El supuesto, obviamente negado, que el ministro de la Producción, Rafael Rey, encubra trapacerías con bienes del Estado, trampas y facilidades con nombre propio, como las que denuncia Antonio Ramírez Castillo y ratifica en esta segunda carta al titular del portafolio, necesitan, por la salud política del país, de ser aclarados, enjuiciados y hechos presos los responsables, a menos que hayamos entrado en una nebulosa deplorable de hacerse de la vista gorda ante hechos de elefantiásica presencia delincuencial.

¡Ningún pretexto es válido cuando se trata de las uñas largas que son tradición en la historia republicana y, sobre todo, con bienes del Estado, es decir de 28 millones de peruanos! El ministro Rafael Rey tiene responsabilidades irrenunciables de aclarar este tema que no le toca porque, como bien subraya Ramírez Castillo, el entuerto fue manipulado antes de su llegada al ministerio. Pero, enterado por dos cartas, notificado del facto, está en la disyuntiva de hacerse el bobo y, por tanto, cómplice –hecho que no creemos posible- o de disponer una exhaustiva investigación sumaria y penal para meter a los rateros a la cárcel. ¡Así de simple! ¿Qué espera Rey? ¿Navidad o Año Nuevo? ¡No señor, usted es hombre de acción, tiene la inmejorable oportunidad de demostrarlo!

Herbert Mujica Rojas


“Año de la consolidación democrática”

Lima, 20 de Noviembre de 2006

Señor Ing. RAFAEL REY REY Ministro de Estado en el Despacho de Producción Asunto: “Eficacia y transparencia, el reto para la competitividad y la modernidad” Referencia: Carta de fecha 25.10.06. Registro Nº 00069686 Distinguido Señor Ministro

Convencido de su invariable honestidad, debo precisarle que muy a pesar del tiempo transcurrido, aun no he recibido respuesta a las graves denuncias cometidas en FONDEPES, organismo público adscrito a su sector y que fueran formuladas en el documento, que en el epígrafe de la referencia señalo.

También y con respeto de su alta investidura, en mi calidad de ciudadano, de ex – servidor de la nación, de discípulo y militante de toda una vida del viejo Partido de Haya de la Torre, que nos enseñó con su ejemplo y diáfana transparencia, a abominar la corrupción cualquiera sea su forma y habiendo sido obligado a renunciar al cargo de Director Ejecutivo del FONDEPES, sin expresión de causa alguna, debo entender y presumir que, la situación de caos administrativo, técnicamente advertida a su Consejo Directivo, así como el hallazgo en mis 40 días de gestión de evidencias suficientes de irregularidades y malos manejos, por parte de funcionarios de la administración anterior, han sido las causales de tan enojosa medida, la cual, no solo afecta mi honor y mi buen nombre, sino que amerita de hombres de bien y cabales como Usted, una explicación.

La Nación señor Ministro, demanda desde la sociedad civil, una cultura de transparencia como reto de la competitividad y modernidad del Estado tal como lo soñara Haya de la Torre y este, es el compromiso del presidente Alan García con todos los peruanos. Por lo que, lo ocurrido en la administración anterior de FONDEPES y no es de su responsabilidad, con los bienes del ex - Programa VECEP y el fondo rotatorio de aproximadamente USS. $ 800,000 donados por la CEE, para beneficio de los pescadores pobres del norte del país, debe ser corregido y sancionado de manera ejemplar e inmediata.

Igualmente y alejado de toda pasión y temor, me ratifico en mis denuncias contra los funcionarios Lazarte y Villafuerte, que aun continúan en la Institución, pues también son responsables de la presunta malversación de mas o menos dos millones de soles, inclusive defraudación tributaria, por los ingresos generados por el tractor Skyder, ferretería naval, ventas de agua, camión de baranda y cámara isotérmica y que han sido dilapidados haciendo peligrar la sostenibilidad del programa.

Debo agregar que, también les alcanza responsabilidad, por el siniestro con pérdida total de la camioneta Toyota de placa de rodaje Nº PG-398, la misma que no se encontraba asegurada, tal como lo precisan las normas técnicas de control, de igual manera por la cartera de créditos de difícil recuperación y que supera los 14 millones de dólares y que no han beneficiado de manera alguna a los pescadores artesanales. Los programas de apoyo a la acuicultura de los Centros de La Arena, en Casma y de Tambo de Mora, dejan mucho que desear y también se especula de malos manejos, por cuya razón deberían ser meticulosamente evaluados y auditados.

Finalmente y sabedor de su integridad moral y política, ratificarle mi voluntad inquebrantable de apoyar toda acción que signifique enfrentar a la corrupción, que daña tanto a nuestro país y a sus instituciones. Atentamente,

Antonio Ramírez Castillo DNI Nº 10547950