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Stalin Pérez Borges

- ¿Puedes darnos tu apreciación sobre la etapa actual del proceso en Venezuela?

- El proceso revolucionario continúa, pero las contradicciones siguen actuando, la corrupción y la ineficacia le minan. Con ocasión de las recientes elecciones de los consejos municipales y consejos de barrio, se han visto enfrentamientos entre las bases de los partidos chavistas y sectores dirigentes que han impuesto burocráticamente sus candidatos. Por el momento, el enfrentamiento en el seno del proceso revolucionario con estos sectores conservadores burocráticos gubernamentales es sobre todo verbal. Pero pensamos que puede en el futuro convertirse en algo mucho más agrudo e implicar, sobre todo si el enfrentamiento con el imperialismo se hace más tenso, una profundización considerable de la situación revolucionaria.

- ¿Cuál es la situación sindical?

- Con las crisis del golpe de estado contra Chávez, en abril de 2002, el bloqueo petrolero patronal de fines de 2002-comienzos de 2003 y la traición abierta de la vieja central, la CTV, los trabajadores han comprendido la necesidad de tomar ellos mismos en sus manos a sus organizaciones sindicales. Es sobre este fenómeno, a escala de todo el país, sobre le que se ha constituído una nueva central sindical, la Unión Nacional de los Trabajadores (UNT). La UNT se ha reforzado considerablemente.

Es ahora la central que cuenta con la mayoría de las organizaciones sindicales en el país. Es difícil de cifrar su fuerza real por el momento, pero podemos estimar que hemos superado el millón de afiliados y que la inmensa mayoría de los grandes sindicatos está afiliada a la UNT. En el seno de la dirección de la UNT, hay cuatro tendencias. Esperamos al próximo congreso para saber si el sector burocrático –una corriente reformistas con muchos dirigentes corruptos e incompetentes- es mayoritaria. Está también la corriente de la "Fuerza bolivariana de los trabajadores", cercana al poder y que es también una corriente reformista. Y luego, la "corriente clasista", muchos de cuyos cuadros están en el origen de la reciente creación del Partido de la Revolución y el Socialismo (PRS).

- ¿Puedes decirnos algo más sobre el PRS?

- La creación del PRS es una consecuencia de esta batalla en la UNT. En la mayor parte de las reuniones organizadas en todo el país, la mayoría de los participantes pedían la creación de una fuerza distinta de las que, hoy, se reclaman de Chávez, es decir el MVR, el PPT, Podemos, el Partido Comunista y algunas otras. Viendo esta necesidad, hemos decidido crear el PRS. Pensamos que, en la situación actual, los trabajadores tienen necesidad de una organización política que defienda sus intereses, que esté a favor de la independencia de clase y que tenga un proyecto antiimperialista bien definido. En el seno de nuestra corriente sindical, algunos nos reprochan este proyecto. Hay que llevar a cabo dos tareas: la construcción de la UNT, como central sindical independiente de los partidos políticos y del gobierno, y la de un partido político para los trabajadores.

La discusión de la creación del PRS está siendo llevada a cabo actualmente por cinco grupos políticos distintos. Otras organizaciones podrán ampliar nuestra plataforma política, y esperamos poder anunciar la creación oficial del PRS a comienzos del próximo año. Queremos programar un congreso de fundación. Tenemos ya un periódico, Opción Socialista. Este proyecto nos ha llevado a realizar algunos actos: el pasado 9 de julio, celebramos un mitin nacional que reunió a cerca de 450 personas en Caracas. Hemos hecho, y vamos a hacer, en todo el país otros mitines para proclamar la necesidad de una nueva organización. Hemos elaborado una plataforma política para servir de base a la discusión.

- ¿Qué diferencia hay entre el PRS y los partidos chavistas oficiales que existen actualmente?

- Las organizaciones que están en los puestos de mando del proceso son reformistas, estalinistas o ultraizquierdistas, y no permiten luchar contra el carácter burocrático del estado. Es necesario asegurar la transformación que piden las masas populares que exigen una mayor participación de la gente. La población asume –es una característica del proceso- un cierto poder. No se le puede ya imponer nada, ni los dirigentes, ni los ministros, ni los patronos.

Este combate contra la burocracia, contra la currupción y contra el reformismo, comienza a dar resultados significativos para el futuro del país. Un ejemplo: la cogestión, es decir el control obrero y la participación directa de los obreros en las empresas estatales o en una empresa privada. Miembros del gobierno piensan que la cogestión es un riesgo, porque una empresa estratégica, como por ejemplo PDVSA (la empresa nacionalizada del petróleo, NDLR), debe permanecer bajo el control de los dirigentes del estado. En realidad, tienen miedo de la participación de la gente. Trabajamos mucho sobre estas experiencias de control obrero. Dar el poder a la gente, esto puede ser el salto adelante necesaro para la prosecución del proceso revolucionario. Chávez dice que hay que dar el poder a la gente, pues bien, el poder es controlar tu fábrica, controlar tu comunidad y controlar a quienes se elige. Es por lo que pensamos que el PRS puede tener una fuerte influencia sobre los trabajadores. Fundamos grandes esperanzas en la construcción de nuestra organización, a fin de permitir a Venezuela pasar rápidamente de puras declaraciones de intención a verdaderas medidas antiimperialistas.

Traducción: Alberto Nadal
Rouge