Articular a las empresas privadas y públicas, la sociedad civil, los gobiernos locales, gobiernos internacionales, ongs entre otros sectores es parte de la tarea que el Programa para la Reincorporación a la Vida Civil (PRVC) se ha propuesto a través de diferentes estrategias.

El proceso de reincorporación por el que día a día trabajamos es único en la historia debido a dos situaciones importantes, el número de desmovilizados que se acogen a los beneficios ofrecidos por el Gobierno y las condiciones de orden público que atravesamos; en medio de la violencia buscamos el perdón y la reconciliación de los excombatientes que piden a gritos una oportunidad.

Partimos de que los asuntos en materia de reincorporación a la vida civil y recuperación institucional están perfilados en el Plan Nacional de Desarrollo (2002 – 2006), Hacia un Estado Comunitario. Entre sus propósitos está el de “no coexistir con la violencia cualquiera sea su fin o su discurso”. Una de sus expresiones, más no la única, es la que protagonizan los grupos armados al margen de la ley; de esta manera es que para El Gobierno Nacional, la reinserción se ha convertido en una Estrategia de Paz, una estrategia que ofrece la posibilidad a los excombatientes de rehacer sus vidas como ciudadanos a través del Programa para la Reincorporación a la Vida Civil del Ministerio del Interior y Justicia (PPRVC).

El Programa para la Reincorporación es un programa adscrito al despacho del Ministro del Interior y de Justicia. Se encarga de la reincorporación de los desmovilizados mayores de 18 años individual o colectivamente. Así mismo, ha intervenido en los casos de los niños o niñas que cumplen su mayoría de edad y aún no ha finalizado su proceso.

Se define la reincorporación como un proceso de transición. Su columna vertebral es la formación integral de la población beneficiaria para el ejercicio de una ciudadanía activa, respetuosa de las reglas del juego democrático y observante de los derechos humanos. Busca generar oportunidades e instalar capacidades en la población, enfilando esfuerzos institucionales. En esta línea, gestiona los beneficios jurídicos y socioeconómicos desde una perspectiva de derechos, pero también de deberes[1].

La coordinación y orientación superior de la ejecución de los programas y actividades relacionados con la reincorporación está a cargo de la Comisión Intersectorial para la Reincorporación a la Vida Civil de las personas y grupos alzados en armas de que trata el decreto 1262 de 2004. Dicha Comisión está conformada por:

El Ministro del Interior y de Justicia, quien la presidirá.

El Ministro de Defensa Nacional.

El Director del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).

El Alto Comisionado para la Paz.

El Ministerio de Defensa se encarga de la desmovilización individual a través de su programa de Atención Humanitaria para el Desmovilizado, para después ser acogidos por el Programa para la Reincorporación a la Vida Civil del Ministerio del Interior; por otro lado el Instituto de Bienestar Familiar tiene la competencia de atender a los menores de edad que en este caso reciben un tratamiento como desvinculados de los grupos armados ilegales y no como desmovilizados a través del Programa de Atención a Niños, Niñas y Jóvenes desvinculados. La Oficina del Alto Comisionado para la Paz es responsable de la conducción de los procesos de paz y la desmovilización colectiva de los grupos armados al margen de la ley, tras un diálogo serio con el Gobierno Nacional. Sin distinción, todos los desmovilizados tanto individuales y colectivos, y menores cuando cumplen su mayoría de edad son atendidos a través de la oferta institucional de beneficios que coordina el Programa para la Reincorporación.

Los beneficios que ofrece el Programa para la Reincorporación a los desmovilizados individuales y colectivos son la Educación, la Salud, el Apoyo Psicosocial, Proyectos de Inserción Económica, Definición de la Situación Jurídica, la Seguridad y una Ayuda Humanitaria.

Actualmente, se ha atendido mediante la oferta educativa 5878 personas provenientes de la desmovilización individual entre los años 2003 y 2005, esta oferta comprende alfabetización, educación formal y no formal, educación superior y formación en oficios. Por otro lado a los desmovilizados colectivos, a partir de Noviembre de 2004, se les han otorgado a la fecha 3810 cupos para módulo inicial, educación formal y técnica.

Con el apoyo del Ministerio de Protección Social y la colaboración de las distintas Secretarías Locales de Salud se han logrado a la fecha contratar con diversas Administradoras de Régimen Subsidiado (ARS), 13005 cupos para los desmovilizados y su grupo familiar.

El área Psicosocial ha logrado sensibilizar y dar la bienvenida a más de 2582 beneficiarios y su núcleo familiar, atender a 90 indígenas y ha otorgado talleres de generación de confianza e identidad ciudadana a más de 2800 beneficiarios, talleres psicoeducativos en tema de Desarrollo Humano a 1307 beneficiarios en Montería, Cali, Turbo, Cúcuta, Medellín así como atención en crisis individual y grupal al menos a 100 desmovilizados y sus familias. Así mismo, en las diversas regiones el PPRVC está construyendo la Red Psicosocial donde participan todas las entidades públicas y privadas que ofrecerán este tipo de ayuda a los desmovilizados.

El beneficio que busca la inserción económica de los beneficiarios del Programa y que proyecta su sostenibilidad social, es el apoyo a proyectos, desde el 2002 se han financiado 1939, los cuales se definen principalmente en las siguientes áreas: comercio y servicio, agroindustria, industria, vivienda y manufactura.

Uno de los logros de los que al casi culminar el año podemos mencionar es la implementación y el incremento de hogares independientes pasando de 400 a 2.333 hogares en donde el principal objetivo de esta gestión es el sentido de inserción social y económica autónoma.

Otro logro es además de la creación de los 6 Centros de Referencia y Oportunidades ubicados en las diferentes regiones del país, los 2 centros de referencia móviles, los 3 centros de atención para desmovilizados individuales en Bogotá, la apertura de los 3 centros de apoyo de intervención psicosocial individual en Medellín y Bogotá.

Como estas cifras, otras que reflejan los resultados, las gestiones y los procedimientos del Programa de Reincorporación que para su cumplimiento se requieren de estrategias convertidas en direccionamiento para todos sus funcionarios.

De esta manera, El Gobierno Nacional convoca a todas las instituciones del sector público y privado, gobiernos regionales e internacionales a participar en esta estrategia de paz vinculada dentro de la política de defensa y seguridad democrática que ha conseguido reducir en un alto porcentaje, el índice delincuencial y los delitos de lesa humanidad y a darle una oportunidad a los excombatientes que hoy se han acogido al Programa para la Reincorporación.


[1] Decreto 128 de 2003.