Aunque tanto en Francia como en Holanda una gran parte de la población haya rechazado el Tratado Constitucional Europeo, las poblaciones de esos países no se convirtieron de golpe en antieuropeas. Esos votos son el efecto de las inquietudes que existen sobre la evolución de Europa, no de un rechazo a Europa. La mayoría de los europeos quieren una Europa fuerte y solidaria que pueda defender nuestros valores y nuestros intereses en la escena mundial, pero consideran que no se les consulta.
El Consejo Europeo decidió iniciar un período de reflexión para reactivar el proyecto europeo, pero ello no debe ser una tentativa de reactivación de un proyecto constitucional que tanto franceses como holandeses rechazaron. Hay que aprovechar este período para reflexionar sobre las cuestiones que exigen respuestas europeas: la prosperidad, la seguridad, la inmigración, la relación con las potencias emergentes, el suministro energético, el calentamiento climático. Ninguno de esos problemas puede ser resuelto por un solo Estado. Si continuamos dejando que Europa trate sólo los problemas secundarios o si la construcción europea sólo está guiada ahora por el temor, entonces la Unión Europea se paralizará.
Sin embargo, cada cuestión no requiere una respuesta europea. Nuestro credo debe de ser: solucionar al nivel nacional lo que puede serlo, solucionar al nivel europeo lo que debe serlo a ese nivel. Cabe también preguntarse sobre las posibilidades de «renacionalizar» algunas esferas que dependen de Europa. En noviembre, Holanda y el Reino Unido organizarán en La Haya una conferencia sobre la subsidiaridad que marcará el inicio del debate sobre las competencias de la Unión. Pero, no se trata sólo de acordar solucionar una u otra cuestión al nivel europeo, también hay que velar porque la acción comunitaria no sea desproporcionada con respecto al objetivo

Fuente
Le Figaro (Francia)
Difusión: 350 000 ejemplares. Propiedad de la Socpresse (creada por Robert Hersant, hoy es propiedad del constructor de aviones Serge Dassault). Es el diario de referencia de la derecha francesa.

«Redynamiser l’Europe après le rejet de la Constitution», por Bernard Bot, Le Figaro, 25 de octubre de 2005.