A casi un año de su estreno -25 de septiembre de 2005- y luego de haber recibido premios varios en los festivales de Venecia, Valladolid, Montreal y La Habana, La dignidad fue lanzada en formato digital, en una edición que contiene un interesante Making Off sobre su realización.

Considerada por Pino Solanas como "la contracara de Memorias del Saqueo" (2004), su film anterior en el que denunció extensamente la corrupción, La dignidad... transcurre basada en distintas historia de resistencia al modelo impuesto, estructurada a partir de un prólogo, tres crónicas y diez historias de múltiples personajes, apoyada en una narración recitada al modo de los poemas gauchescos -en la voz del mismo Solanas- que remite a su primer largo de ficción (Los hijos de Fierro, 1975).

En oposición a la cultura de la derrota y a la resignación, el film rescata recuperaciones de fábricas, la supervivencia de un comedor barrial, cortes de rutas, el freno de los remates de campos por vía de la resistencia de las mujeres chacareras, las marchas vecinales del silencio contra el gatillo fácil, recuerda a Darío Santillán y Claudio Kostecki, y refleja distintos actos de solidaridad, basado "en un elenco al que le negaron voz e imagen y que es el protagonista de pequeñas epopeyas que demuestran la falacia de que esta realidad no puede ser cambiada", señaló Solanas.

En la misma línea y coherente con su estilo exuberante, el director anunció la continuidad de su proyecto cinematográfico-social, en principio con otros dos films: "Argentina latente", ya en realización y "Lo público y lo privado". Aunque en principió imaginó una trilogía, Pino Solanas piensa ahora en cuatro o cinco películas que como esta, "se aproximen aunque sea apenas, a la orilla de este extraordinario corazón que hay en nuestro pueblo a pesar de que se lo silencie".