Así vemos que hay países que convencen con el garrote gordo y países que conquistan con sus ejércitos de salvación. Hace más de un siglo que Inglaterra y EE.UU. han puesto detrás de la puerta el big stick (gran garrote) y retribuyen en dinero los servicios de los traficantes de pueblos.” (1)

- ¿Qué papel juegan, dentro de este contexto, los medios de comunicación?

Estrada- “Los medios de comunicación están al servicio de esa empresa satánica de embrutecimiento e intimidación. Servidores de esos intereses son los manipuladores de esos instrumentos de dominio y perversión, más culpables cuanto más altos se hallan en la escala de los poderes del saber”. (2)

- Usted en su libro “Radiografía de la Pampa” dice que el origen de lo argentino se halla el origen del mal, ya que somos el fruto de la codicia frustrada y de las fantasías no satisfechas. Somos los hijos de “los señores de la nada”, de los conquistadores que llegaron a América por error, y buscaron sus montañas de oro y sólo encontraron el vacío de un desierto casi infinito y el pánico de lo informe... El autor con una sonrisa interrumpe y agrega:

Estrada- “Sí hablo de Trapalanda, es el país ilusorio, es el imperio de Jauja, que atrajo al conquistador con sus promesas de oro. La desilusión de que en vez de Trapalanda pisaba una tierra agreste, que sería preciso labrar y sembrar. Quiere lo que no tiene, y lo quiere como lo que quiso tener.” (3)

“Ahora bien, muchos me han acusado de tener una visión pesimista de nuestra identidad cultural, para sacarme esta fama de derrotista empedernido, quiero mencionar mi escrito sobre el truco. Ahí, quizás, hay otra visión del ser argentino.

“El truco es el juego nacional. El juego es simple; pero en las manos del jugador se complica. El jugador es lo complicado”.

“Juego de pobres porque hay que especular con el rendimiento útil del centésimo y sacar fuerzas de flaqueza. Prueba el coraje, cuando se acepta un reenvido con poco, o un retruco con una figura”.

“El truco es juego de hablar… La palabra deformada, juguetona, corresponde al adorno. Es un juego para matar el tiempo, para iniciar una conversación.” (4)

“Espero que de este modo resulte más simpático mi teoría sobre lo nacional, no lo busco”, dijo como al pasar el escritor, para concluir con una pícara sonrisa propia del país de Jauja. El de antes o el de ahora.

(1) Del libro las 40, 1957 (2) Ibidem (3) Entrevista de Joaquín Mortiz (4) El truco, nuestro juego –La cabeza de Goliat-1940