JPEG - 22.3 KB
Alexis Segundo, Patriarca de la Iglesia ortodoxa rusa.

El diálogo cristiano-musulmán es una de las prioridades de la actividad de la Iglesia Ortodoxa Rusa, manifestó ayer jueves el Patriarca Alexis Segundo.

Nuestra colaboración con los adeptos del Islam se realiza en el marco del Consejo Interreligioso de Rusia y también a nivel de comunidades. Gracias a ello logramos mantener la paz en la sociedad, oponernos juntos a la destrucción de los pilares morales y contribuimos a conservar los valores culturales, dijo el cabeza de la Iglesia Ortodoxa Rusa al término del oficio divino realizado en la Catedral de la Anunciación del Kremlin de Kazan, capital de la República de Tartaria (región del Volga).

Kazán siempre - y con derecho - ha tenido la reputación de ser centro de la vida religiosa de los musulmanes de Rusia. A lo largo de siglos los adeptos del islamismo y el cristianismo convivían en paz y concordia en esa tierra, procurando ayudar unos a otros, entre ellos no hubo guerras religiosas, dijo Alexis Segundo.

El que fuese apoyada la iniciativa de establecer una nueva fiesta nacional, el 4 de noviembre, como símbolo de la unidad de los pueblos de Rusia, la cual coincide con los festejos de adoración al icono de la Virgen de Kazan, relacionados también con la conmemoración de la victoria obtenida sobre los ocupantes extranjeros en 1612, es un ejemplo de una benéfica cooperación entre las confesiones, manifestó.

El Patriarca ha subrayado que el diálogo religioso que se desarrolla en Tartaria da sus frutos. En particular, la república puede llegar a ser una región en la que en todas las escuelas secundarias se impartan clases de la cultura ortodoxa e islámica.

Sólo de este modo podremos educar en la joven generación la fidelidad a las tradiciones y los valores morales y oponernos al extremismo, la hostilidad y la intolerancia, manifestó. La Iglesia Ortodoxa Rusa acoge con comprensión el apoyo prioritario a la comunidad islámica que se presta en Tartaria. Sin embargo, suponemos que también haría falta ayudar a la diócesis ortodoxa de Kazán, dijo Alexis Segundo.

El Islam no predica el extremismo, manifestó el Patriarca Alexis Segundo. Actualmente se observa una tendencia muy peligrosa de utilizar la noción de «extremismo islámico». Pues no es correcto asociar el extremismo con la religión, porque ninguna religión predica el extremismo y la crueldad. Aquello que sucede hoy día no tiene vinculación con la religión, dijo el cabeza de la Iglesia Ortodoxa Rusa.

Según él, si los extremistas se presentan como adeptos del Islam, lo utilizan como una cobertura solamente. El Islam no predica el extremismo. Con los esfuerzos mancomunados debemos fortalecer la cooperación entre las comunidades religiosas tradicionales, exhortó el Patriarca.

La propia participación de los líderes religiosos en actividades conjuntas debe servir de un buen ejemplo para sus seguidores. Hoy día nos hemos saludado como hermanos en la catedral de la Anunciación del Kremlin de Kazan, dando con ello, creo, un buen ejemplo para todo el mundo, dijo Alexis Segundo.

El presidente de Tartaria, Mintimer Shaimiev, a su vez ha subrayado que tras los sucesos del 7 de julio que tuvieron lugar en Londres, los líderes de muchos países han llegado a la conclusión de que se debe unirse en la lucha contra el terrorismo. Pero según Shaimiev, también se debe unirse para estudiar juntos las causas de la manifestación y propagación de ese mal.

Shaimiev ha dicho compartir la opinión expresada por el Patriarca de que los terroristas utilizan el Islam para justificar sus fechorías, pero al propio tiempo ha criticado la tendencia de imponer unos países altamente industrializados su modo de vida a otros Estados que tienen sus tradiciones arraigadas. No creo que las incursiones y bombardeos lleven a conseguir paz y concordia, subrayó.

Shaimiev ha exhortado a apoyar a escala global la idea que expresó hace un tiempo el presidente de Irán, Mohammad Khatani, de que hace falta sostener un diálogo entre las culturas y civilizaciones. El presidente de Tartaria ha llamado a la joven generación a cuidar bien la catedral de la Anunciación y la mezquita de Kul Sharif del Kremlin de Kazán como símbolos de la concordia interconfesional.

Estamos dando para todo el mundo un ejemplo concreto del mantenimiento de la estabilidad en las relaciones entre diversas confesiones y nacionalidades. La experiencia de Tartaria debería ser estudiada, porque muchos países chocan con problemas en esta materia, subrayó Shaimiev.

Fuente
RIA Novosti (Rusia)

Ria Novosti 22 de julio 2005