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La séptima edición del Salón Aeroespacial MAKS 2005 que finalizó en Zhukovsky, en las afueras de Moscú, reunió a 642 empresas procedentes de 42 países, entre ellos, Jordania, Finlandia, Bélgica, Holanda, Bahrein, Eslovaquia y Georgia que presentaron aquí sus productos por primera vez, según ha declarado Boris Aleshin, jefe de la Agencia Federal para la Industria.

Entre las novedades de esta feria aeroespacial estaban el caza francés Mirage-2000 y varios aparatos norteamericanos: dos bombarderos estratégicos B-1B Lancer, el transporte militar KC-10, el avión nodriza KC-135 Stratotanker, los cazas F-15C\D Eagle y F-16 A\B Fighting Falcon, un total de ocho máquinas de guerra con un centenar de pilotos, navegantes, técnicos y otro personal de mantenimiento del Ejército de Aire de Estados Unidos.

El B-1B Lancer y el Mirage-2000 realizaron incluso varios vuelos de demostración sobre el aeródromo de Zhukovsky. La segunda sensación de MAKS 2005, que los profesionales del sector califican como espectáculo grandioso de acrobacia aérea, han sido precisamente los ejercicios de demostración, a cargo de equipos tan brillantes como el francés Patrulle de France, el italiano Frecce Tricolori en aviones escuela, los rusos Ruzzkie Vitiazi y Strizhi en cazas de combate Su-27 y MiG-29, escuadrilla Rus en aviones escuela L-39. Uno de los elementos más espectaculares del programa han sido las acrobacias aéreas realizadas por pilotos de pruebas de las empresas rusas Sukhoi, MiG y Gromov, en cazas multipropósito Su-30MKI, Su-27SKM, modelo experimental Su-47 con ala en flecha inversa, y en MiG-29OVT con vector de tracción alterno. Ni siquiera en el Salón de Le Bourget, que es la muestra aeroespacial número uno del planeta, se han visto cosas parecidas.

La comparación con Le Bourget ha estado patente en todo momento de la feria aeroespacial rusa. Es cierto que MAKS 2005 todavía está a la zaga de la muestra parisina, en cuya 46ª edición participaron en junio pasado 1.900 empresas de 44 países, con un total de 240 aviones, helicópteros y modelos aéreos no tripulados de uso civil y militar. La principal ventaja de Le Bourget es que allí se cerraron transacciones por un importe de US$30,000 millones, mientras que Moscú consiguió un resultado mucho más modesto, de poco más de US$1,000 millones.

No obstante, en Zhukovsky también se firmaron contratos muy importantes. El Rey Abdalá II de Jordania, por ejemplo, compró dos aviones de transporte militar Iliushin-76MF. La agencia aeroespacial europea EADS suscribió con la corporación rusa Irkut un acuerdo para adquirir una participación del 10% en este grupo, así como producir conjuntamente y promover al mercado internacional el avión antiincendios Be-200 y varios modelos no tripulados.

El jefe de la Agencia Federal para la Industria Boris Aleshin y el director general del grupo Sukhoi Mijaíl Pogosián, en presencia del ministro de Industria y Energía ruso Víctor Jristenko, firmaron un contrato con la francesa Airbus para el desarrollo del proyecto Russian Regional Jet (RRJ), la nueva gama de aviones destinada para las rutas regionales. Al día siguiente, las empresas rusas Grazhdanskie Samolety Sukhogo y Finansovaya leasingovaya kompaniya acordaron la compra de 10 aviones RRJ, con capacidad para 95 pasajeros cada uno, por un importe total de US$262 millones. La rusa Rosoboronexport y el grupo indio HAL suscribieron un contrato de US$300 millones que contempla la producción de las turbinas aéreas AL-55I, desarrolladas por la empresa rusa Saturn, bajo licencia en el territorio de India...

MAKS 2005 era el único lugar donde uno podía contemplar la amplia gama de cazas, aviones de asalto y bombarderos rusos con la marca Su en el fuselaje, incluido el prototipo piloto Su-47 Berkut con el ala en flecha inversa, el cual se considera un arquetipo del caza de la quinta generación. Otro modelo singular presentado en Zhukovsky ha sido el Su-31, avión de vuelo acrobático que le aportó a la selección rusa numerosas medallas de oro en varios campeonatos mundiales. Súmense a los aviones MiG, Tupolev, Yakovlev, Beriev, Irkut y otras prestigiosas marcas rusas.

También se exhibieron en MAKS 2005 una maqueta al tamaño natural del Klipper, nuevo transbordador espacial ruso que el presidente Vladímir Putin examinó con visible satisfacción, así como varios sistemas misilísticos de defensa antiaérea desarrollados por el grupo Almaz-Antey, entre ellos, S-300PMU2 Favorit, S-300V, Antey-2500, versiones modernizadas de Tor-M1, Osa-AKM, y sistemas de misiles antiaéreos de otras marcas, tales como Pechora en su versión moderna S-125, Buk-M1-2, Shilka, Strela-10, Igla-M, etcétera. Lo más importante es que en Zhukovsky se han enseñado las versiones modernizadas de estos equipos que se encuentran en dotación de Ejércitos de más de 35 países. Estos sistemas han sido una de las principales atracciones de la muestra, al igual que la gran variedad de naves aéreas no tripuladas producidas actualmente por la industria aeronáutica rusa.

Dicho sector se encuentra hoy en una fase de reestructuración y consolidación. La Corporación Aeronáutica Unificada que se está creando en estas fechas en Rusia se empeña en acumular todo lo mejor que hay en este terreno. Una de las fórmulas para que la industria aeronáutica local tenga éxito en el futuro es la integración de Rusia en el sistema de cooperación internacional, tendencia que ya se ha manifestado en el proyecto Russian Regional Jet, la participación de empresas rusas en el desarrollo de los aviones más grandes del planeta Boeing-787 Dreamliner y Airbus A380-800, así como en la creación de otros sistemas aeronáuticos y espaciales, sus componentes, equipos radioelectrónicos de a bordo, antenas, sistemas informáticos, de mantenimiento de naves aéreas y servicios a pasajeros. Todos estos desarrollos se han presentado en el marco del MAKS-2005.

Fuente
RIA Novosti (Rusia)

Ria Novosti 22 agosto 2005