En esta columna hemos venido tratando insistentemente en la necesidad de relanzar nuestra política exterior especialmente con la China. Planteamos lo importante que es para nosotros el poder concluir un TLC con dicho país. No queremos insistir en todos los beneficios que significa la magnitud de dicho mercado, aunque quién sabe sería conveniente el seguir insistiendo, pero creemos que es mejor analizar y estudiar como es que nos vamos a presentar al mismo. Es decir en que forma nos estamos preparando para incursionar. En el caso del TLC con los Estados Unidos el tema era más simple pues durante algunos años la utilización del sistema preferente por ser país productor de coca nos ayudó a estar un poco mejor preparados, claro está, no en la magnitud de lo que deberíamos pero al menos nos permitió no tener que arrancar de cero. El caso de China es diferente. Es un mercado que consume en cantidades, en cierta manera, incalculables para una economía como la nuestra por lo que nos obliga a prepararnos adecuadamente para tener una presentación eficiente y eficaz. El objetivo principal deberá ser indudablemente el que podamos presentarnos con una gama de productos especiales que además incluya mano de obra y no sólo ser vendedores de materia prima ya que ello nos reduciría cada vez más a ser absolutamente dependientes. El Perú deberá exportar valor agregado en los productos que comercialice con la China, por supuesto sin dejar de vender materia prima propiamente. Para lograr este objetivo debemos prepararnos bien. No dejar a la improvisación y al último minuto lo que se tiene que realizar. Este no es un trabajo a ser realizado solamente por los exportadores tradicionales. Consideramos que debe ser un esfuerzo en conjunto, más bien debemos tender a una realidad sistemáticamente programada basada en estructuras funcionales y coordinadas. Por ejemplo, podemos mencionar aquí que se debe impulsar la producción de fibras alpaca y vicuña, lo que implica coordinaciones y acciones muy claras entre los ganaderos, productores y comercializadores.

Proponemos que se debe crear una comisión (o como quiera denominársele)de amplio espectro conformada por entes privados de la producción, gobierno y fuerzas productivas en general que coordine en todos los niveles cual va a ser la estrategia a seguir, que línea de productos es en la que el país tiene fortalezas, etc. Se puede conformar una entidad inter universitaria que se dedique al estudio de estas posibilidades dándole una dimensión nacional y analizando todas las perspectivas que podemos ofrecer. Esto nos llevará a estar mejor preparados no sólo en lo que podamos exportar a dicho mercado sino también en las oportunidades que podamos ofrecer para inversiones, ya sean estas directas o en joint venture con los capitales nacionales.