Si el anuncio presidencial príncipe es el marco de su gobierno, no puede dejar de subrayarse que nunca habrá unanimidad en los auditorios respecto de los mensajes y las lecturas que de ellos se extraigan. Pero, tampoco, debe pasarse por alto la grita estridente, el reclamo pasajero o la bilis desbocada. En las crónicas en torno a lo dicho por García Pérez, raramente se subraya lo más importante que ha sido la afirmación de la soberanía peruana en su designio de conquistar el Asia a través de la repotenciación de sus megapuertos; la defensa de las 200 millas del Mar de Grau, patrimonio patriótico irrenunciable; la unidad latino y sudamericana y la reinvindicación, desde abajo y como elementos disuasivos de la Fuerza Armada. Una diplomacia al servicio de los intereses nacionales, un Estado dispuesto a ganar las guerras comerciales y a sentar la cátedra del desarrollo, constituyen acaso las líneas más trascendentales vertidas por el señor García Pérez.

Es decir, el planteamiento geopolítico nacional del Estado peruano para el próximo lustro, privilegiará objetivos concretos que pasan por la alianza estratégica con Brasil. A nadie escapa que un alineamiento natural y dinámico entrambos países, elimina, de saque y para siempre, cualquier clase de conflictos o problemas al norte y al sur del Perú. Si los megapuertos peruanos son la puerta natural del Brasil hacia el Asia, en poco tiempo más, otras naciones se verán constreñidas por la fuerza geográfica, los buenos costos y el excelente servicio, a usar ¡también! nuestras instalaciones. Y en el Pacífico Sur, en las aguas testigas de las proezas de los marinos de Grau, ondeará, firme y valiente, inalcanzable hasta la gloria, la bandera rojiblanca del Perú. La presidenta Michelle Bachellet fue testigo de la simpatía mostrada por García hacia Lula y correspondida por éste en una sinergia que debe encontrarnos listos para los retos vienen.

Cuando García Pérez ratifica el designio patriótico de defender el Mar de Grau y sus 200 millas, descoloca, inutiliza, convierte en entelequias ambulantes a todos los vendepatria que dentro del gabinete, en el Congreso, en la Cancillería y en todas partes, hicieron de la adhesión peruana a la Convención del Mar, con detrimento de las 200 millas de nuestro mar territorial, una de las más grandes y desvergonzadas traiciones aviesas que mereció hasta millones de soles en propaganda. ¿Qué dirán ahora los Wagners, GarcíaBelaundes, Giampietris? La vergüenza y raza no es patrimonio de los acomodaticios que no tienen empacho en servir a unos como a otros, aún a pesar de saberse partidarios de la profanación de nuestro territorio.

¡A todos los que participaron en el festival traidor de pretender el regalo del Mar de Grau, a los propagandistas en la Cancillería, en los medios de comunicación, en las universidades, en las comisiones consultivas, hay que enrrostrarles su comportamiento felón y hay que señalarlos, con nombre y apellido, por las calles! En el Perú tenemos la costumbre decadente de perdonar a los miserables porque se esconden bajo mil títulos y artículos que la prensa servil les permite “regalar” a los lectores.

García señaló que su administración ya estaba en negociaciones con las empresas mineras. ¡Enhorabuena que se llegue a un arreglo razonable para el mejor reparto de recursos! Si estos abusivos tradicionales, pagados de sí mismos, incapaces de entender al trabajador peruano como a un ser humano y no una bestia productora de dólares para ellos, no conceden, ¡pues habrá que ajustarles las clavijas y de modo muy serio y en nombre de los derechos humanos y un medio ambiente libre de contaminación que tienen que aprender a respetar y preservar!

¡Es, asimismo, excelente que se esté renegociando el contrato de Camisea! Pero, se necesita una exhaustiva revisión del mismo y de los probables acuerdos. Sabido es que hay quienes gustan mucho del barniz y no del fondo y el gabinete de García no se libra de esas taras.

Cuando el señor García hizo una implacable crítica al sistema de salud heredado del toledismo ¿no se dio cuenta que estaba haciendo cera y pabilo de la mediocrísima Pilar Mazzetti ahora en Interior? ¿O García es coherente y la saca a paso de polka lo antes posible porque hay que expectorar a las inútiles y a los vagos, o simplemente incurre en majaderías suicidas?

¡No cabe la menor duda que este gobierno tiene que ajustar las clavijas a la diplomacia con los cánones modernos y más técnicos posibles! Quienes tengan que dar cuenta, deben rendirla exhaustivamente. Que no queden cabos sueltos y tampoco embajadores amigotes e inútiles, pero sí gastadores de los dineros del pueblo. ¡Y que se comience demandando el mea culpa de todos los muy alegres cómplices de mil y un entuertos contra el Perú, sus recursos y la historia de su pueblo!

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

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