Desde su creación en 1998, Asfamipaz, una asociación conformada por familiares de policías y militares secuestrados, ha continuado en la lucha por la liberación de sus seres queridos superando los obstáculos que se les han presentado en el camino.

Ahora, bajo el mandato del presidente Álvaro Uribe, la situación se ha tornado más difícil e incierta, ya que la idea de establecer una zona de encuentro con la guerrilla para un intercambio humanitario parece cada vez más lejana.

Marleny Orjuela es una de las pioneras de Asfamipaz y en la actualidad se encuentra en la dirección de esta organización.


“Estamos en contra del rescate a sangre y fuego de nuestros hijos y familiares porque eso es igual a rescate militar, y eso, finalmente, es igual a muerte.”

- Marleny Orjuela, Asfamipaz

¿Cómo ha sido el proceso de Asfamipaz desde su creación en 1998?

No ha sido difícil para nosotros estar consolidados y unidos por el dolor de guerra. Hemos venido trabajando de cara al país en un conflicto armado que lleva más de 50 años como familias de policías y soldados que llevan secuestrados en este momento, algunos siete años, ocho años y otros nueve años. Este dolor en común y el que seamos familias en las mismas condiciones en Asfamipaz organizadas, nos ayuda para encontrarnos y recorrer este camino, que es bien largo y doloroso, juntos.

Ya hemos pasado cuatro periodos presidenciales, y cada vez estamos más convencidos y somos más perseverantes por el acuerdo humanitario para lograr que nuestros hijos y familiares regresen vivos.

¿El apoyo de entidades gubernamentales o el apoyo internacional ha crecido en estos ocho años para Asfamipaz?

Es una constante de la comunidad internacional que acompañe a Asfamipaz y mire muy de cerca todo el proceso y el trabajo que hemos venido haciendo las familias de estos secuestrados.

Pero, en un momento determinado, Asfamipaz nació porque sentíamos que, a veces, ninguna institución del gobierno colombiano, o incluso de la misma comunidad internacional, nos ponía mucha atención. Decidimos que era necesario tener una organización con Personería Jurídica, y esto ha contribuido a la unión de las familias, al compartir, al ponernos de acuerdo.

¿Actualmente es la comunidad internacional quien más apoyo les brinda?

Siempre nos hemos sentido acompañados de la comunidad internacional, afortunadamente. A veces sentimos la soledad por parte del gobierno, y aunque mucha gente nos reclama que le exigimos más al gobierno que a la guerrilla, lo que nosotros hacemos es reclamarle a las dos partes. Pero hay una gran diferencia; el gobierno es legal, mientras que las FARC son insurgentes armados al margen de la ley, por lo que resulta más fácil encontrar al gobierno y a sus entidades acá mismo. A las FARC nos dirigimos por los medios de comunicación, y claro que la primera responsabilidad recae sobre ellos porque fueron los que secuestraron a nuestros familiares.

¿Cuáles han sido los logros que ustedes han conseguido en el gobierno del presidente Álvaro Uribe?

De alguna manera él ha venido escuchando nuestras exigencias y se ha venido enterando de la labor humanitaria que hacemos. Además nosotros como familias de policías y soldados estamos haciendo un Plantón Libertario todos los martes, desde el 2003, de 10:30 a.m. hasta el medio día en la plaza de Bolívar. Con seguridad esto se nota, incluso en momentos en que han venido otros presidentes, él ha pasado por allí y nos ha visto, al igual que el congreso.

Hemos logrado sensibilizar a mucha gente, y a pesar de la dureza del presidente Uribe, consideramos que alguna forma nuestra voz le ha llegado a su corazón, y le va a llegar más profundamente cuando decida que es necesaria la zona de encuentro y que hay que firmar el acuerdo humanitario.

¿Qué tanto se retrocede ahora que el Presidente ha expresado que no habrá diálogos ni acuerdo humanitario con las FARC?

Estábamos en un momento muy oportuno, y quien ha sido el mediador entre el gobierno y la guerrilla ha sido el doctor Álvaro Leyva, por lo que seguimos esperanzados en que él sea perseverante en la búsqueda de estos acercamientos.

Realmente, no eran unos diálogos, eran unos comunicados de las dos partes que se estaban realizando de manera virtual, con la intervención del doctor Leyva y con ayuda también de Carlos Lozano , director del periódico voz, quien ha sido una persona que ha trabajado mucho por este acuerdo humanitario.

En ese sentido es que nosotros como familiares de policías y militares secuestrados pedimos a las dos partes que es hora de pasar de los comunicados virtuales a los reales. Queremos verlos sentados en Pradera y Florida hablando de manera civilizada, buscando la firma de un acuerdo humanitario que facilite el regreso de nuestros seres queridos vivos y libres.

Pero ya el Presidente dijo que no habría acuerdo humanitario con las FARC…

Eso fue lo que él manifestó al día siguiente del atentado de la Universidad Militar, pero yo creo que si él está convencido de la paz, en un momento determinado también va a estar convencido de que el acuerdo humanitario es necesario. Creemos que el presidente Uribe tiene la capacidad para firmar este acuerdo, y él puede estar convencido de que su política de seguridad democrática no se le va a debilitar.

Para Asfamipaz ¿Cuáles son las acciones urgentes que debe tomar el gobierno paradarle salida a la crisis de los secuestrados?

Para aliviar esta crisis humanitaria por la que estamos pasando todas las familias de secuestrados, lo urgente es que se cree la zona de encuentro de Pradera y Florida en el valle y se acerquen las dos partes, guerrilla y gobierno. Si no se da este acercamiento, va a ser muy difícil que se solucione el problema.

Ahora, que el Presidente ha dado aquellas manifestaciones sobre la posición del gobierno en el acuerdo humanitario con la guerrilla ¿Qué acciones van a tomar ustedes?

Por un lado, continuaremos con el Plantón Libertario en la plaza de Bolívar, que desde hace ya un mes cuenta con el apoyo de Lucho Garzón, con algunos colegios que han sabido de nuestra situación y nos acompañan.

También continuaremos desarrollando acciones como hablar con la comisión de paz de la Cámara de Representantes, o asistir a varios foros y reuniones que se hacen desde Cali o Neiva, donde también hay diferentes familiares de políticos y policías secuestrados.

¿Ustedes reciben pruebas de supervivencia con frecuencia, o continúan su trabajo en la incertidumbre, sin conocer el estado de sus familiares?

De algunos de los policías y soldados, al igual que políticos, secuestrados no tenemos ninguna prueba de supervivencia desde hace 38 meses, y de otros desde hace 42 meses. Esto nos angustia mucho, sus madres están muy mal por no saber nada. Yo siempre he dicho que las pruebas de supervivencia, y eso lo sabe Manuel Marulanda y los comandantes de las FARC, son como una medicina para las madres, los hijos y las familias, porque eso alivia por un momento la angustia y el desespero que causa el no saber nada de ellos.

En cuanto a recursos ¿Cómo se mantiene Asfamipaz?

Algunas organizaciones de la comunidad internacional o embajadas nos han logrado dar algunos pocos recursos para sostenernos, porque no es fácil, acá trabajamos con las uñas. Sin embargo, esto nos significa crecimiento personal y crecimiento humano frente al país.

Actualmente ¿Cuántos militares y policías están en manos de las FARC?

En este momento, contando a Julián Ernesto Guevara que murió en cautiverio, hay 34 policías y soldados, que llevan siete, ocho y nueve años pudriéndose en las selvas.