En el periodismo ecuatoriano es muy difícil mantener un concepto alternativo y poder combinar acertadamente lo político con lo cultural, siempre pensando en el interés de la mayoría y no solo en el de los grupúsculos del poder. Por esto, el número cien del periódico OPCIÓN merece celebrarse. En mi condición de poeta, quitólogo y cineasta, he leído con satisfacción los diversos comentarios sobre la actividad en nuestra ciudad, especialmente las “huellas culturales” del poeta tzántzico Alfonso Murriagui. El público que nos acompañó en la pasada Feria Internacional del Libro 2005 conoció “Los años de la Fiebre”, editado por Libresa, sobre el Movimiento Literario de Latinoamérica y EEUU en los años 60. Coincidiendo con los criterios valorativos de esa etapa de la literatura ecuatoriana, que ha sido sistemáticamente escamoteada en los programas de estudio de los colegios y universidades del país, el proyecto editorial de OPCIÓN se ha propuesto publicar en el presente año una Antología de la Poesía Tzántzica. Ese esfuerzo también hay que felicitar.