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Durante una entrevista concedida a VTV, Golinger señaló que la nueva arremetida contra el gobierno criollo está impulsada, otra vez, por una cruenta campaña mediática «que ahora se desarrolla con mucha más fuerza en el exterior».

De acuerdo con las informaciones que maneja la autora del libro El Código Chávez, provenientes del Pentágono, estarían involucrados algunos cuadros militares venezolanos, tanto retirados como activos.

«Este pequeño grupo de militares retirados filtra información al Pentágono, y eso es reconocido por el propio departamento norteamericano. Claro está que esta información es utilizada también por la agencia de inteligencia norteamericana (CIA, por sus siglas en ingles)», explicó Golinger.

Recordó la jurista que los grupos que impulsan una salida forzada del presidente Chávez han incrementado sus viajes a los Estados Unidos (sobre todo a Miami) para reunirse con agentes del Pentágono y de la CIA. Además, los medios de comunicación de la región le dan amplia cobertura a estos desestabilizadores.

Explicó que la campaña comunicacional sobre el líder socialista venezolano se soporta en tres frentes: uno militar (agentes retirados, de fuerzas especiales y paramilitares). El segundo es el internacional. La diplomacia intenta involucrar a algunos países de la región en contra de Venezuela (tal como ha sucedido con México, Perú y Nicaragua).

Y el tercer frente tiene que ver con las actividades desestabilizadoras que se adelantan dentro del país. «Prueba de ello son los sucesos que realizaron supuestos estudiantes en la Universidad de los Andes. El saldo de 30 policías heridos y un intento de violación no es normal en una acción de protesta escolar», indicó.

Finalizó con una reflexión acerca de la necesidad de dar el justo valor a estas nuevas acciones de desetabilización contra el proceso revolucionario que se adelanta en Venezuela.

A cien días de su Gobierno, Bachelet pierde popularidad TeleSUR / 19/06/2006

Al cumplirse este lunes los primeros cien días del Gobierno de Chile, Michelle Bachelet perdió once puntos de popularidad y enfrenta duras críticas que afirman que no cumplió cabalmente con lo prometido para este período. Según una encuesta divulgada este domingo por el diario chileno La Tercera, 56 por ciento de los chilenos sigue apoyando a Bachelet, 11 puntos porcentuales menos que en mayo pasado, cuando tenía un 67 por ciento de aceptación. Entre otros resultados del sondeo, el 55 por ciento de los chilenos piensa que la presidenta tiene “poca autoridad”, 74 por ciento cree que Bachelet debe hacer cambios en su gabinete, en tanto sólo un 22 sostiene lo contrario. En cuanto a la elección de su equipo de colaboradores, un 36 por ciento piensa que lo hizo “mal” y siete por ciento, “muy mal”.

El sondeo también mostró que el Gobierno de Bachelet ha sufrido un “fuerte desgaste” por conflictos que fueron “mal manejados” por la actual administración. El sondeo de La Tercera, además constató que 67 por ciento cree que la Presidenta está conduciendo el país en la dirección correcta frente al 33 por ciento que opina lo contrario.

Por otra parte, 57 por ciento piensa que Bachelet ha mostrado tener “capacidad de liderazgo” para gobernar al país, en tanto que 41 por ciento cree que no la tiene. De acuerdo con el estudio, la gestión de Bachelet perdió aceptación debido a las recientes manifestaciones de estudiantes de secundaria, quienes paralizaron sus actividades por casi un mes.

El movimiento estudiantil movilizó a más de un millón de personas, en reclamo de gratuidad para los exámenes de ingreso a las universidades, el transporte público, los pases escolares, y profundas transformaciones al sistema educacional del país.

Durante la ocupación de planteles, paros y manifestaciones callejeras, que duró más de 60 días, la Policía de Carabineros reprimió violentamente a los jóvenes y periodistas que cubrían las protestas, lo que levantó una fuerte ola de repudio nacional.

Al ser consultado sobre la encuesta, el ministro del Interior, Andrés Zaldívar, aseguró que al Gobierno no le preocupa la baja de 11 puntos experimentada por Michelle Bachelet en su aprobación ciudadana, pero reconoció el efecto de los recientes conflictos. “La gente quiere gobernabilidad y estabilidad y menos conflictos, así la gente da respuesta positiva, pero si hay demasiado conflicto sin resolver, por supuesto que vamos a tener una opinión pública que será crítica", agregó Zaldívar.

36 medidas para cien días

Cuando asumió la presidencia el pasado 11 de marzo, Bachelet presentó el programa “Cien días: 36 medidas”, que contempla una serie de iniciativas para aumentar el empleo, profundizar la democracia y fortalecer la seguridad social en el país suramericano, a un costo de 200 millones de dólares entre 2006 y 2007. En un acto celebrado el sábado, Bachelet señaló haber cumplido las 36 medidas y señaló que su Gobierno iniciará una nueva etapa que apunta “consolidar las bases de un Estado de bienestar moderno, eficiente y sustentable” "Entramos ahora a una nueva etapa que tiene una visión clara y definida”, dijo la gobernante en un acto con simpatizantes.

Sin embargo, críticos de la presidenta aseguran que al Gobierno le quedan pendientes por cumplir el pago de aportes provisionales por el estado a jóvenes de bajos ingresos, un subsidio para la educación preescolar destinado al 40 por ciento más pobre de la población y un subsidio a madres que trabajan. En trámites se encuentran las cotizaciones del estado a jóvenes de bajos ingresos y la ley que modifica el sistema electoral binominal.

En cuanto a materia internacional, Bachelet ha flexibilizado la relación entre Chile y Bolivia, y dijo estar dispuesta a discutir la salida al mar de la nación del altiplano.

Bachelet también estrechó lazos con Argentina, Brasil y Venezuela con la firma de varios acuerdos en materia política.

La relación con Estados Unidos la maneja inteligentemente, no se manifiesta como detractora de sus políticas, pero tampoco es una aliada incondicional.

Ascendente carrera política

Hija de un general torturado por la dictadura, pediatra y ex ministra de Defensa, Bachelet es la primera mujer en asumir la Presidencia de Chile. Con su presidencia, Bachelet culminó una ascendente carrera política que comenzó en el año 2000 tras ser designada ministra de Salud por el presidente Ricardo Lagos, que dos años más tarde la nombró ministra de Defensa.

Michelle Bachelet nació el 29 de septiembre de 1951 en Santiago y es hija del general de brigada de aviación Alberto Bachelet.

Su padre, colaborador del Gobierno del socialista Salvador Allende, falleció por torturas en prisión después del golpe militar del 11 de septiembre de 1973. Durante sus cuatro años de gobierno (2006-2010), la primera presidenta en la historia de Chile ha prometido luchar contra la desigualdad económica, las deficiencias en salud y educación y asuntos pendientes en derechos humanos y civiles.

Bachelet se ha propuesto instaurar un nuevo sistema de protección social con oportunidades de educación y trabajo, protección contra la delincuencia y cobertura de riesgos por enfermedad e invalidez. También buscará fomentar la innovación a través de una política que estimule la adopción de nuevas tecnologías y la creación de nuevos polos de desarrollo exportador.