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Patricia Villegas Marins, colombiana, y Beto Almeida, brasileño, conductores de TeleSur.

La idea de crear un canal de TV latinoamericano la planteó Fidel Castro hace algunos años en un congreso de la Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap). La retomó el presidente venezolano Hugo Chávez, el año 2003, en una reunión del Grupo de los 15. Comenzó a trabajar esa iniciativa en Caracas un grupo en que destacó Aram Aharonian, un experimentado periodista uruguayo avecindado en Venezuela desde hace 18 años y que hoy es vicepresidente y director general de TeleSur. La iniciativa se materializó el 27 de enero de 2005, al constituirse una empresa multinacional en que participan Venezuela, Cuba, Uruguay y Argentina, con un capital inicial de 50 millones de dólares. El presidente de la junta directiva es Andrés Izarra, periodista venezolano hasta hace poco ministro de Comunicación e Información de su país que renunció a ese cargo para dedicarse a TeleSur. El director adjunto es el periodista cubano Ovidio Cabrera y el director de información, el colombiano Jorge Enrique Botero. La venezolana Gabriela González está a cargo de la programación. También participa en la junta directiva el brasileño Beto Almeida.

El 24 de mayo pasado comenzó a transmitirse la señal de prueba, y el 24 de julio partió la programación regular de 4 horas. Los amplios estudios de TeleSur, todavía en construcción, funcionan anexos a los de Venezolana de Televisión, el canal del Estado. Estarán terminados y equipados con avanzada tecnología a fines de septiembre. En TeleSur trabajarán alrededor de cien funcionarios. De partida cuenta con nueve corresponsalías. Un Consejo Asesor ad honorem, de 26 miembros, entrega orientaciones generales y sugerencias que guiarán la pauta informativa y cultural del canal, que incluye además secciones deportiva, musical, documentales, películas, etc.

Entre las recomendaciones del Consejo Asesor figura estimular la corriente integracionista que cobra auge en la región y que opone solidaridad y complementación al individualismo y competencia del neoliberalismo. TeleSur debe ser un factor liberador de conciencias: generar un tipo de información que combata el letargo, utilizando el arma de la verdad como óptica de liberación de conciencias adormecidas. El nuevo canal -hay consenso- no puede ser una TV de propaganda panfletaria. Por el contrario, debe abordar la información en forma plural, con independencia y alta calidad profesional. Debe evitar generar una información oficialista y debe hacer una lectura crítica de la realidad, sin temor al debate y discusión con los adversarios a fin de producir una nueva agenda de la información latinoamericana.

La señal de TeleSur -que por ahora transmite cuatro horas diarias pero que en septiembre aumentará a ocho hasta llegar a cubrir las 24 horas del día-, puede abarcar todo el territorio de América del Norte. El satélite NSS 806 que transporta la señal cubre también toda América del Sur, Centroamérica y el Caribe, Europa Occidental y el norte de Africa. Es un satélite de capital holandés que utilizan varios canales de TV y operadores de cable.

TeleSur, sin embargo, tendrá que vencer numerosas dificultades para abrirse paso.

Desde luego, existe una elevada oferta de canales en el mundo: alrededor de 35 mil. Sólo los canales vía satélite son más de 11.400. Asimismo, existe una fragmentación de la teleaudiencia y de los sistemas de distribución: en América Latina y el Caribe hay 2.781 sistemas de cable; en Europa, 1.700 y en Estados Unidos, 100. Además, hay en el mundo 54 plataformas DTH (Direct To Home). TeleSur está abordando todas las vías posibles para alcanzar al mayor número de televidentes: sistemas de cable (ya tiene numerosos acuerdos formalizados con operadores de este sistema y otros convenios están en negociación), el sistema DTH, la recepción individual directa, la TV abierta, Internet y la distribución a través de centros educacionales, medios de prensa, organizaciones sociales, etc. Por su parte, el mercado de la producción audiovisual está ampliamente dominado por canales de TV y productos norteamericanos. A través de conglomerados de multimedios integran vertical y horizontalmente a empresas cuya actividad preferente son los medios de información o entretenimiento. A lo anterior hay que sumar las barreras políticas -construidas por Estados Unidos, que amenaza interferir la señal de TeleSur (ver artículo aparte)-. Pero también existen barreras lingüísticas. Las transmisiones regulares incluirán los idiomas español, portugués, inglés y francés y se quiere incluir otras lenguas para ganar teleaudiencia universal. Pero eso está en el proyecto de TeleSur que recién comienza a andar

Para ver el canal

Para ver TeleSur sólo se necesita una antena parabólica y un receptor satelital. Este último es un decodificador de la señal y tiene un costo aproximado a 200 dólares. Sin embago, China está fabricando millones de estos aparatos que saldrán a la venta a un costo de 50 a 60 dólares. TeleSur transmite por el satélite NSS 806. Su señal es abierta y gratuita. TeleSur está suscribiendo contratos de distribución con operadores de cable en diferentes países. También con universidades y centros sociales y culturales. Los interesados en bajar la señal de TeleSur pueden consultar la página www.telesurtv.net o dirigirse a [email protected] o [email protected]