por Antonio Ramírez Castillo; [email protected] 13-12-2006

“Que el mar de Grau nuestro de cada día, alimente a los 14 millones de peruanos, que padecen de desnutrición y hambre crónica”

Aportes para buenas prácticas políticas y de Plan de Gobierno

Nutrición, alimentación y degradación humana

Para los seres humanos y los animales también - “el crecimiento, la energía y la salud en general”, dependen en grado sumo de la cantidad de proteínas disponibles. Estas son sustancias que hacen los músculos y demás partes del cuerpo humano; además de los minerales que son componentes esenciales del esqueleto y las vitaminas que controlan la química del cuerpo, todos ellos son componentes vitales de la alimentación.

Concretamente la alimentación humana, requiere de porcentajes relativamente equilibrados de proteínas, carbohidratos y grasas. Las proteínas, son las más importantes, porque forman parte de todos los tejidos vivientes y no pueden ser reemplazados por otro principio; el hombre adulto necesita, no menos de 70 gramos diarios de proteínas y los niños en su etapa de crecimiento mucho más.

Entonces cruel y paradójico resulta saber que el mar peruano es el banco de proteínas más rico del planeta y que somos el primer país pesquero de la tierra, con posibilidades reales de resolver el problema del hambre y desnutrición de 180 millones de seres humanos del hemisferio.

Pero más cruel resulta saber que, 14 de los 26 millones de peruanos, reciben menos de 15 gramos de proteína animal por día, 83 niños menores de un año mueren diariamente por efectos directos o indirectos del hambre (32 mil/año), el 25% de niños menores de 5 años, el 32% de los menores de 2 años, según UNICEF, presentan desnutrición crónica (hambre oculta) y el rendimiento educativo según UNESCO, es el segundo más bajo de Sudamérica.

Debemos moralmente reconocer que, más del 54% de peruanos se hunden cada vez más en la pobreza y como tal, dicho con valentía y sin dramatismo, nos encontramos en el camino de ser una nación de hambrientos y desnutridos; azotados por el flagelo del hambre y su macabra marca de muerte, al borde del estallido social.

Muchos dirán que el hambre de hoy, es el resultado de errores de enfoque, de populismos, de negligencias, de desaciertos, de décadas pérdidas, de codicias y pillerías desatadas, de egoísmos mezquinos tal vez o de torpezas. Sin embargo todo esto se puede remediar, es momento de entender que: gobernar es alimentar, sin demagogia y sin chabacanería política, tal y como lo hicieron fujimori y toledo en su turno y pésimamente ahora el ministro Rey. He aquí el descrédito y la desconfianza en la clase política, lo que hace que “la política” se vea como una mala palabra para los pobres del Perú, la desnutrición y la malnutrición, especialmente de nuestros niños y niñas, se ha agravado mucho mas, falta entonces solo una enorme voluntad, imaginación, y creatividad; entender que es cuestión de todo o de nada, impedir el desastre está en nuestras manos o continuamos usando la riqueza proteínica de nuestro mar para alimentar animales o bestias en beneficio de unos cuantos ó la destinamos, en una pequeña parte por siempre, a nutrir a las niñas y niños, mujeres y hombres de esta tierra que se mueren de hambre.

Hasta aquí, vale la pena saludar, la inapreciable iniciativa del chef internacional, orgullo e icono de nuestro país, señor Gastón Acurio. Es bueno que miremos la seguridad nutricional y alimentaria, desde un contexto nacional y global, pues también, hay sectores pudientes en nuestra sociedad, desnutridos y mal nutrido y sin duda alguna, la anchoveta, constituye la alternativa más eficaz a nuestra disposición y en nuestro mar, para acabar con estos flagelos.

Acabar con el hambre y la desnutrición en nuestro Perú, solo requiere de una pequeña dosis de “vocación política”, mas un poco de imaginación y creatividad, también de gerencia, se requiere para ello, usar de la vía de los mercados sociales –entiéndase como programas sociales – y sus centenares de millones de dólares, convirtiéndolos en impulsores o palancas de la reactivación económica de la pesquería, específicamente la artesanal, a través de la conserva de anchoveta, el concentrado proteico (y su uso en múltiples versiones) las conservas de pescado (véase la peruanita y la nacional) el seco salado, la saladita de ITP, que no hace nada y por último una red nacional de terminales y mercados pesqueros, higiénicos y sanitarios, de carácter privado e impulsados, por las municipalidades provinciales, (en base a los locales que deficientemente manejan a cambio de una sisa), donde se expendan productos frescos, curados y salpresados, facilitando el acceso a la propiedad de miles de comerciantes de productos hidrobiológicos y generen empleo descentralizado en aras de la alimentación de la mayorías pobres.

Concluyentemente urgimos de un proceso de reingeniería política y el hallazgo de una estrategia de seguridad alimentaria, en base a la riqueza del mar peruano con mayor valor agregado y más humano, lo cual nos habrá de permitir declarar y ganarle la guerra al flagelo del hambre en el Perú, esperemos que el 2007 se convierta en un año mas social, sin poses políticas, con menos degustaciones de anchoveta y si, con más apoyo a la pesca artesanal, modernizándola, con créditos baratos y desarrollo de capacidades y la implementación de una red de infraestructura de frío en las principales ciudades del país. No con ruido político, por que el hambre no espera.

El hambre, entre la celebridad del discurso político y la globalización

“La historia del mundo ha sido la historia de la lucha por el pan de cada día, pero no habrá en el mundo amenaza alguna contra la libertad, el día que acabemos con el hambre” decía Parmalee Prentice. En igual forma, pocos, muy pocos, tienen el coraje de confesar que en su país se padece o se muere de hambre -El hambre Oculta- tal como lo afirmara hace casi 40 años en sus obras El Libro Negro del Hambre, o la La Geopolítica del Hambre, el ilustre brasileño Josué de Castro.

Conmovedoras son las súplicas y desgarradores los llamados de grandes eminencias en el mundo a través de los tiempos, para acometer una tenaz lucha contra el flagelo del hambre, pero vanos son los resultados, mas no así las intenciones, he aquí algunos de ellos.

En junio de 1963, el presidente de EEUU, John F. Kennedy, hizo una conmovedora súplica al mundo, para acabar con el hambre y la malnutrición y dijo”:.... “En tanto que la lucha contra el hambre no haya logrado su objetivo, en tanto que las 2/3 partes de las naciones del mundo tengan déficit de alimentos, ningún ciudadano, ninguna nación pueden sentirse satisfechos, ni seguros.

Como miembros de la raza humana, tenemos la habilidad, tenemos los medios, tenemos la capacidad para eliminar el hambre de la faz de la tierra. Solo nos falta la voluntad”.

XX Aniversario FAO-HOT SPRINGS-Washington – Conferencia Mundial de la Alimentación–junio 1963

Jacques Diouf, director general de la FAO, al inaugurar la XXIV Conferencia Regional para América Latina y el Caribe en 1996 instó a:

“Que se ponga en marcha una campaña mundial para garantizar alimentos para todos y hará falta dijo:

Enorme lucidez imaginación y valentía, paciencia y tenacidad y una movilización unánime sin precedentes en la historia de la humanidad, para poner fin al problema del hambre”.

Jean Ziegler, relator especial de la ONU sobre el derecho de la alimentación en Ginebra, Suiza en el día mundial de la alimentación –16 octubre-2001– dijo que no había nada que celebrar y afirmó”:

“Cada víctima de hambre supone un asesinato cada siete segundos, un niño menor de 1 año muere por efectos directos o indirectos del hambre, - “esto es 9 cada minuto, 514 cada hora, 12,342 cada día” - En un mundo con capacidad suficiente para proporcionar una dieta de 2,700 calorías diarias a 12,000 millones de personas”

Los objetivos del milenio y la geopolítica del hambre y la pobreza

Uno de los mapas de la pobreza, elaborado por el Fondo Nacional de Compensación y Desarrollo Social (FONCODES), considerando la división política del país, esto es 24 Departamentos, 194 provincias y 1,818 distritos establecen:

Que tan solo 2´787, 451 peruanos, presentan condiciones de vida aceptable y se agrupan en 37 distritos, correspondiendo a Lima y Callao 10´354,157 personas viven en condiciones regulares y se agrupan en 270 distritos a nivel nacional.

Dentro de un segmento, trágicamente semántico, se agrupan los pobres extremos, muy pobres y pobres, alcanzando la cifra de 12´094,618 peruanos, repartidos en 1,511 distritos de la república.

El mapa de la pobreza, presentado por FONCODES el 22 de Mayo 2001, ha considerado diversos indicadores, tales como: tasa de desnutrición crónica, población escolar excedente, atención médica a nivel de postas, servicios de agua y desagüe, inaccesibilidad vial y porcentajes de población sin electrificación.

Indicadores geopolíticos del hambre y la pobreza

DESCRIPCIÓN SOCIOECONÓMICA AGRUPACION POR N° DE DISTRITOS NIVELES NUTRICIONALES ÍNDICE ABSOLUTO % TASA DE DESNUTRICIÓN Pobreza extrema Muy pobres Pobres Regular Aceptable 201 592 718 270 37 69.0 55.4 39.2 24.1 9.6 46.4 43.6 33.5 18.2 8.4 TOTAL 1,818 42.3 31.0

Asimismo, dentro de los departamentos agrupados como muy pobres se encuentran:

Huancavelica Cajamarca Loreto Amazonas Huanuco Apurimac Ayacucho Cuzco Puno

Siendo los distritos mas pobres del Perú, Choropampa en Cajamarca, Acobamba y Cajamarquilla en Ancash; Patambuco en Puno; y Salcabamba en Huancavelica.

Algunos indicadores sociales

El 25% de los niños menores de 5 años, en el Perú presentan desnutrición crónica (Hambre oculta), en los menores de 2 años, el % se eleva al 32% - UNICEF-2005 Según UNICEF, en el Perú mueren diariamente 83 niños menores de 1 año por causas que pueden prevenirse muy fácilmente, lo que representa 32 mil muertes anuales.

Aproximadamente 4.6 millones de peruanos se encuentran en extrema pobreza (grupo de extrema y muy pobres).

Los pobres en el Perú son aproximadamente 14 millones, esto es, se encuentran debajo de la línea de pobreza.

El 8.1 % de la población peruana, no cuenta con ningún nivel de educación.

El índice de analfabetismo alcanza el 7% de la población total, el 70% son mujeres.

El rendimiento educativo en el Perú, según la UNESCO es el segundo más bajo en Sudamérica, sólo superamos a Haití.

El gasto social por persona alcanza cerca de US$ 100 al año.

Cuadros de niveles de pobreza 1994–2000 en % respecto población total

DESCRIPCIÓN SOCIO ECONOMICA AÑOS 1994 1995 2000 Pobreza Lima Metropolitana Urbana(1) Rural

Pobreza Extrema Lima Metropolitana Urbana(1) Rural 53.4 42.4 50.4 65.6

19.0 5.5 13.0 36.2 50.7 35.5 48.8 64.8

14.7 2.4 7.5 31.9 54.1 45.2 49.8 66.1

14.8 4.7 8.4 30.4 (1)No incluye Lima Metropolitana Fuente: Encuestas Nacionales sobre medición de niveles de vida (ENNIV)

Pobreza y educación en Perú

En la década anterior (1991–2000) el Estado construyó más de 15 mil colegios. Sin embargo, el problema es mucho más complejo y no pasa solo por levantar nuevas escuelas. Como entender entonces que la Unesco considere que el rendimiento educativo en el Perú, es el segundo más bajo en Sudamérica (penúltimos en certámenes escolares latinoamericanos de lenguaje y matemáticas) ¿la clave? Según los tecnócratas y expertos en materia educativa. Es la calidad de la educación, que en nuestro país sigue dejando mucho que desear; señalan que la calidad educativa depende de muchos elementos, entre los que destacan dos:

La calidad de los maestros y configuración del currículo académico

Dentro de un contexto normal esto es verdad, como lo podrían ser también, la escasez de recursos, el centralismo del sistema, la insatisfacción de las demandas de los maestros y la sub-utilización de las tecnologías de la información entre tantas otras más.

Pero lo que no se dice, tal vez por prejuicio o falta de coraje es que: la pobreza y el hambre generan en el niño severamente desnutrido, en los primeros dos o tres años de su vida, la pérdida de gran parte de su desarrollo futuro, en talla y desarrollo muscular y lo que es más grave aun en desarrollo mental. Estamos en camino a ser - o tal vez ya lo somos – una nación de subdesarrollados o débiles mentales por la pobreza y el hambre. Los indicadores o niveles educativos nos facilitan la explicación:

En la actualidad hay más de 700 mil analfabetos en la PEA solamente, 70% de los cuales son mujeres.

El gasto educativo representa el 3% del PBI según UNICEF, estamos muy por debajo de Chile y Bolivia.

Uno de cada dos niños en el Perú fracasa en los primeros años de Educación primaria y los más altos índices de repetición (17.3%) y abandono (11.8%) se da en la educación de los más pobres.

Los casos más dramáticos de deserción escolar se ubican en Ayacucho (13.8% en primaria) y Huancavelica (11.85 en Secundaria) Loreto concentra las peores cifras en repitencia primaria (14.7%) y secundaria (17.3%)

Visión conciencia histórica

Gobernar es alimentar y luego educar, es por eso que, hace 500 años, la civilización agraria de los Incas, fue capaz de alimentar a una población similar o talvez superior a la actual, porque aceptó su geografía y la dominó tecnológicamente era dueña como hoy de una gran biodiversidad ecológica – y de 28 de los 32 climas del mundo.

El colonialismo español divorció a nuestro pueblo de su propia geografía y de sus recursos, orientándolo con el devenir, al consumo de alimentos y recursos extranjeros adquiriendo hasta hoy una falsa visión de sí mismo. La importación de alimentos, no es en si misma, solo un problema de divisas. Lo es también de disociación de la conciencia histórica y geográfica; es por eso que el consumo masivo de trigo, que es cultivo de otra geografía de otra diversidad ecológica y geográfica, inexistente en nuestra tierra, fue haciendo inútiles los andes, las cordilleras, los ahora desiertos costeros, el mar, el idioma y la estructura de los conceptos, las relaciones sociales y familiares, el sentido mismo de la política y las costumbres: es así como se creó en el Perú, la conciencia de la escasez, el hambre y la pobreza.

De la misma manera y con el advenimiento de la república a los políticos y gobernantes, jamás les interesó la pesca, como un factor de economía alimentaria, orientado a la nutrición proteica de los más pobres de esta tierra. Por cuanto el mar en el Perú, siempre constituyó una generosa despensa alimentaria, lo fue desde tiempos inmemoriales, lo fue no solo de seres humanos, sino también de millones de aves guaneras las mismas que con sus deposiciones sustentaron por muchos años la economía y la bonanza de la república (100 millones de libras esterlinas, generó el guano), al extremo de provocar por su codicia la inefable guerra del Pacífico.

Serían los curtidos pescadores artesanales de ayer y de hoy, quienes en sus precarias embarcaciones – botes, balsas, caballitos de totora etc., etc. – los únicos que han procurado alimentos, hasta el día de hoy, con pescado fresco, conservado y transportado en cajas con hielo, a las ciudades de la costa, Incluida Lima. Son los pescadores artesanales, en especial los del norte del país, quienes abastecen el 95% de pescado de mesa, siendo la centralista ciudad de Lima el mayor consumidor.

Muy a pesar de todo lo que aquí se sostiene, los más de 100 mil pescadores artesanales del Perú y sus miles de precarias embarcaciones no disponen de medios económicos ni financieros, para su modernización, tampoco cuentan con los conocimientos tecnológicos y gerenciales, menos son sujetos de crédito de una banca que al fracasar en el laberinto oscuro de sus negocios, si es socorrida con cientos de millones de US$. Por un Estado Neoliberal y Centralista, ajeno a la miseria del pescador artesanal y al hambre endémica que azota a millones de peruanos.