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El Ministerio de Defensa de Rusia publicó la lista de los centros docentes superiores del país en los que seguirán funcionando las cátedras de formación de oficiales de reserva, así como la lista de los establecimientos en los que se supone crear centros militares de formación de oficiales de reserva y de capacitación de los oficiales que tendrán que prestar el servicio en el Ejército con compromiso provisional.

En total, contarán con cátedras de instrucción militar 35 universidades y en 33 establecimientos se prevé organizar centros de formación militar. De este modo, por fortuna para los estudiantes y sus padres los generales no han cumplido su promesa de cerrar todas las cátedras militares o reducir su número de 226 a 30. Muchas reclutas potenciales que cursan estudios en los 68 centros universitarios acogieron con alivio la nueva. En cualquier caso, será llamado a filas un contingente no superior a 15,000 personas, tal y como ordena el decreto correspondiente del Presidente de Rusia. Las cátedras militares que seguirán funcionando forman dos veces más oficiales de reserva.

El déficit de personal es el problema clave que desde hace años preocupa tanto a las instituciones armadas como a la sociedad. Una veintena de aplazamientos del servicio militar, aprobadas por los diputados de la Duma de Estado de legislaturas anteriores, y el colapso demográfico que el país sufrirá en 2007 y 2008, cuando sería posible llamar a filas sólo a 5 ó 6 jóvenes de un centenar aptos para el servicio, obliga a los responsables del Ministerio de Defensa a buscar con urgencia una salida de la situación configurada.

No han prosperado los intentos de reducir el número de aplazamientos del servicio militar. Los parlamentarios que se muestran dispuestos a apoyar gustosamente la mayoría de las iniciativas promovidas por los órganos gubernamentales, no dieron tal paso por ser conscientes de que la proposición mencionada difícilmente sea respaldada por la sociedad.

Avanza con lentitud el programa federal de dotación a las Fuerzas Armadas con los soldados de servicio obligatorio y los militares profesionales de tropa y marinería. Quedan en papel los planes de cubrir plazas vacantes en el Ejército con los desempleados jóvenes que han de contraer una relación temporal con las Fuerzas Armadas. Las retribuciones sugeridas por los militares (de orden de 200 dólares) son demasiado pequeñas incluso para los parados. Esta cantidad de dinero no puede compensar las privaciones y penosidades que implica la condición de militar profesional. Además, los jefes militares no están en condiciones de adjudicar viviendas cómodas a los que ingresen en el Ejército con compromiso provisional. En el momento actual no tienen viviendas propias 164,000 oficiales y suboficiales (un tercio del total).

Ante la ausencia de las garantías sociales, no dejan de abandonar el Ejército los oficiales jóvenes a edades no superiores a 30 años, considerados «acervo de oro» de las Fuerzas Armadas. En algunas especialidades militares estas «pérdidas» constituyen un 50% del total de los egresados de los centros docentes superiores. Para remediar la situación los generales proponen crear centros de formación militar en grandes establecimientos docentes superiores «civiles» del país y dotarlo de todo lo necesario (material bélico para fines de entrenamiento, simuladores y hasta armas) para la capacitación de los futuros especialistas militares.

El análisis de la ubicación geográfica y de las denominaciones de los establecimientos docentes civiles en los que se formarán los oficiales profesionales con compromiso provisional da motivos para afirmar que precisamente en 2008, año en que sería puesto en marcha el proyecto, el Ejército sufriría grave déficit de especialistas técnicos, ingenieros aeroespaciales, programadores, topógrafos, geodestas, constructores, automovilistas, meteorológos, médicos, así como de oficiales con distintas especialidades en Humanidades, desde psicólogos hasta filólogos y periodistas. En el año mencionado el Ejército da prioridad precisamente a estas especialidades.

Los generales prometen pagar a los estudiantes de los centros de formación militar casi el mismo estipendio que cobran los alumnos de las escuelas militares y al diplomarse, deben contraer el compromiso provisional con el Ejército por el término de tres o cinco años. Esta oferta se hace extensiva a los que van a cursar estudios en las cátedras de instrucción militar. Los estudiantes que se negarían a capacitarse para cubrir plazas de oficiales, tendrían que prestar el servicio militar obligatorio como soldados rasos durante un año. Resulta evidente que la sociedad acogería sin entusiasmo la nueva iniciativa del generalato porque el día de hoy los egresados de los centros docentes civiles no arden en deseos de contraer relación con el Ejército y es poco probable que cambiarían de actitud en 2008, si las Fuerzas Armadas no implementan todo el sistema de acción social a los oficiales.

Es posible que esta iniciativa suscite reacción negativa entre los responsables de la industria de guerra que también sufre déficit de especialistas jóvenes y en la que la edad media de los constructores llega a la de jubilación. Antes podían esperar que ante la perspectiva de vestir uniforme una parte de los egresados de los establecimientos técnicos (Escuela de Altos Estudios Técnicos «Nikolai Bauman», Instituto de Aviación de Moscú, Instituto de Energía de Moscú e Instituto de Física y Tecnologías) preferiría colocarse en las empresas militares y en los centros de investigación, cuyo personal gozaba de exención del servicio militar obligatorio. Ante la situación en que se prevé llamar a filas a la mayoría absoluta de los egresados de las cátedras de instrucción militar y de los centros de formación militar, muy pocos ingenieros recién licenciados optarían por firmar contratos con una y otra empresa militar. A juzgar por las listas publicadas de las cátedras de instrucción militar y de los centros docentes civiles en los que se formarían los futuros oficiales, en el Ejército continuaría persistiendo el déficit de personal y el Ministerio de Defensa difícilmente pueda ofrecer una solución que convenga a todos.

Fuente
RIA Novosti (Rusia)