistema de alianza de la guerra fría y debilitar los regímenes árabes ligados a Moscú. Pensaba sobre todo en Siria e Irak. Me di cuenta muy pronto de que eso no era en modo alguno lo que mi auditorio quería oír. Quería escuchar que la penetración soviética ya no era una amenaza y que Estados Unidos vería el advenimiento del equilibrio en el Medio Oriente y abandonaría su alianza estratégica con Israel. Cuando respondía a eso recordando que la alianza entre Israel y Estados Unidos se basada en cimientos más profundos, se produjo un apasionado debate.
En los días que siguieron a ese intercambio, presenciamos grandes cambios en los países de Europa del Este. Los nuevos dirigentes le dieron la espalda a la política de su predecesor y se volvieron hacia Israel. La perestroika tuvo, pues, como consecuencia una pérdida de influencia de los países árabes, pero no hubo democratización. En efecto, el movimiento que hubiera podido realizarse a favor de la democracia en el mundo árabe se había dirigido a sostener a los palestinos. Sin embargo, esa orientación que protegía a los dictadores terminó en el fracaso. A fines de los años 90, los movimientos como Al Qaeda comenzaron también a atacar a los regímenes "apóstatas".
En la actualidad, con las elecciones en Irak, la democracia está en el primer lugar de la agenda política y desde el Líbano hasta Egipto, el movimiento a favor de la democracia se desarrolla por doquier. Es cierto que ese movimiento es frágil, pero los déspotas y terroristas le temen. Es cierto que las democracias podrían elegir a extremistas, pero cuando sus políticas fracasen, los electores los destituirán. Entonces las políticas socialistas o antinorteamericanas no durarán. La democracia pondrá fin al terrorismo y a la corrupción. Ese avance democrático es la perestroika árabe.

Fuente
Gulf News (Emiratos Árabes Unidos)
Gulf News es el principal diario dedicado a todo el Golfo Arábigo-Pérsico. Difusión: más de 90 000 ejemplares. Redactado en Dubai en inglés, es leído sobre todo por la muy importante comunidad extranjera radicada en la región.

«Time for Arab perestroika», por John O’Sullivan, Gulf News, 14 de marzo de 2005.