JPEG - 17.8 KB

- ¿Por qué Venezuela considera positivas las resoluciones de la reciente Asamblea General de la OEA?

- Como es bien sabido, el actual gobierno de Estados Unidos de Norteamérica ha venido sosteniendo la tesis que la Carta de la Organización de Estados Americanos, a la cual se ha agregado la Carta Democrática Interamericana, son insuficientes para garantizar la democracia en nuestras Américas. Por ello, se requeriría introducir un Comité de Monitoreo que tendría como fin hacer el seguimiento de la situación en cada uno de nuestros países y adoptar medidas de "democracia preventiva" cuando, a juicio de tal Comité, una democracia esté en peligro o un gobierno elegido democráticamente deje de ser democrático.

En vista de que tan evidente intención intervencionista era muy difícil de tragar, propusieron una especie de reforma de la Carta, otorgándole facultades, no previstas en la misma, al secretario general con lo cual, además, echaban sobre los hombros del Dr. Insulza una carga que, de aceptarla, lo comprometería en acciones que lo hubiesen condenado al más absoluto desprestigio al tratar de hacerlo cómplice de políticas de intervención inaceptables para cualquier país con el más mínimo sentido de soberanía. Pero, además, han venido insistiendo en que lo que ellos llaman "sociedad civil", así como sectores privados, participen en los modelos de intervención.

La tal "sociedad civil", según lo que se evidencia de la enorme importancia y las considerables sumas de dinero que aporta el Estado norteamericano a grupos como el llamado Súmate de Venezuela, estaría representada por ONGs. Es un dicho muy conocido en Estados Unidos: Who signs the checks has the control (Quien firma los cheques, tiene el control). Hecho más que demostrado en el caso de Venezuela, donde la mencionada organización tuvo una evidente participación en el golpe de Estado en abril de 2002 y recibe regularmente remesas de dinero por parte del gobierno de EE.UU.

Tales pretensiones fueron rechazadas. Se dejó un párrafo donde el secretario general puede, mas sólo a través del Comité Permanente de la OEA, elevar proposiciones para su consideración. En síntesis, la obsesión de aplicar mecanismos de intervención muy difíciles de enmascarar, ha sido frustrada. Más aún cuando, en lo inmediato, tenía un objetivo inocultable: Venezuela.

Búsqueda de un modelo propio

- En los últimos meses los movimientos sociales han producido la renuncia de los presidentes de Ecuador y Bolivia. Y en los últimos años han hecho lo mismo también en Perú y Argentina... ¿Marca esto una tendencia? ¿Como caracterizaría usted esa crisis de las instituciones en América Latina?

- La crisis de las instituciones es la expresión del agotamiento de viejos modelos populistas, caracterizados por una demagogia narcotizante o un liberalismo que de nuevo sólo tenía cierto léxico. Como toda moda, pasa muy rápido, pero dejando un rastro de dolor, de lágrimas y no poca sangre. Los pueblos buscan, con su enorme intuición, un modelo que eche raíces profundas en su propia historia, en su cultura, en sus valores, en su realidad específica y que mire, en primer lugar, a los impresionantes niveles de pobreza que han dejado los viejos modelos.

El maestro de Bolívar acuñó una frase que sintetiza esto muy bien: "No debemos copiar, o inventamos o erramos". ¿Cuántos errores no ha provocado el "acierto" neoliberal y cuántos estropicios nos ha dejado su aplicación? Ciertamente podemos decir hoy, con toda propiedad, que un "fantasma recorre nuestra América" y ese fantasma es la búsqueda de un modelo propio, nacido de nuestra propia historia y de nuestra propia realidad. Para ello, muchas veces tenemos que realizar verdaderos esfuerzos arqueológicos para desenterrar ideas sepultadas durante más de un siglo y que hoy resurgen con fuerza inusitada. Tal es el caso de Bolívar en Venezuela y creo que más allá de nuestras fronteras.

Relaciones con EEUU

- ¿Cuál es la situación de las relaciones diplomáticas venezolano-norteamericanas y que evolución piensa que tendrán?

- Las nuestras no son, ciertamente, las mejores relaciones. El futuro dependerá de lo que finalmente decida hacer el pueblo norteamericano con el gobierno del Sr. Bush y sus concepciones fundamentalistas. Esas concepciones generan acciones más movidas por el desprecio o el odio ciego que por un verdadero interés en su pueblo. Hace tiempo se empeñó en que los iraquíes tenían armas de destrucción masiva y no dudó en pasar por encima de la Organización de Naciones Unidas para descargar sobre miles de inocentes el poder destructor de su panoplia militar.

El problema es que si bien los iraquíes pagan el mayor precio, también los jóvenes norteamericanos y sus familias pagan un precio creciente por la acción de su gobierno a miles de millas de sus hogares. Con otro discurso, pero con propósitos muy fáciles de imaginar para nuestros pueblos, hoy acusa a Venezuela de representar una "influencia negativa" y de ser un "factor desestabilizador" en la región, precisamente en el momento en que mejores son nuestras relaciones con América del Sur y el Caribe.

Por nuestra parte, lo hemos dicho y lo repetimos: no les estamos pidiendo su aplauso, solamente estamos exigiendo respeto, no injerencia en nuestros asuntos internos. Sobre tan elemental principio es perfectamente posible que tengamos relaciones positivas y constructivas, para utilizar los términos tan de su gusto. Que entienda que existen intereses comunes demasiado importantes entre nuestros países y nuestros pueblos, que nos necesitamos mutuamente y que nada ganaremos en un conflicto que podría afectar a todo el continente. Al contrario, sería muchísimo lo que nuestros países podrían perder. Pero, insisto, la suerte de nuestras relaciones dependerá, al final del día, de si el pueblo norteamericano va a estar dispuesto a seguir acompañando o aceptando tales políticas o exige un rumbo de respeto y amistad entre nuestras naciones y sus gobiernos. Por nuestro lado, estamos listos.

- Venezuela está pidiendo la extradición del terrorista Luis Posada Carriles. ¿Cuales son los fundamentos de esa petición?

-Posada Carriles es un terrorista internacional. Se fugó de un centro de detención en Venezuela cuando se le seguía un juicio penal por la voladura de una nave civil de Cubana de Aviación provocando la muerte de setenta y tres personas inocentes. La comisión del delito, con la complicidad de dos venezolanos, se inició en Venezuela, donde se colocó el artefacto explosivo. Entre Venezuela y Estados Unidos existe un acuerdo de extradición desde 1922, que está plenamente vigente. Entre las causales de extradición está el homicidio.

Además, está vigente el Tratado de Monterrey referente al derribamiento de naves civiles y acuerdos más recientes sobre combate al terrorismo. Ya las autoridades venezolanas hicieron la solicitud formal de detención del asesino e introdujeron, con soportes de prueba más que suficientes, la solicitud formal de extradición ante el Departamento de Estado norteamericano.

El presidente Bush tiene en sus manos la extraordinaria oportunidad de demostrar la veracidad de una afirmación que el mundo entero le ha oído repetir en los más diversos escenarios: "No sólo es terrorista quien realiza acciones de terrorismo, sino también quien lo protege". Para honra de muchos ciudadanos norteamericanos, aumentan los que le piden a su gobierno cumplir con sus obligaciones legales y éticas. Observamos igualmente que se alzan más y más voces en el mundo en el mismo sentido.

Para mayor seguridad, tengo entendido que el gobierno de Cuba ha renunciado formalmente ante el gobierno norteamericano a solicitar la extradición para que el juicio que está paralizado después de la fuga del criminal, culmine en Venezuela.

Por la más elemental decencia hay que entregar a este terrorista a la justicia venezolana para que, con todas las garantías que se otorgan en estos casos, enfrente la justicia por sus actos homicidas y terroristas.