Continuando con esta serie de artículos sobre el trigo y antes de terminar pasando al maíz, debemos afirmar -a la vez de dejar abierta la puerta para confrontar opiniones y posiciones con los “entendidos” que propugnan posiciones contrarias a desarrollar extensiones de trigo en el Perú- que además de las extensiones susceptibles de desarrollarse en las zona norte (mencionadas en la segunda parte de esta serie de artículos), existe la posibilidad para la Sierra con la especie de “trigo invernal”, que lo hace también un potencial para “Sierra Exportadora”.

Ya en 1989, hubo una propuesta para llevar adelante un estudio de comprobación del “trigo invernal” en Puno dentro del contexto de un programa integral de trigo-cebada-auquénidos, que contaba con la participación de la FAO, el Gobierno Italiano, el PNUD, INIA, Fundetrigo, la Universidad Agraria La Molina y el MINAG (a través del entonces llamado “Plan Sierra”) y que contaba con un presupuesto de cerca de US$ 3 millones; pero que extrañamente no se llevó a cabo.

Hoy la dejadez o los privilegios a los “grupos importadores” comenzarán a sentirse en el bolsillo de los sufridos consumidores y lo peor, sin retroceso. Es simple, en EE.UU. y en otros países, se está privilegiar los cultivos de maíz y oleaginosas para producir bio-combustibles, proyectándose una sustantiva dedicación de las tierras a estos cultivos (además en EE.UU., con subsidio), pero ya no para exportar, sino para su transformación y consumo interno. Resultado, menos tierras para trigo, menor oferta, mayor precio. A la vez más demanda por el maíz, mayor precio.

Esta crisis prospectada en otros países sobre las tierras de pan-llevar, no ocurrirá en el Perú que es un lugar bendito, pues tenemos la caña de azúcar para el etanol en la costa norte y la colza y jatropa (entre otras) para el bio-diesel en costa, sierra y selva.

Observamos pues, que de enero a la fecha el trigo subió 42% y el maíz 66%; y lo más probable es que el incremento de precios continuará o por lo menos –en el mejor escenario- ya no bajarán, pues el combustible tiene mayor prioridad en el mundo moderno, poniendo en peligro la transformación de tierras de pan-llevar, en pozos de bio-combustible.

Pero aquí en el Perú, no hemos hecho nada y no hacemos nada. La bendición de la tierra peruana, no alcanza a los peruanos y el pueblo pagará el precio. Entonces sin remedio –y a pesar de ser exógeno el origen- la gente verá que le aumentan el precio del pan, del pollo; y el recuerdo del quinquenio 1985-1990 volverá rápidamente a la memoria. Bajar un poco la gasolina y el diesel, no será suficiente, pues seguiremos pagando los precios más altos de la región por los combustibles; y si a ello agregamos que el pan sube y el pollo también ...

La decisión está en el gobierno del presidente García. Hoy, con firmeza, claridad y transparencia.

Para terminar, reproducimos el análisis beneficio-riesgo ahora sobre del MAÍZ, que con otros productos se presentó al gobierno en mayo del 2004, cuando se pasó la Ley 28298 (marco para el desarrollo económico del sector rural) que como se sabe, tenía y tiene como objetivo preparar al sector rural para el TLC. Esta ley, reiteramos majaderamente, sigue sin reglamentarse más de dos años después; otra vez: ¿por qué?

Maíz Amarillo Duro Logro a alcanzar: extensión del orden del 100,000 hectáreas con incremento de productividad gradual de 8,000 / 9,000 /10,000 / 12,000 ó más kilos por hectárea; para cubrir la demanda nacional de sector avícola; consecuente mejora del precio del producto a la industria avícola y nivel de competencia internacional vis a vis los tratados de libre comercio.

Beneficios: Generación del orden de 300,000 puestos de trabajo directo, estables. Mejora de la productividad y por tanto mejora del precio del grano para los avicultores. Adición de nuevos sujetos productivos formales a la economía nacional, que de manera promocional se incorporarán a la tributación. Paz social

Ganadores: Los agricultores eficientes Los mismos agricultores que podrán gozar de facilidades para su integración en Empresas Productivas Capitalizadas y tener acceso al crédito de manera eficiente y respaldada. Los avicultores que contarán con un producto de primera calidad (mucho mejor que el importado) a un precio similar; y que además incorporarán cerca de 500,000 consumidores de pollos a su mercado; cosa que no ocurre si se sigue privilegiando el maíz importado. El Estado que ordenará el sector, lo formalizará de manera promocional e incorporará nuevos contribuyentes. El país que mejorará su balanza comercial.

Perdedores: Los intermediarios-agiotistas que hoy usan y abusan de los agricultores a través de la “habilitación” de recursos a cambio de altísimas tasas de interés y de la compra del producto a precios de sobrevivencia. Aparentemente los avicultores por un mayor precio inicial (del orden de $10.00 a $20.00 por TM) que influye muy poco en el precio final del pollo. Este aparente perjuicio, queda totalmente revertido y diluido a partir del segundo al tercer año de aplicación del programa. Los importadores del grano que tienen el poder económico del lobby para mantener sus privilegios.

Riesgos:

De hacerlo: Sólo la amenaza de los avicultores en asociación tácita con los importadores del grano

De no hacerlo: La profundización de la pauperización del agro y la inminente reacción social, con lo cual los aparentes beneficios de importar el grano carecerán de significación.

Sin más comentarios, concluimos diciendo: no basta saber qué hacer; hay que saber cómo hacerlo ... y bien.