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Rafael Ramírez

En una conferencia en la sede de la cancillería, Ramírez afirmó que los llamados convenios operativos permitieron a esas firmas y a sus agentes locales explotar durante años el crudo venezolano.

Expresó que esos convenios son ilegales y representan un alto costo para Petróleos de Venezuela (PDVSA).

Quienes no migren al nuevo esquema se van, porque estarán operando al margen de la ley, manifestó el ministro, quien aclaró que las reservas de hidrocarburos son propiedad de la nación.

Para que produzcan en la actualidad, a esas compañías debemos pagarles unos 4.000 millones de dólares, la misma cantidad que PDVSA emplea en el año en exploración e inversión, comentó.

El también presidente de PDVSA señaló que mientras el costo de un barril de crudo producido por la empresa estatal es de 4 dólares los extraídos mediante esos convenios tiene un valor de 20 dólares.

También rechazó los pactos similares en la faja del Orinoco, donde existen grandes reservas de hidrocarburos.

Al respecto, recordó que anteriores gobiernos rebajaron la regalía del 16% al 1%, e incluso prohibieron a PDVSA poseer la mayoría de las acciones de los contratos en esa zona.

Con la llegada al poder de Chávez comenzó un proceso de cambios no sólo en PDVSA sino en la estrategia petrolera del país, indicó el funcionario.

Aseguró que está en marcha una política para redistribuir la renta petrolera, diversificar la economía y reforzar el control fiscal de los recursos.

Aunque continuaremos suministrando crudo a Estados Unidos ahora exportamos a otras regiones como Centroamérica y el Caribe, o grandes países como India y China, añadió.

Ramírez destacó que como parte de esa estrategia, PDVSA entrega al Estado 4.400 millones de dólares anuales para las misiones sociales que impulsa Chávez.

PDVSA ya no es una empresa secuestrada al servicio de unos pocos venezolanos y de las trasnacionales, sino de todo el país, porque tenemos que saldar una deuda de 100 años con el pueblo, concluyó.