No sólo es una comunidad de Ayabaca, es también integrante del singular ecosistema de páramos y bosques de neblina del Norte del Perú, biotopo muy especializado y antiguo que sólo se encuentra en Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú. Eficientes productores de agua, almacenan gran cantidad de carbono en su profundo suelo orgánico el cual ademas actúa como una esponja atrapadora de agua, asimismo las abundantes redes vegetales que recubren los troncos de los árboles de los cercanos bosques nublados de montaña,atrapan las nubes cargadas de humedad venidas de la Amazonía convirtiéndola en agua. Esto da lugar a los grandes reservorios acuíferos que existen en nuestros Andes Septentrionales o Serranía piurana (Lagunas Arrebiatadas).

Este particular biotopo es nuestra reserva de agua y nacimiento de todos los ríos del noroeste de Perú, los que permiten vivir a toda la amplia gama de biología endémica de nuestra frágil y singular biorregión. De los Andes Septentrionales depende la supervivencia de un patrimonio mundial como lo es la Reserva de la Biósfera del Noroeste, reconocida como tal por la UNESCO y precisamente por su singularidad biológica, única en el mundo.

La comunidad de Yanta en Ayabaca es el último refugio de una de las grandes poblaciones de tapires de altura (tapiruspinchaque), fósiles vivientes por lo poco evolucionados y cuyos orígenes se remontan a 50 millones de años. Esta especie se encuentra registrada como en vías de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), Apéndice 1 del Comité Internacional para el Tráfico de Especies y en Peligro Crítico de Extinción por el decreto supremo 034-2004 A.G.

Estos monarcas de las brumas encontraron seguro refugio en la agrestre y húmeda biorregión de los bosques de montaña de la comunidad de Yanta en Ayabaca, coevolucionando armoniosamente con endémica biofauna entre las que distinguimos a diversas especies también en problemas de supervivencia y registradas como tal en el país y el mundo. Entre ellas podemos mencionar a los elusivos osos de anteojos (tremartos ornatus), venados enanos (pudu mephistopheles), nutrias del noroeste (loutra longicaudis), jaguares (felis onca), ocelotes (felis pardalis), gato andino (oreailurus jacobita) y mucha otra avifauna que ya no se presenta en otras latitudes y la que está a punto de extinguirse también. Este refugio de vida silvestre presenta muchas especies aun no registradas científicamente y otras que ya creíamos extintas. Un ave representativa de nuestro país como lo es el gallito de las rocas (rupicola peruviana) ha encontrado seguro refugio en el desconocido Cerro Negro de la comunidad de Yanta, el mismo que es refugio para un alto porcentaje de la población nacional de tapires de altura de Perú, la misma que es menor a los 400 individuos (A. Zegarra Pezo) y en el mundo es menor a los 2,500 (CC.Downer).

La bella localidad de Yanta, esconde prodigiosa arqueología aun no registrada y menos estudiada por la ciencia mundial. Es probable que la mítica ciudad dorada de Chicuate se encuentre en estos poco estudiados páramos y bosques tropicales de montaña. Sus profundas lagunas esconden muchas sorpresas. Es seguro que si la Monterrico Metals explota sus minas a cielo abierto (proyecto minero Río Blanco), perderemos todo este patrimonio, se extinguirán muchas especies, muchas más sin haberlas conocido, contaminaremos las aguas desde sus nacientes (es imposible evitar contaminación provocada por mineros aún con los mejores métodos del mundo). Provocaremos uno de los peores caos ecológicos del mundo en aras de un mal llamado desarrollo, transgrediendo leyes ecológicas nacionales y mundiales y siempre en beneficio de extranjeros que pretenden enriquecerse con nuestra miseria (mental y material).

"La biodiversidad es como una póliza de seguros de la que depende nuestra propia existencia y sustento."