Concebimos la salud mental como un derecho colectivo popular que se construye únicamente desde los niveles de implicación de los colectivos revolucionarios. La salud mental no la podemos concebir nunca por fuera de las determinaciones materiales, imaginarias y simbólicas. La salud es aquello que se construye colectivamente como identidad rebelde, como identidad insurgente, inventiva, transformadora de un colectivo que está dispuesto a revolucionar hasta las últimas consecuencias. Con estas palabras, Gregorio Kazi dio inicio al 4° Congreso Internacional de Salud Mental y Derechos Humanos en la Plaza de los Dos Congresos, pintada de banderas, pañuelos y caras nuevas. Luego tomó la palabra Hebe de Bonafini: Para nosotros, este Congreso de salud mental y derechos humanos tiene absolutamente que ver con la vida y también un poquito con la locura.

Más de 4000 asistentes desbordaron la capacidad física de la Universidad, varias conferencias planificadas para el auditorio mayor de la sede 1 hubo que trasladarlas a la plaza. Nadie quería “perderse” a Osvaldo Bayer, Tato Pavlovsky, Gregorio Baremblitt, Juan Carlos Volnovich, Fernando Ulloa o Silvia Bleichmar.

En el Congreso hubo conferencias con temas muy variados donde expusieron intelectuales de enorme valía, pero no sólo por su bien ganado prestigio profesional, sino también por su compromiso político, por ser luchadores consecuentes.

Además tuvieron lugar talleres, donde cientos pudieron ser protagonistas y tener la palabra.

Compañeros de distintos lugares del mundo vinieron especialmente a éste encuentro, muchos a reencontrarse, porque eran reincidentes en participar de estos cuatro días de intercambio, pasión y alegría. Muy numerosas fueron las delegaciones de Rosario, Santa Fe, Mar del Plata, Entre Ríos, Córdoba, Uruguay y Brasil. Esta última con una importantísima experiencia en lo que significa la lucha antimanicomial y encabezada por un verdadero referente en la materia, el doctor Paulo Amarante.

Un importante porcentaje de los participantes fueron muy jóvenes, muchos estudiantes de psicología que buscaban conocer y/o construir otra visión, desde otra perspectiva, de lo que es la salud mental y la locura. En la gran cantidad de talleres, donde muchos estudiantes por primera vez presentaban sus trabajos, relataban sus experiencias al cursar materias en neuropsiquiátricos y transmitían bronca y angustia por las lamentables condiciones de vida de los pacientes amontonados. Cómo el poder los encierra porque molestan, porque son diferentes, y viola sus derechos humanos. Y cómo casi toda la sociedad mira para el costado con indiferencia porque son locos. Con la misma complicidad que cuando “mueren” 32 presos asfixiados o quemados en el penal de Magdalena después de ser encerrados con candados por los guardas.

También existió un espacio para el arte. Muy movilizante fue la exposición de Tato Pavlovsky sobre los procesos de creación. Al finalizar esa verdadera experiencia teatral pudimos conversar con él acerca de la alegría, el amor y el odio como fuentes de inspiración y energía para la creación y la lucha. Los soldados nazis no querían ir a combatir contra los rusos porque decían que éstos los odiaban demasiado, nos ejemplificó el dramaturgo, actor y psiquiatra.

Además se presentó en escena “Papo Reto”, Grupo de “Teatro del Oprimido” conformado por 18 jóvenes que trabajan hace cuatro años en la periferia de Londrina, Brasil. La propuesta es interpelar desde un teatro activo que interroga al espectador, el debate sobre las situaciones de opresión y el modo de superarlas.

El viernes y sábado por la noche, en el escenario montado en la plaza de los Dos Congresos, se pudo escuchar a distintos músicos interpretar los más diversos ritmos y melodías.

Un momento muy importante fue la intervención de Adán Chávez Frías, embajador de la República Bolivariana de Venezuela en La Habana, y hermano mayor del presidente Hugo Chávez, que vino al país por primera vez respondiendo a la invitación de las Madres. Como no podía ser de otra manera, hizo un balance muy positivo de la “Cumbre de las Américas” y festejó por la derrota del ALCA. También se refirió a la “Alternativa Bolivariana para las Américas”(ALBA): Es una propuesta de acuerdos que nos fortalezcan en nuestras debilidades y en la que podamos ayudar a los otros a crecer, explicó el fundador del Movimiento Bolivariano Revolucionario y del Partido Quinta República.

El sábado por la tarde una multitud se dio cita en la plaza frente a la Universidad para escuchar la Radio Abierta protagonizada LT 22 Radio La Colifata (del hospital neuropsiquiátrico Borda), Radio Nicosia de Barcelona, Radio Papo Cabeca de Brasil y Radio Vilar de Voz de Uruguay. Fue trascendental, imprescindible. Una síntesis de lo que muchos intentaron decir en estos días. El sábado ya por la madrugada, se realizó la fiesta del Congreso en el barrio de Flores. Más de 700 jóvenes se trasladaron hasta allí. Al son de ritmos latinoamericanos bailaron hasta el amanecer. Era fácil distinguir a los compañeros de los países vecinos. Los brasileños y uruguayos eran los mejores bailarines.

El domingo por la tarde se presentó el teatro barrial de Pompeya, y apenas terminó se produjo el cierre del Congreso en el que se premiaron a los mejores trabajos presentados. Sergio Schoklender convocó para el próximo año a un Foro de Salud Mental y Derechos Humanos porque esto crece y crece. Se multiplica. Y multiplicar es la tarea.