Gracias al presidente iraní Mahmud Ahmadineyad, ha surgido un nuevo término en el vocabulario político: mahdaviat. Es un término técnico religioso que se refiere al mahdi, elemento de la doctrina chiíta que designa al restaurador de la religión y de la justicia que reinará antes del final de los tiempos. Se le llama también «regreso del doceavo imán». El mahdaviat ocupa un lugar central en las ambiciones y creencias de Ahmadineyad. Tanto como alcalde de Teherán que como presidente de la República Islámica, su política y su discurso se basan en esta creencia. Incluso finalizó su alocución en la ONU con una plegaria por el advenimiento del Mahdi.
Esta obsesión le da la certeza de aplicar la política adecuada. La eliminación del abismo existente entre ricos y pobres en Irán, el desafío lanzado a Estados Unidos y a Israel, y la creación de un programa de armamento nuclear son iniciativas que se insertan en la preparación del retorno del mahdi. Pero, ¿qué puede temer un presidente convencido de que el Mahdi arribará tan pronto? El mahdaviat tiene implicaciones directas y preocupantes en cuanto al enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán. Prefiero la formulación inversa. Los dirigentes más peligrosos de la historia moderna han sido los que (como Hitler) contaban con una ideología totalitaria y tenían una fe mística en su propia misión. Ahmadineyad posee ambas características.

Fuente
Jerusalem Post (Israel)
New York Sun (Estados Unidos)

«The Mystical Menace of Mahmoud Ahmadinejad», por Daniel Pipes, New York Sun,10 de enero de 2006.
Mission and mysticism», Jerusalem Post, 11 de enero de 2006.