Descubrí en Internet un documento que demuestra que Berezovski transfirió fondos para apoyar la revolución y la democracia en Ucrania. Mi deber era poner al tanto a la población, pero ahora la decisión la adoptará la comisión de investigación. Traté, sin éxito, de que Yushchenko me diera explicaciones. El procedimiento dirá si se justifica o no un impeachment, pero según la ley, un candidato a las elecciones presidenciales no puede utilizar dinero proveniente del extranjero para su campaña electoral. Sin embargo, hay que establecer la diferencia entre el procedimiento de impeachment y el impeachment como tal. El procedimiento se basa en una investigación sobre acusaciones precisas y si el resultado es negativo entonces no es necesario votar para sacar al presidente. Incluso, en caso de que se votara, habría pocas posibilidades de que el resultado fuera positivo. Sería preciso reunir los votos de 337 diputados para ratificar el impeachment, algo al parecer poco realista. El poder afirmó que Yushchenko era honesto y he aquí que descubrimos que desde el inicio, incluso antes de que llegara al poder, era financiado desde el extranjero: me lo confirmó Berezovski.
En la actualidad, los ataques se centran en Kuchma, sobre todo en lo que respecta al caso Gongadze. Yo también fui atacado durante los primeros años de la presidencia de Kuchma, quien había estimado que era útil antes de comprender que se había equivocado con respecto a mí. Actualmente nuestras relaciones son normales, nos llamamos y nos vemos de cuando en cuando.
En mi opinión, Yushchenko hubiera podido citar a los primeros presidentes del país en su discurso inaugural. Ha habido varios intentos por organizar el poder presidencial en el país. En la situación actual, con un ex presidente y un presidente amenazados tanto políticamente como por un fiscal, la creación de un «club de presidentes ucranianos» no forma parte de la agenda. En cualquier caso, la iniciativa debe tomarla el presidente en ejercicio.

Fuente
Novyie Izvestia (Fédération de Russie)

««Проблема не в Березовском, а в его деньгах»», por Leonid Kravchuk, Novyie Izvestia, 4 de octubre de 2005. Texto adaptado a partir de una entrevista.