¿Cómo ve usted ahora la posibilidad de un intercambio humanitario?

Creo que el intercambio está como en un limbo, pienso que nadie sabe a ciencia cierta qué es lo que va pasar. Lo que pasó en este último mes, el envío de un emisario por parte del gobierno francés a hablar con las FARC, movió el tema del intercambio. El presidente Uribe salió a decir que está dispuesto a hacerlo por primera vez y luego las FARC le respondieron que sus condiciones eran las mismas de hace meses, piden despeje de dos pequeños pueblos en el departamento del Valle, Florida y Pradera, y luego vino la contraoferta del gobierno que sabíamos que era inviable y que las FARC la rechazarían, cuando les ofrecieron habilitar otros dos municipios que al parecer no están en el mapa de las Farc, municipios que según tengo entendido tienen mucha influencia del cartel del norte del Valle y de grupos paramilitares y las FARC no iban a permitir eso. Creo que lo que piden las FARC es razonable, que se les despeje una zona para bajar del monte y que ellos puedan hablar con el gobierno y luego retirarse nuevamente al monte sin que sean emboscados, ni agredidos ni capturados por las fuerzas militares. Me parece que esto es apenas lógico. Esa propuesta la rechazó el gobierno y bueno, ese es el cuello de botella que hay.

Ahora parece que existe una gran contradicción por parte del gobierno que dice que no despeja nada, ni un centímetro del territorio colombiano. Pues yo aceptaría eso porque es una política del gobierno, pero yo veo que en Santafé de Ralito lo que hay es un despeje o si no que me digan qué es lo que allá existe, donde hay unos señores paramilitares con órdenes de captura y no pueden ser tocados por las autoridades colombianas y es una zona de despeje. ¿Entonces por qué hay una zona de despeje para hablar con los paramilitares y no para hablar de acuerdo humanitario con las FARC? Eso me parece injusto y he venido denunciando eso donde he podido.

No veo una real voluntad política de ninguna de las partes, ni de las FARC ni del gobierno. Creo que ellos como están están muy cómodos, en su guerra, porque a ambos les gusta la guerra y están contentos con el planteamiento que tienen.

Ahora tenemos una coyuntura que son la elecciones, tenemos ahora un presidente candidato que a la hora que él vea que el intercambio humanitario le conviene políticamente para ganar votos y para hacerse reelegir, lo va a hacer. Y donde no exista una presión de la sociedad civil y de la opinión pública para que eso se dé y él vea que puede ser reelegido sin el intercambio humanitario pues no lo va a hacer.

¿Qué implicó para el intercambio humanitario la extradición de Sonia y de Simón Trinidad?

Eso lógicamente fue un bloqueo porque el gobierno colombiano hizo una jugada también para ganarse a la opinión pública y dijo que si los guerrilleros soltaban a los secuestrados el gobierno no extraditaba a Simón Trinidad ni a Sonia, pero ellos sabían que la guerrilla no iba a acceder a esa petición. Así es de simple, lo que hicieron fue ante la opinión pública quedar como muy generosos con su propuesta y a las FARC las dejaron como los que no quieren. Fue una buena y hábil maniobra política del gobierno para ganarse la opinión y dejar a las FARC como los imposibilitadores del acuerdo.

¿Estamos en un diálogo de sordos?

Sí, estamos en un diálogo de sordos pero como dije anteriormente creo que la realidad es que ninguna de las dos partes tiene voluntad política para resolver el problema. Lo que para mí está haciendo el gobierno colombiano es administrar el problema, no solucionarlo, lo dilata y si en estos 10 meses que quedan de este gobierno ve que lo va necesitar para conseguir más votos lo hace, de lo contrario no lo hará.

¿Como van las acciones conjuntas con otras personas y organizaciones de familiares de los secuestrados por grupos ilegales?

Yo he trabajado en llave con Asfamipaz, que son familiares de los secuestrados y con su directora Marleny Orjuela, hace año y medio nos tomamos la catedral para llamar un poco la atención de la opinión pública, hemos hecho algunos actos juntos.

Yo ahora quisiera realizar un acto que lo he venido trabajando pero necesito el apoyo de la gran prensa colombiana y si lo tengo pues se hace, si no es imposible. Vamos antes de que se acabe el año un domingo de cualquier mes decirle a los colombianos que durante una hora el domingo, por decir algo de cuatro a cinco de la tarde, todos los colombianos permanezcan en sus casas en señal de solidaridad, que permanezcan, entre comillas, secuestrados o encerrados en sus hogares para solidarizarse con los secuestrados colombianos y ojalá que se mostraran las imágenes en televisión de las calles desoladas, nadie en la calle durante una hora y que ese mensaje le llegue a los secuestrados colombianos y no se sientan solos, se vean acompañados por toda la sociedad colombiana que yo creo que está en mora de ofrecerle un acto de solidaridad a los colombianos secuestrados y a todos los secuestrados, no solo a los políticos sino a todos los secuestrados por dinero que son la gran mayoría, decirles que es una muestra de solidaridad que pretendo que los colombianos le den a sus compatriotas secuestrados.

¿Qué resultados se han obtenido de las mediaciones internacionales para hacer el intercambio, especialmente del gobierno francés?

El gobierno francés ha hecho lo que ha podido, ellos siempre están un poco maniatados porque ellos no pueden hacer lo que quieran en Colombia, respetan la soberanía del pueblo colombiano y hasta donde el gobierno colombiano los ha dejado ellos han hecho lo que han podido. Hace un par de meses mandaron un emisario a hablar directamente con Raúl Reyes, eso fue con el permiso del gobierno colombiano, pero también el mismo gobierno colombiano se ha interpuesto en algunas otras acciones que han emprendido no solo el gobierno francés sino el gobierno suizo, algunas ONG, la Cruz Roja Internacional y la Iglesia Católica que nos ha ayudado muchísimo, y cuando ellos tratan de establecer un contacto directo con las FARC, el gobierno colombiano se interpone y los bloquea. Un ejemplo de eso fue cuando los suizos estaban haciendo contacto con Granda en Caracas y el gobierno colombiano se dio cuenta de esto y mando a secuestrar a Granda y se cerró esa puerta. Así ha habido cuatro o cinco casos similares donde se emprenden acciones unilaterales por medio de otras personas y el gobierno colombiano no lo permite. Yo sé que al gobierno de Colombia no le interesa hacer mucho por los secuestrados ni lo va a hacer, entonces por lo menos que permita que otras personas, que otros gobiernos y organizaciones hagan algo, porque lo de los secuestrados es un drama que no solo nos atañe a los colombianos, es una crisis humanitaria con tres mil secuestrados.

En el papel a las FARC les convendría liberar a Ingrid Betancourt, sobre todo con una oposición política que parece estar resquebrajada. ¿Por qué Ingrid no está afuera si su voz sería una fuerza más en contra de las políticas del presidente Uribe?

Yo me he hecho esa pregunta mil veces y pienso que la voz de Ingrid en estos momentos en que está todo el mundo en la misma dirección, como unos borregos, todos los medios de comunicación, las fuerzas políticas, la sociedad al unísono aplaudiendo a Uribe, pienso que se necesita una voz que diga la verdad, que la diga con fuerza, con pruebas, con verraquera como siempre han sido las denuncias de Ingrid, creo que sería muy valedero en estos momentos de arrodillamiento hacia el presidente Uribe.

Yo creo que les interesa que gane Uribe la reelección y que no solamente permanezca sino que se acentúe el clima de polarización que hay en el país. A las FARC, como al gobierno de Uribe, les gusta la guerra, entonces están en lo suyo, están haciendo dinero con el narcotráfico, están comprando armas, entonces yo creo que por esa razón es que a Ingrid la mantienen callada, Ingrid callada les sirve a ambos, a las Farc y al gobierno de Colombia.

¿Cree usted que, más allá de las circunstancias electorales, existe otro aliciente para que el gobierno haga el intercambio humanitario, sea en lo restante de este mandato o en un segundo periodo de Uribe?

Creo que si el acuerdo humanitario no se da en estos 10 meses que le quedan a este periodo o de aquí a las elecciones presidenciales va a ser muy difícil que un Uribe reelegido y fuerte haga el intercambio en los otros cuatro años. Si no lo hizo en estos cuatro años, ¿por qué lo haría en los siguientes? Si Uribe es reelegido es una condena a cadena perpetua a los secuestrados o por lo menos serían cuatro años más de permanencia en la selva y ya después de cuatro años, más lo que ya llevan algunos, hasta ocho años, ya eso destruye a las personas secuestradas. Si Uribe ve una exigencia muy fuerte de parte de la opinión pública y la sociedad colombiana, si necesita hacer el intercambio para favorecerse políticamente, lo va a hacer. Pero si la sociedad colombiana se conforma con tener a sus secuestrados en la selva, allá se quedarán indefinidamente. Ese es el panorama al que más le temo y es el que veo venir.

Muchos políticos están usando el tema del acuerdo humanitario para conseguir votos y en ese sentido va también ese interés repentino del gobierno en el intercambio faltando 10 meses para las elecciones. Yo no creo que Uribe se levantó hace un mes y dijo “vamos a hacer el intercambio humanitario”, yo creo que está sintiendo la presión internacional después de más de tres años que nosotros llevamos tratando de conseguirla. Por mí que lo haga, por lo que sea pero que lo haga, para no esperar cuatro años más con nuestros seres queridos pudriéndose en la selva.