A partir de 1990, algunos profesionales indígenas se dieron cuenta de la necesidad de aprender sus lenguas maternas, para descubrir y explicar en términos técnicos y científicos la rica composición de esos dialectos nativos. Movilizados por esa idea, crearon talleres y escuelas para alfabetizar en el idioma madre a todos los niños y jóvenes indígenas.

La esencia de los talleres es fortalecer y desarrollar la lectura y escritura del habla aborigen a las nuevas generaciones, y lograr una formación sólida de los nuevos lectores y escritores. SK`AYOJIL yut xch`ulel yot`an lum k`inal: Canto desde el corazón de la naturaleza, es una muestra de la capacidad de los niños, jóvenes y adultos tsotsiles y tseltales de los Altos de Chiapas para desenvolverse en sus lenguas.

Los poemas escritos en palabras nativas, añoran el deseo de recuperar la riqueza expresiva de las lenguas ancestrales. Una muestra de esas producciones son los libros bilingües “Ocho palabras del amanecer” y “Distintos colores de la tierra”, (Espacio Cultural Jaime Sabines, Instituto Mexicano de la Juventud y Unidad de Escritores Mayas-Zoque, Chiapas, 2003), constituyen voces de adentro, siempre dignas.

Las obras no sólo revelan la riqueza de la tierra, sus olores y sonidos, el sufrimiento de los pueblos, el exterminio, sino que también expresan el cambio social que está ocurriendo en las comunidades autóctonas. En uno de los poemas de Abraham Gómez de “Ocho palabras…” dice: "Me dijiste al oído: `¿Te gusta?`. Sólo movía la cabeza con los ojos cerrados, disfrutando el momento, mientras tú gemías de placer sobre mí; me estremecieron tus rasguños lentos y suaves por mi espalda, luego me diste un beso intenso en la boca”.

Uno de los poetas indígenas tseltal que más difundió la literatura es Armando Sánchez, coordinador del taller literario en su propia comunidad. Su obra demuestra que los indígenas pueden ser protagonistas y autores de su propia conciencia cultural.

“Hablar de literatura contemporánea tseltal no es fácil. Se requiere una formación cultural continua, asistir a los talleres y realizar lecturas de obras literarias de escritores clásicos, entre otros. La mejor posibilidad de enriquecer nuestra escritura literaria es mantener una relación entre los "escritores" indígenas y no indígenas. Para llegar a ser generador del aprendizaje de la comunidad lingüística se requiere una permanente actualización”, explicaba el autor sobre los inicios de su actividad como coordinador.

De acuerdo al escritor, implementar el taller literario tseltal surgió para que los niños aprendieran a escribir en su tseltal. Mediante el taller literario, la escritura de la lengua indígena comenzó a registrar el acontecer de las comunidades indígenas, ya que la cotidianeidad transparenta las estructuras culturales más profundas, los saberes y costumbres tseltales.

El sistema de educación indígena bilingüe bicultural jamás centró sus actividades, sus objetivos y metas en enseñar a la población lingüista, enraizada en su propia sabiduría cosmogónica y los valores del pueblo tseltal.

Por esa razón, el pasaje de la oralidad a la escritura es un paso histórico en esas comunidades. La actividad es reciente, y aún queda mucho por hacer para el desarrollo de la escritura de las lenguas indígenas. Una de esas tareas es establecer un patrón común para las grafías, normar su uso.

Para los fundadores de esta iniciativa, no se trata de despreciar lo que se escribió hasta hoy, sino proveer bases para fortalecer la escritura de los idiomas originarios. No sólo los escritores indígenas tienen ese deber, sino todos los que usan concientemente la lengua autóctona y los otros idiomas.

# Agencia Periodística del Mercosur (Argentina)