Luego que la empresa se comprometiera frente al Ministerio de Trabajo a mantener un diálogo permanente con la representación de los trabajadores, quienes habían manifestado su preocupación por cambios en las condiciones laborales y por una anunciada mudanza que dividiría físicamente al personal, además de insistir en la preservación de todos los puestos de trabajo, el martes 9 los directivos de Crónica anunciaron el despido de una correctora, sin ningún justificativo.

Luego que en una reunión con la empresa ésta no sólo ratificara el despido sino que anunció nuevas “reestructuraciones”, la inmediata reacción de los trabajadores y la UTPBA implicó que una asamblea decidiera rechazar la medida patronal, reclamar la reincorporación y permanecer en Asamblea hasta obtener una respuesta a su reclamo.

El miércoles 10 el Ministerio dictó la Conciliación Obligatoria, por lo que se abre una instancia de dos semanas en las que, en esa cartera laboral se analizará la situación, que, para los trabajadores y la UTPBA, no resiste ningún tipo de medida que pueda significar la pérdida de puestos de trabajo ni cambio de condiciones laborales y profesionales que signifiquen apartarse de aquello que preveen el Convenio y el Estatuto.

De este modo el extenso panorama de conflicto en torno del diario Crónica agrega un “nuevo” capítulo, que lleva el signo de “viejas” actitudes empresarias, dado que las recurrentes invocaciones a la “crisis” a la que suelen apelar las distintas administraciones llegan de la mano, invariablemente, de decisiones que pasan por “reestructuraciones” que siempre suponen despidos y cambios en las condiciones de trabajo, que se pretenden imponer mediante presiones, intimidaciones o incluso agresiones físicas, tal como sucediera en noviembre de 2005, cuando varios trabajadores de prensa fueran salvajemente agredidos en plena redacción por un grupo de patovicas en momentos en que se encontraban en Asamblea.

Esta nueva reacción de los trabajadores del diario y la UTPBA vuelve a demostrar, frente a tanta prepotencia e impunidad, el valor de la lucha unitaria en defensa de los derechos comunes de todos los trabajadores.