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Vladímir Masorin, quien ha sido hasta la fecha Jefe del Estado Mayor de la Armada rusa, pasará a ser Comandante de la fuerza naval en sustitución del almirante Vladímir Kuroedov, cesado en el cargo y licenciado del servicio militar mediante un decreto del presidente de Rusia, según informó el pasado domingo un portavoz del Kremlin.

El almirante Mijaíl Abramov, hasta ahora Comandante de la Flota rusa del Norte, va a reemplazarle a Masorin en la jefatura del Estado Mayor de la Armada y será su adjuno primero. Otro cambio anunciado en el Ejército ruso es la destitución del contralmirante Alexander Zaika, hasta hace poco, subjefe del grupo de tropas del Noreste. La noticia se hizo pública a raíz de una reunión que el presidente Vladímir Putin y el titular de Defensa ruso, Sergey Ivanov, mantuvieron el domingo con Kuroedov y Masorin. En el transcurso de este encuentro, el líder ruso elogió los méritos del almirante Kuroedov, quien permanecía al frente de la Armada desde 1997 y, según la expresión de Putin, asumió «una herencia nada fácil».

Al decir del presidente ruso, quien hace poco presenció una serie de ejercicios navales, la Armada sigue desarrollándose y es, sin lugar a dudas, un resultado positivo de la gestión realizada por el almirante Kuroedov. Calificando la Armada como uno de los componentes básicos de la defensa nacional, en particular, en materia nuclear, Vladímir Putin señaló que sin ella sería imposible garantizar la seguridad ni resolver numerosos objetivos económicos. Vladímir Kuroedov cumple 61 años el 5 de septiembre y ha declarado en varias ocasiones anteriores que quiere dimitir.

En julio pasado, algún tiempo antes de que se produjera el accidente del batiscafo ruso AS-28 en el Mar de Behring, Kuroedov afirmó que pensaba jubilarse después de las vacaciones.

El 4 de agosto se supo que un batiscafo ruso del modelo AS-28 con siete tripulantes a bordo había quedado atrapado en una madeja de cables y redes de pesca en la Bahía de Berezovaya, a una profundidad de casi doscientos metros. La operación de rescate se prolongó por tres días hasta que un robot subacuático, «Scorpio», enviado desde Gran Bretaña, consiguió cortar la cablería que mantenía inmovilizado al sumergible ruso. En una rueda de prensa que tuvo lugar el 12 de agosto, Vladímir Masorin reconoció que la Armada, a pesar de que había adquirido modernos equipos de rescate después de la catástrofe del submarino «Kursk», aún no sabía usarlos bien.

«Deberíamos cambiar, ser responsables, honestos y profesionales», dijo. El pasado 30 de agosto, Masorin presentó un informe en la sesión del Consejo de Defensa, en la cual participaron los jefes de todas las flotillas rusas y sus auxiliares. En su intervención, Masorin analizó la operación de rescate del AS-28.

El domingo, 4 de septiembre, el presidente de Rusia firmó un decreto mediante el cual los tripulantes del batiscafo AS-28, así como ocho marineros extranjeros – cinco británicos, un japonés y dos norteamericanos – serán condecorados con la Orden al Valor.

Fuente
RIA Novosti (Rusia)