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Ver segunda parte: World Trade Center: pulverización y explosivos

Ni una sola de las investigaciones realizadas por agencias del gobierno estadunidense sobre los ataques del 11/S explica satisfactoriamente la caída de estos edificios; tampoco la ausencia de rastros del avión que supuestamente se estrelló contra el Pentágono. Muchos científicos e ingenieros han cuestionado la versión oficial. Sus investigaciones se encuentran en páginas de Internet. Este es un resumen de sus hallazgos.

Fallas estructurales. Las fotografías de las torres después de los impactos no permiten apreciar el daño al interior de los pisos afectados. Pero modelos sobre colisiones revelan que las alas de los aviones se desintegraron con el impacto y no pudieron haber dañado las gruesas columnas de la estructura medular. En una hipótesis extrema, el 50 por ciento de las columnas centrales fue destruido. Pero las columnas restantes pudieron soportar sin dificultad el peso de los pisos por arriba del impacto, probablemente debido a su capacidad redundante.

Por eso la versión oficial afirma que después de las colisiones, el calor de los incendios derivó en una falla estructural total. Pero esta explicación es deficiente por varias razones. La estructura medular de las torres gemelas estaba compuesta por 47 columnas de acero de .60 x 1.5 metros, conectadas horizontalmente por otras vigas de acero y bastidores horizontales, así como entramados cruzados en planos verticales para repartir las cargas en caso de que fallaran algunos componentes. Como ya se mencionó, la estructura estaba dotada de capacidad de carga redundante. En cada piso, la loza de concreto estaba integrada con una red de parrillas de acero interconectadas con bastidores.

La temperatura requerida para fundir acero estructural es de mil 510 grados centígrados, y los incendios en las torres nunca alcanzaron ese nivel. La mayor parte del combustible en los aviones se consumió en la bola de fuego después del impacto, así que el incendio que siguió fue alimentado primordialmente por el material al interior de los edificios. Con esos materiales y el resto del combustible, los incendios no pudieron haber superado los 650 grados C. La temperatura requerida para debilitar una estructura de acero es de unos 800 grados C durante un periodo de tiempo mucho mayor que el de los incendios el 9/11. De hecho, las espectaculares caudas de humo negro que se observaron son evidencia de incendios menguantes por falta de oxígeno.

Aun aceptando la versión de que las columnas en los pisos afectados directamente se hubieran debilitado por los incendios, eso no explica cómo la estructura completa falló de manera uniforme en todos los pisos (lo que permitió el colapso de cada edificio sobre sí mismo). Eso nos lleva al tema de la velocidad del derrumbe.

Caída libre. Las torres se desplomaron a una velocidad cercana a la de una caída libre: una en 11 segundos (WTC 1) y la otra en sólo nueve segundos (WTC 2). La velocidad alcanzada por el desplome es aproximada a la de una bola de billar en caída libre desde una altura de 110 pisos.

Eso quiere decir necesariamente que la estructura de vigas de acero en los pisos por debajo de la zona de impacto (que no fue dañada por las colisiones, ni debilitada por las llamas) perdió toda capacidad de carga. Eso es sorprendente: debajo de los pisos afectados había 85 mil toneladas de acero, pero esa masa no ofreció ninguna resistencia al desplome de la parte superior de los edificios.

Cuando un coche choca con otro estacionado, el primero pierde velocidad e imprime movimiento al segundo. Eso se debe a la ley de la conservación de la energía que también funciona en un plano vertical. Si el colapso de las torres hubiera sido acorde con la versión oficial, con cada piso cediendo por el impacto de los pisos superiores, el tiempo de caída habría sido superior a los 15 segundos porque la resistencia en cada piso hubiera hecho más lento el proceso. Por la ley de conservación de la energía la resistencia ofrecida por los pisos inferiores debió restar aceleración a la masa que venía cayendo sobre ellos.

Los videos del colapso muestran que el derrumbe se desplaza a la misma velocidad que los pedazos de vigas de acero que fueron expulsados y caen a los lados. Sería imposible que eso sucediera si se acepta la tesis oficial de que los pisos se desplomaron uno sobre otro como si se tratara de las capas de un pastel.

A las 5:20 pm del 11/S se colapsó el WTC 7, a pesar de no haber recibido el impacto de algún avión, ni sufrir daños estructurales por el desplome de las torres. Sólo padeció dos incendios relativamente modestos que no explican el colapso de un edificio con estructura de acero. Las filmaciones de su destrucción son consistentes con la hipótesis de una demolición controlada, incluyendo la velocidad de caída libre.

De ser cierta la tesis oficial, el colapso de los tres edificios del WTC el 11 de septiembre constituye el primer caso en la historia de la ingeniería, de derrumbes de construcciones con estructuras de acero causados por incendios.

La próxima semana examinaremos la pulverización de las torres y la hipótesis sobre la presencia de explosivos colocados con antelación al 11/S en las estructuras de las torres.

Fuente
La Jornada (México)

Fuente: La Jornada, 13/9/06.