Al leer la prensa escrita y ver y escuchar los principales canales de televisión, se observa un discurso monocorde, gris, con un solo libreto, como hecho en un único set de televisión, o en una misma cocina de redacción, y todos apadrinados por los grandes grupos de poder que apuntalan la candidatura de la pepecista Lourdes Flores Nano.

La orquesta de Lulú Flores ha interpretado variables que no podemos dejar de mencionar. La principal, qué duda cabe, es la compra de candidatos para esa causa, tal como lo denunciara en forma premonitoria el secretario general del Partido Aprista Peruano, Jorge Del Castillo. También está de por medio la compra de los medios de comunicación y las principales encuestadoras.

5to Poder no usaría estos términos tan duros, y hasta agrios, si no tuviera información de primera mano de cómo avanzó esta estrategia, y con tanto éxito, con el candidato de Palacio de Gobierno, Rafael Belaunde Aubry, quien el 30 de enero se apartó feliz de la contienda.

Ese mismo día Belaunde no estaba solo en Palacio. Lo acompañaba José Miguel Morales, hombre de los grandes intereses mineros y actual presidente de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep). Ambos, según nuestras fuentes, finiquitaron con el presidente Alejandro Toledo el operativo del retiro de Belaunde de la campaña electoral. ¿El objetivo? Elemental, amigos lectores: favorecer a Lourdes Flores Nano, de la conservadora Unidad Nacional.

¿LA VOZ DEL PUEBLO? El siguiente “renunciante” a su candidatura presidencial ha sido Fernando Olivera Vega, del Frente Independiente Moralizador (FIM), quien lo hizo el martes 7 de febrero, asegurando que la voz del pueblo le pedía concentrar su trabajo en el Congreso para evitar la dispersión del voto democrático que perjudicaría a Lourdes Flores.

“El Perú ésta en peligro ante alternativas totalitarias, de retorno a un pasado vergonzante, de violencia, de hiperinflación, de corrupción, de estatismo, de sometimiento de los intereses del Perú al neocolonialismo de (Hugo) Chávez”, afirmó en una radio local en tácita alusión al candidato presidencial de los grupos nacionalistas, Ollanta Humala, y al líder aprista Alan García.

Pero aquellas palabras son mera retórica que pregonan los grupos extraviados y sin perspectivas, acostumbrados a invocar respaldos ciudadanos que no tienen, como es el caso del FIM de Olivera Vega, quien, en adelante, tendrá que jugar únicamente el papel que siempre le cupo en la política peruana, la de “blindador”, en este caso de Lourdes Flores, o demoledor de rivales, trabajo sucio que hizo en las últimas elecciones a favor de Alejandro Toledo y en contra de Alan García.

De fuentes confiables se sabe que otros candidatos pequeños, como Natale Amprimo, o Valentín Paniagua Corazao del Frente de Centro, ya estarían en las mismas tratativas con los pesos pesados del lourdismo encargados de esta tarea, es decir, Juan Francisco Raffo, ex presidente de COMEX y ex socio del principal banquero del país, Dionisio Romero, de cuyo lobby forma parte Rafael Fernández Stoll, jefe de campaña de Unidad Nacional y gerente de la supervisora Bureau Veritas, hombre cercano a otra entidad del sector, la poderosa SGS.

Obviamente, en la aplanadora está el poderoso grupo Romero, con el Banco de Crédito a la cabeza, y, obviamente, el escudero Arturo Woodman.

Es más, las grandes empresas como Telefónica del Perú ya están dando soporte técnico y de comunicaciones al aparato de Flores Nano. Y lo mismo está haciendo la banca de Inversión que tiene a Susana de la Puente como voz cantante.

NO ES MALA CANDIDATA. Conste que nadie afirma que Lourdes Flores sea mala candidata. Es obviamente superior a la gran mayoría de sus eventuales adversarios, pero la forma burda de cómo los grandes empresarios ligados a Unidad Nacional quieren imponerla, manipulando los medios, es más que reprobable porque pretenden que la opinión pública sea la prolongación grosera de sus intereses, sin respetar la voluntad popular que debe expresarse en las ánforas por el candidato de su preferencia, el 9 de abril.

Al parecer, los empresarios en problemas, que tampoco per se son malvados, inseguros de que Lourdes Flores gane de manera categórica, están haciendo cuanto está a su alcance para inundar los grandes medios de comunicación, con una bolsa cuantiosa para atosigarnos con propaganda de la candidata salvadora.

Pero no saben que le hacen un flaco favor a Lourdes Flores. Y es que el pueblo se da cuenta de la maniobra, de la utilización que quieren hacer de su voto y de sus derechos ciudadanos.

EL FREDEMO. Si recordamos la historia reciente, vemos que esta práctica no es novedosa. Los grandes empresarios peruanos y sus voceros también la pusieron en práctica en el año 1990, con la experiencia del Frente Democrático (Fredemo). En esa oportunidad no era Fernández Stoll sino Freddy Cooper, el jefe de campaña de los liberales, con una bolsa de unos 12 millones de dólares para encumbrar al laureado escritor Mario Vargas Llosa hasta el sillón de Pizarro.

Acompañaban al arquitecto Cooper personajes bien conocidos: Felipe Ortiz de Zevallos, del grupo Apoyo, hoy rector de la Universidad del Pacífico; el abogado transnacional Roberto “Bobby” Dañino, quien años después sería el primer presidente del Consejo de Ministros del régimen toledista; el periodista Alvaro Vargas Llosa, el pintor Fernando de Zysszlo; el petrolero Felipe Thorndike y algún otro personaje que se escapa a la memoria.

Recuérdese que esa bolsa fue la madrasta de aquella campaña atosigante en la prensa, esa burda compra de conciencias que al final fue derrotada por 15 mil dólares que había invertido un hijo de migrantes japoneses llamado Alberto Fujimori, a lo que había que sumar un tractor que había puesto su esposa de entonces, doña Susana Higuchi.

¿Qué no se hizo en esa experiencia de triste recordación? Hubo un spot de un mono meón que hirió la sensibilidad de cerca de dos millones de burócratas, hubo un abogado, que ahora está en campaña, que diseminaba volantes afirmando que si Fujimori y sus aliados (los evangélicos) llegaban al poder, estos pasarían por las horcas caudinas a todos los cristianos de este país referencial llamado Perú. Pero todo fue un fracaso.

No se ha aprendido la lección. Tanto es así que 15 años después asistimos a un espectáculo similar. El fantasma del Fredemo y de Vargas Llosa vuelve y amenaza con repetirse en versión corregida y aumentada: compran candidatos, con una buena bolsa que con seguridad ayuda a mitigar gastos de campaña. La de Jaime Salinas López Torres, de Justicia Nacional, abortó, obviamente, por el buen ojo de Jorge del Castillo; pero siguió con Rafael Belaunde, con Fernando Olivera, y lo más probable es que otros se incorporen a la ruta de la subasta.

En paralelo, los medios escritos y televisivos, sobre todo los que están en problemas económicos, algunos ya en Indecopi, aprovechan la oportunidad, como se puede ver en tres canales de señal abierta, cuyo lourdismo ya es soporífero, y hasta el periodista César Hildebrandt ha tenido que pagar los destrozos de esta nueva aplanadora de tiempos democráticos.

Dios nos coja confesados.

No dicen esta boca es mía

Entre el jueves y viernes de la semana que pasó, 5to Poder trató de comunicarse hasta en tres oportunidades con el presidente de la CONFIEP, José Miguel Morales, para que haga sus descargos sobre su presencia en Palacio en las tratativas para que Rafael Belaunde renunciara a la candidatura presidencial. No respondió a nuestras llamadas. Y lo mismo ocurrió con Juan Francisco Raffo, que hizo mutis sobre sus actos de lobista en el entorno empresarial de Lourdes Flores Nano.

(Revista 5to Poder, Edición 39 12/Feb/2006)


Alan y Martha Chávez avanzan raudos

Lobbystas de mineros y banqueros bajan el tono a favor de Lourdes por Plinio Esquinarila; [email protected]

El número anterior de 5to Poder que dio cuenta de la subasta de candidatos presidenciales, manejada por un lobby de grandes empresarios que buscan –por pánico al candidato nacionalista Ollanta Humala- favorecer acomo dé lugar a Lourdes Flores Nano, de Unidad Nacional, ha caído como un rayo en cielo sereno y despejado. Y les ha obligado a replantear su conducta.

Y es que el lobby propiciado por el trío Juan Miguel Morales, Juan Francisco Raffo y Rafael Fernández Stoll está cambiando de estrategia, con un manejo más mesurado de los diarios, pero manteniendo el control cerrado de las encuestadoras, que han marcado esta semana la agenda política, no obstante sus “errores muestrales”, como explica en esta edición el experto Félix Murillo.

En los círculos enterados ahora se afirma que, en efecto, ha sido contraproducente la demoledora campaña contra Humala, sea por los estropicios de su impresentable candidato a la segunda vicepresidencia, Carlos Torres Caro, sea por la presunta violación de los derechos humanos cuando Ollanta Humala, “capitán Carlos”, dirigía la base antisubversiva de Madre Mía, en el sangriento 1992.

No han podido darle en la línea de flotación al barco de Ollanta Humala. El poco electorado que ha perdido ha migrado (o retornado) a la alforja de la fujimorista Martha Chávez, cuya estrategia “maoísta” –del campo a la ciudad- apunta a seguirlo mellando, con el despliegue de los hijos de Fujimori encabezados por Keiko Sofía.

Asistimos, pues, a un paulatino cuidado en las formas de los emisarios de los grandes mineros y banqueros que han apostado por Flores Nano. También observamos una Sociedad de Industrias coqueta que, por influencia del directivo de este gremio y nuevo vocero del humalismo, el textil Daniel Abugattas Majluf, no deja de ver con simpatía el “apoyo a la industria nacional eficiente” que venden los nacionalistas como un eco lejano de la política de sustitución de importaciones y de la previsible protección arancelaria en caso que ellos sean gobierno.

Así las cosas, no debemos extrañarnos de las quejas sotto vocce de la misma Sociedad de Industrias protestando por la forma “exagerada” de cómo es que José Miguel Morales ha manejado el compromiso político del gran empresariado que apuesta por Flores Nano, poniendo sobre el tapete el fantasma de los errores del Fredemo y de Mario Vagas Llosa en las elecciones de 1990. Recuerdo ingrato de recordamos en 5to Poder Nº 39.

FACTOR ALAN. No olvidemos que otros agentes económicos han empezado a preguntarse por qué poner todos los huevos sólo en la canasta de Lourdes Flores, precisamente recordando aquel fantasma del Fredemo. Porque a todo lo anterior hay que agregar obviamente el factor Alan García, que también sube en la intención de voto y ha definido una clara estrategia de avance acelerado en las tres semanas venideras, porque no hacerlo sería suicida, es decir no aprovechar el cansancio que evidencia el trajinar de Lourdes Flores Nano y, en paralelo, ganar una porción de esa torta clave que es el 25% de votos indecisos que muestran unánimemente los sondeos de opinión.

Si las huestes fujimoristas están en capacidad de corroer lentamente a Humala, ¿cómo es que un partido de la solidez y trayectoria del APRA no podría avanzar, más allá de sus plazas fuertes que están en torno al sólido norte, con Trujillo a la cabeza, a lo cual hay que agregar las de Ica, Chimbote y Callao?

Obviamente que sí lo pueden hacer, si afinan su campaña. Porque –la verdad sea dicha- la plaza principal de Lourdes Flores está, básicamente, en Lima Metropolitana, en particular en los sectores A y B, y en las principales ciudades del país, especialmente la costa.

En cambio, como es público, y las encuestas poco lo proyectan, las llamadas fuerzas antisistema de Humala tienen su núcleo duro en el sur andino (Puno, Cusco, Apurímac, Tacna, Moquegua y Arequipa) donde deben estar por el 35 % de aceptación ciudadana. Y, guardando las distancias, algo de eso sucede con los fujimoristas en las provincias donde la lucha antisubversiva aun genera recuerdos lacerantes, como son Huamanga y sus ronderos, Cajamarca, San Martín, Huanuco y Huancayo.

Como se ve, los otros grupos, incluido el Frente de Centro, del alicaído Valentín Paniagua Corazao, poco o nada tienen que ver en el desenlace de los acontecimientos con vistas al 9 de abril. A Paniagua le acompaña buena parte de la clase política, vieja o nueva, como el toledismo residual, constreñido a una lista que encabeza Carlos Bruce, o la de Fernando Olivera, asustado por este nuevo mapa electoral que lo excluye.

Todos, de una u otra forma, deben pagar las consecuencias de la autoliquidación de la misma clase política que en los últimos años ha tenido como mejor protagonista a un Congreso indolente e insensible y a un mandatario frívolo, voluptuoso, sensual y díscolo.

LA MAS COMPLICADA. Se ve, pues, un escenario que se oculta a la opinión pública pero que, a la vez, nos pone sobre aviso en el sentido de que no hay una tendencia definitiva respecto de la segunda vuelta. Tal vez por ello en la embajada norteamericana siguen más que preocupados por el hecho que Humala se mantiene en lugar expectante. Y en círculos palaciegos, incluido el del presidente del Consejo de Ministros, Pedro Pablo Kuczynski, se afirma que ésta es una de las elecciones más complicadas de los últimos 25 años.

PPK, el gran artífice del crecimiento económico del Perú actual, tiene razón en reflexionar de esa forma, porque está viendo con ojo previsor los peligros de una eventual futura inestabilidad y/o anarquía que puede trabar el crecimiento de la economía. Un crecimiento que no ha sido mayor porque PPK no tuvo en el inquilino de Palacio –léase Alejandro Toledo- un soporte o un liderazgo interno que catapulte al Perú a un peldaño superior en el actual concierto de naciones.

Ahora mismo Toledo está feliz. Sigue dedicado a esa vida muelle y sensual, como lo evidencia la última “chupeta” de Ollantaytambo, donde estuvo el miércoles 15, junto con la primera dama Eliane Karp y los líderes indígenas más representativos del continente.

No olvidemos lo dicho por 5to Poder en su edición 36. Está feliz porque se va, vía Israel, a un cargo bien remunerado, al Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, entidad ligada al especulador George Soros, magnate del mayor fondo de inversión de alto riesgo en el mundo, buscando a la vez impunidad, mejor aun si es pagando resarcimientos millonarios a un conocido “broadcaster” latino.

(Revista 5to Poder, Edición Nº 40, 19 de febrero del 2006)