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Afamados directores de cine conocidos en Rusia intentaron más de una vez llevar a la pantalla la novela «El Maestro y Margarita». Pero toda vez, en el último instante esta magistral novela de Mijaíl Bulgakov escapaba a su versión cinematográfica.

Vladimir Bortko ha hecho lo imposible: su versión cinematográfica de la novela más adorada por los rusos salió en la pantalla de TV el pasado 19 de diciembre. Esto se logró en contra de todos los augurios malos, tanto verdaderos como imaginarios.

Esta adaptación cinematográfica había sido esperada tanto que la gente temía quedarse desilusionada. Esta novela de Bulgakov es nada simple, la idea principal en ella es lo bueno y lo malo, el pecado y la venganza, la libertad de la creación y la coacción de las autoridades, todo ello corre el riesgo de quedar fuera de la pantalla en la versión cinematográfica.

Y si se tiene en cuenta la arraigada afición del nuevo cine ruso a efectos especiales, era de temer que la novela saturada de elementos místicos y brujería satírica en su reencarnación cinematográfica se presente al público como una especie de show, desfile de trucos al estilo de spot publicitario, y no más. Es que hoy de hecho ponen de esta manera «Macbeth» de Shakspeare que es una obra que hasta ahora atrae desgracias.

Mas, por suerte, Vladimir Bortko ha tratado con mucho respeto la novela de Bulgakov. Igual que «Corazón de perro» cuya adaptación llegó a ser una película tan querida y tan popular como, digamos, «Los 17 instantes de una primavera» o «El Idiota» de Dostoyevski, después de cuya proyección aumentaron mucho las ventas de la novela.

De momento es todavía prematuro augurar al serial «El Maestro y Margarita» una gloria imperecedera. Pero de lo que no cabe duda es de que Bortko ha logrado incluso trasuntar fielmente el lento paso del tiempo en Jerusalén, el bullicio y ajetreo de Moscú en tiempos de Bugakov, que tiene prisa de vivir y ser urbanizada. Ha logrado encontrar personas y arquetipos que parecen integrarse de manera más orgánica en las crónicas de la época de Jesús hasta la Rusia soviética.

Cada línea de trama en la novela tiene su color propio. Jerusalén de los tiempos Jesús está saturado de color, luz, sonidos, olores, bochorno. Moscú se presenta en tintes pobres, casi en blanco y negro. El mundo alrededor de Voland hasta parece relleno demasiado de color, aquí hay todos los matices de oscuridad y luz. El serial de Vladimir Bortko mantiene todo este colorido hasta el más mínimo detalle.

Todo Maestro necesita protección, sea por parte de un representante del poder, o protección contra el poder. Este pensamiento suyo lo realizó Bulgakov en «El yugo de los Santones», obra dedicada a Moliere, y en «Corazón de perro», una novela corta que trata del nacimiento de un híbrido con instintos bestiales y ambiciones humanas. El intelectual en Rusia es demasiado indefenso: sufre resignadamente muchas infamias. Para el Maestro (esta imagen deja ver al propio Bulgakov, al poeta Osip Mandelshtam y al imagen colectivo de todo artista o poeta) en la novela surgió un protector místico, o sea, el propio Voland. No el diablo como tal sino prácticamente «socio» de las fuerzas divinas (es evidente que no es ningún José Stalin como a veces piensan algunos).

Es «la parte de la fuerza que quiere eternizar el mal, pero hace eternamente el bien», tal como Goethe dijo en su epígrafe. Voland administra en la novela la justicia divina, castiga a los canallas y salva a la gente de talento pero débil (el Maestro) o los errados (como Iván Bezdomny). «Todo será correcto, pues así está construido el mundo», tal es el pensamiento central de la novela sobre la venganza. Es para ello para lo que en el libro están Jesús, Pontio Pilat, el Maestro, Voland y otros.

El público tanto acogerá la idea de Bulgakov y confiará en que la gente de la Tierra originariamente es buena y simplemente alguien es infeliz o es débil, cuanto estos resulten convincentes en la pantalla.

«El Maestro y Margarita» es difícil de llevar a la pantalla como lo es toda revelación o la verdad. Esta novela fue para Bulgakov el asunto de toda su vida. Un borrador de la novela dedicada al diablo era el primer intento de escribir «El Maestro y Margarita» que en 1930 fue quemado. Igual que Gogol, Bulgakov quemó su obra, al quedar desesperado tras la noticia de que la publicación de su «El yugo de los Santones» había sido prohibida.

Pero el manuscrito no se quemó. En 1938, la versión nueva de la novela comenzaba a tomar una forma clara, pero el autor continuaba corrigiéndolo hasta su muerte que acaeció en 1940. La Margarita de Bulgakov, que era su querida esposa Elena Serguéevna, guardaba la novela después de la muerte del marido. No dejaba a nadie sacarla de la casa: permitía leerla solamente bajo su cuidado.

Largo y difícil fue el camino que la novela transcurrió al público. Salió a la luz en su variante reducida en una revista, con cortes, sólo en 1966. Sus copias de «Samizdat» (variantes autopublicadas) andaban de mano a mano en Moscú: a veces incluso se copiaban a mano o … se fotografiaban de la revista página a página para imprimirlas después. Los rusos han podido leer la plena versión de «El Maestro y Margarita» en 1990, otra vez la novela les cayó en gracia.

Desde entonces no ha habido obra literaria más popular en la historia de la literatura rusa del siglo XX. No es casual que el Teatro de Taganka, sensible a toda moda popular, haya puesto en escena un espectáculo inspirado en la novela. Los Estanques Patriarcales se hicieron un lugar casi de culto, toda la entrada del edificio en que Bulgakov vivía fue adornada con dibujos, aforismos, versos e incluso la correspondencia de los admiradores de la novela. Da un poco de miedo pasar por esta «galería»: todo eso parece ilustraciones muy al espíritu de Voland..

A causa de la superstición muchos actores rechazaron las propuestas de hacer los papeles en la película de Vladimir Bortko. Por si a caso. Oleg Yankovski, a quien han propuesto hacer el papel de Voland, ha justificado su negativa diciendo que los actores no deben hacer el papel ni de Dios ni del diablo. A algunos les indispuso contra esto la suerte que corrió la adaptación cinematográfica anterior de hace más de 10 años: el realizador Yury Kara hizo la película «El Maestro y Margarita», luego de lo cual se enemistó con los productores, después de que la cinta, absolutamente al espíritu de Voland, fue robada de su caja de caudales. De modo que la versión de Kara «desapareció» en el espacio como en una sesión de magia negra.

Al director Vladimir Naumov ya en los años 1980 años … se le apareció el espíritu de Elena Bulgakova que le auguraba el fracaso a cualquier tentativa de adaptación cinematográfica de «El Maestro y Margarita».

¡Cuantas desgraciadas coincidencias seguidas! Vladimir Bortko no quiso creer en la brujería, aunque ha habido algo parecido a la misma. En 2000, al comenzar apenas el rodaje, los descendientes de Bulgakov inesperadamente vendieron los derechos a Estados Unidos. En 2004 el canal de televisión «Rusia» redimió los derechos, y Vladimir Bortko pudo comenzar a plasmar su idea hasta el fin.

En fin, no ha renunciado a la creación de su obra como el Maestro que renuncia a la novela dedicada a Pilat. A las nueve de la noche los rusos sintonizan el televisor en el canal «Rusia» para vivir de nuevo la tragedia feliz del Maestro y Margarita, ironizar junto Voland y aspirar ver con ansiedad la historia del suplicio de Jesuá Ga-Notsri y los pesares de Pontio Pilat.

Fuente
RIA Novosti (Rusia)