La arbitraria decisión de la mayoría de congresistas, de oponerse, hace algunas semanas, a que la región Callao acceda a los incentivos económicos, tributarios y de canje de deuda por inversión, entre otros, otorgados por la Ley de Incentivos para la Integración y Conformación de Regiones (N° 28274), frustra las expectativas del pueblo chalaco de reducir la pobreza, generar la condiciones para atraer inversiones y crear más puestos de trabajo, mejorar la educación e incrementar la atención médica a los menos favorecidos.

En otras palabras, los parlamentarios que sospechosamente apoyaron la iniciativa del tránsfuga Walter Alejos, cuarenta y nueve en total, entre ellos Jorge del Castillo, Rafael Rey y Ernesto Herrera, no quieren que en la Provincia Constitucional del Callao, que goza por mandato de la Carta Magna de todos los derechos de una región, se implemente un Plan Piloto de los objetivos de la Ley N° 28274, propuesto por el legislador Luis Negreiros Criado y suscrito por todos los representantes del Callao en el Congreso, además de contar con el respaldo del presidente de la Región, Rogelio Canches, el alcalde provincial, Alex Kouri, alcaldes distritales y la totalidad de ciudadanos del primer puerto del país.

De nada sirvieron los argumentos jurídicos e históricos de Henry Pease, Jacques Rodrich y Luis Guerrero. Pease, con rigor y consistencia, demostró que la Provincia Constitucional del Callao es una región sui géneris que por su ubicación geográfica, colindante con el Mar de Grau y Lima Metropolitana, no puede integrarse con otras regiones contiguas porque no limita con ninguna de las actualmente existentes, razón por la cual debe tener los incentivos de la norma antes mencionada. Y para ello solo basta con aprobar una ley como la propuesta por Negreiros y no una reforma constitucional, planteada por Walter Alejos.

Pero, la pregunta inevitable que nos hacemos es ¿por qué los 49 congresistas se opusieron a la aprobación del proyecto de Negreiros y decidieron su retorno a las comisiones de Descentralización y Presupuesto? Hemos escuchado varias respuestas, algunas de las cuales son increíbles y pintan de cuerpo entero la idoneidad legislativa de estos padres de la patria, los mismos que manifestaron, después de aprobar velozmente una ley que favorece la corrupción, la delincuencia y el narcotráfico, que lo hicieron “sin saber su contenido y lo que firmaban”.

Nuestra interpretación, que coincide plenamente con el sentir del pueblo del Callao, es que los parlamentarios, con honrosas excepciones, no respetan la historia, la voluntad popular, los derechos adquiridos ni la Constitución. El Callao, desde hace 183 años, tiene una categoría especial y la Carta Magna lo reconoce confiriéndole el status de Región. En el Callao se encuentran el primer puerto del país y el aeropuerto internacional más importante, donde se recibe el 80 % de lo que Perú importa y exporta, y se produce el 48 % del Producto Bruto Interno. Y es probable que estos legisladores también ignoren que el Callao tiene una ubicación estratégica en la costa del Pacífico y hay que potenciar al máximo su desarrollo concediéndole los instrumentos jurídicos pertinentes. Así lo entendieron en su momento, los legisladores de los Países Bajos que han dados leyes para consolidar Rotterdam y los de Alemania, quienes han hecho de Hamburgo un estado, ciudades que por coincidencia albergan dos de los puertos más importantes del mundo.

El Callao espera, ahora, que los integrantes de las comisiones de Descentralización y Presupuesto den prioridad a la revisión y aprobación de la iniciativa del congresista Negreiros para que pueda debatirse con resultados positivos en la próxima legislatura ordinaria. Asimismo, en esta oportunidad, los ciudadanos chalacos estaremos atentos a que el APRA, como lo hizo a través de su vocero Jorge del Castillo, no se oponga a una iniciativa de un colega de su bancada.

Si el Congreso rechazara nuevamente la posibilidad de que la Región Callao pueda acogerse a los incentivos que establece la ley N° 28274, los chalacos, autoridades y ciudadanos organizados, recurriremos a los derechos que la Constitución establece para hacer respetar nuestra voluntad popular, como son la iniciativa legislativa y el referéndum. No hay que olvidar que el Callao es un pueblo que está acostumbrado a hacer respetar la Constitución, la democracia y el estado de Derecho, como la historia lo registra.