La organización de derechos humanos realizó esta tarde una radio abierta en la Plaza de Mayo en el que reafirmaron su derecho a poseer su propio medio de comunicación.

Durante la actividad, Villareal le entregó a Hebe de Bonafini un comunicado de la UTPBA en el cual se pronuncia - como lo hizo a lo largo de su historia – la defensa de todas y cada una de las casi 5 mil emisoras AM y FM comunitarias, cooperativas, regionales y locales existentes en el país.

Con la consigna-idea “tocan a una radio, tocan a todas”, la UTPBA y los trabajadores de cada medio local, que aportan a la construcción de una comunicación propia, vienen desarrollando un plan de acción para que el Comité Federal de Radiodifusión (COMFER) no produzca más decomiso de equipos.

Otra de las posiciones históricas –recordada en este comunicado – es que la UTPBA “está a favor del acceso a las frecuencias de todas las organizaciones sociales, culturales, no gubernamentales, sindicales, comunitarias y cooperativas”, que hasta el momento están excluidas por el ente estatal que preside Julio Bárbaro.

También afirma la organización que “es absolutamente inadmisible que aún siga vigente en la Argentina, una ley de radiodifusión promovida por la dictadura militar”.

“Nuestra entidad – expresa la UTPBA- considera que todo ser humano es un comunicador social y que la comunicación de un país y el derecho a la información es una discusión de todos, no de un grupito encerrado entre cuatro paredes”.

La UTPBA siempre planteó que la discusión sobre una nueva la ley de radiodifusión no puede estar disociada del debate sobre qué país, qué tipo de sociedad y qué sistema político-económico se quiere.

Al respecto, la UTPBA alienta que temas como la ley de radiodifusión, las políticas de comunicación públicas y privadas y aquellas relacionadas al libre acceso a la información deben discutirse con el conjunto de la sociedad.

Finalmente, Ana María Villarreal le transmitió el apoyo de la UTPBA al director periodístico de la Radio de las Madres, el periodista Carlos Aznares; ambos coincidieron en la necesidad de construir una prensa contrahegemónica a los monopolios informativos vigentes.