Bajo la premisa de que “no todo lo que brilla es oro”, la directora ejecutiva del Grupo de Formación e Intervención para el Desarrollo Sostenible (Grufides) de Perú, Mirtha Vásquez, denunció hoy el caso de contaminación de aguas de la zona de Cajamarca por parte de la minera Yanacocha, empresa norteamericana con capital, incluso, del Banco Mundial.

En el Tribunal Latinoamericano del Agua (TLA), la activista refirió que la empresa Minera Yanacocha explota la mina de oro más importante de América Latina y es la más grande en el mundo en procesos de obtención de oro con lixiviados de cianuro, por ello la provincia norteña de Cajamarca, en Perú, aporta un 7 del Producto Interno Bruto, sin embargo es el “segundo pueblo más pobre del Perú”.

Así mientras la mina obtiene una producción de 2.4 millones de onzas por año, se incrementó la desnutrición crónica de los niños, el 77.4 por ciento de los habitantes viven en condiciones de pobreza, lo que se traduce en altas tasas de mortalidad infantil.

A nombre de las comunidades campesinas de Haumbocancha Baja y Yanacanchilla Alta, Cajamarca, que conforman 32 poblaciones, la representante de Grufides presentó la denuncia ante el TLA y exigió a este tribunal ético y moral se condene la inanición del Estado peruano que no hace nada para proteger a su población.

Pidió que se recomiende al Estado peruano detenga la exploración y explotación mineras sobre cabeceras de la cuenca, que se apliquen sistemas de control y mitigación de impacto, además de que se invierta en controles ambientales y se indemnice a las comunidades de Cajamarca por la “terrible contaminación”.

Denunció que el gobierno de Perú, antes encabezado por Fujimori, ahora por un “democrático” Toledo han perseguido a los dirigentes campesinos a quienes considera terroristas por ir en contra de un interés nacional o público como se considera a la minería, aún a costa de su población.

Refirió también que desde el inicio de operaciones la producción de oro ha ido “in crescendo”, mientras los costos de producción de oro en Yanacocha se encuentra entre los más bajos del mundo.

Yanacocha, denominada también “el diamante de la corona de la reina” por su producción y rentabilidad mundial, es vista como una empresa de responsabilidad social y ambiental del país, a pesar de las múltiples denuncias de contaminación con sustancias como el cianuro a los ríos de esta zona peruana.

Mirtha Vásquez citó que las denuncias de los pobladores de Cajamarca han sido ignorados, en especial cuando muestran que las aguas de los ríos -Porcon, Cajamarquino y Caucano- se encuentran contaminadas como resultado de la actividad minera, además de reducir la cantidad disponible para la población.

Entre los impactos más comunes destacan la contaminación por lixiviación con cianuro, como lo demostró un estudio realizado por científicos australianos, quienes advierten que estas comunidades emplean este recurso no sólo para actividades agrícolas sino también para consumo humano ante la cercanía de las poblaciones.

La directora ejecutiva de Grufides indicó que existen documentos oficiales, que hablan de una “posible contaminación metálica de los cursos de agua que abastecen a las plantas debido a las exploraciones mineras próximas”, entre los contaminantes se menciona además del cianuro, arsénico y plomo.

Además dijo que existen convenios extrajudiciales de la Minera Yanacocha con las comunidades, entre ellas Yanacocha, Llagamarca, Quishuar, Encajon Collotán y San Martín Tupac Amaru, para llevarse el agua natural de sus comunidades y devolverles agua de sus plantas de tratamiento, a pesar de que están contaminadas.

La activista, quien fue felicitada por su exposición del caso por parte de los integrantes del jurado del TLA, mostró un documento de la empresa minera en la que reconoce el impacto generado en la calidad del agua de la quebrada Cushuro y ofrece como medida de solución otorgar “40 sacos de gallinaza (excremento de pollo) a cada usuario para mejoramiento de sus parcelas”.

Informó que esta empresa fue responsable del derrame en 2000, de 151 kilos de mercurio a lo largo de la carretera frente al poblado de Choropampa. “Para ocultar el desastre pagaron a la gente de la población, una población muy pobre, para que recogiera con las manos el mercurio, lo que ocasionó problemas graves afecciones”, que iban desde sangrados nasales, hasta problemas renales y al sistema nervioso.

En entrevista la directora de Grufides consideró lamentable la situación de las comunidades a raíz de 11 años de actividad de la empresa minera Yanacoha, “una situación irreversible, pues estamos consumiendo agua contaminada cuyos efectos son acumulativos”.

En el cuarto día de audiencias públicas hoy jueves, el gobierno de Perú, a través del Ministerio de Energía y Minas rechazó las acusaciones y consideró que tanto la iglesia como los organismos no gubernamentales azuzan a la población de Cajamarca. En un documento firmado por el ministro de Energía y Minas de Perú, Clodomiro Sánchez Mejía, el gobierno peruano precisa que la minería es palanca de desarrollo y que las empresas internacionales que operan en esa nación tienen altos estándares de calidad y tienen responsabilidad social y ambiental.

Javier Velarde Zapater, director de Asuntos del Interior de la Minera Yanacocha, en una segunda carta invita Al jurado del TLA a realizar una supervisión de la mina, además de argumentar que en Perú existen instancias públicas donde el “tema denunciado” debió ser ventilado antes de recurrir al TLA.

06/SJ/LR