Occidente siempre nos ha hecho creer que nosotros, los árabes, somos los que decidimos todo en el mercado petrolero. Ahora bien, ese nunca ha sido el caso. Peor aún, los países petroleros árabes no pueden ni siquiera decidir le suerte de sus propias fuentes energéticas.
La crisis petrolera actual es, de hecho, provocada por Rusia. Pero, ¿se trata del Estado ruso o de sus compañías petroleras? No se sabe todavía. Vladimir Putin parece haber adquirido el control total no sólo del Estado ruso, sino también de sus compañías petroleras, sobre todo tras haber enviado al «sionista-occidental» Mijaíl Jordorkovsky a prisión.
Las manifestaciones estadounidense-europeas contra Moscú son normales, aun cuando esta última no procedió ilegalmente dado que tiene el derecho absoluto de vender su gas a Ucrania a precio de mercado, el mercado occidental. ¿Acaso Rusia no tiene derecho a impedir que Kiev robe su gas? Putin debe enfrentar la voluntad del capitalismo estadounidense-europeo cuyo objetivo es devorar a Europa Oriental en el marco de la OTAN. Ucrania debe pagar su traición, uniéndose al nuevo amante. Los agentes de Occidente deben saber que este último no puede protegerlos del frío, y que ese propio Occidente nació para tomar y nunca para dar. La situación económica en Ucrania se deteriora cada vez más. Por esa razón, sin dudas, el golpe ruso está bien calculado. Putin quiere recordar al ciudadano ucraniano que puede calentarse mucho mejor en los brazos de su aliado tradicional que en los de sus rivales.
Las grandes compañías petroleras occidentales, cuyas políticas están administradas por Kissinger, Thatcher, la familia Bush y otros, se equivocan al creer, después que ocuparon Afganistán e Irak, que se habían apoderado del mercado petrolero mundial. La crisis actual confirma que el concepto de unipolaridad estadounidense no es exactamente así. La prueba no es otra que el cuestionamiento del sistema capitalista, a raíz de una pequeña crisis petrolera. Esta última sólo puede representar el primer golpe en una lista de medidas rusas tendentes a fortalecer el poder de Moscú en la escena internacional.

Fuente
Alarabonline.org

«الغاز وما أدراك ما الغاز! التّدفئة لروسيا... التّجمد للغرب», por el Dr Adel Samara, AlarabOnline, 15 de enero de 2006.