El 3 de octubre de 2005, los representantes de la Unión Europea y de la Turquía del islamista Recep Tayyip Erdogan se reunieron para determinar si Turquía puede ingresar en la Unión Europea. Para Turquía, sin hablar de Europa y de Occidente, sería preferible que la Unión Europea se negase al ingreso turco de manera cortés, pero firme. Hay una razón clara para ello: Recep Tayyip Erdogan está convirtiendo su país en un régimen islamofascista. Hay numerosas pruebas al respecto:
- Turquía recibe millones de dólares provenientes de Arabia Saudita y de los países del Golfo destinados a apoyar las reformas islamistas.
- El sistema escolar laico turco está siendo sustituido por las madrasas, apoyadas por el gobierno.
- Los funcionarios competentes son reemplazados por otros provenientes del aparato teológico.
- Los «alevis», musulmanes que practican una forma particular del Islam, son perseguidos por Erdogan y sus aliados sauditas.
- El AKP ataca sistemáticamente a los hombres de negocio vinculados con la oposición.
- El AKP asume el control de los medios de comunicación y los utiliza para desarrollar el antiamericanismo.
- El AKP debilita al ejército, garante de la orientación laica y prooccidental del país.
Los representantes de la Unión Europea deben denunciar esta orientación islamista de la política de Erdogan.

Fuente
Washington Times (Estados Unidos)
Propiedad del reverendo Sun Myung Moon (Iglesia de la Unificación).

«’No’ to Islamist Turkey», por Frank J. Gaffney Jr., Washington Times, 27 de septiembre de 2005.