La posición del Partido Liberal en sus acercamientos con el Gobierno para ciertos temas y su cercanía con la oposición radical en otros tópicos, dejan muchos interrogantes sobre la estrategia de esta colectividad y del mismo Gobierno en el mediano y largo plazo. A continuación, se intentará realizar un primer balance sobre la forma como esta colectividad se ha adaptado a la coyuntura y de qué manera se evidencian sus ideas a lo largo de los debates políticos que se han dado desde las últimas elecciones hasta ahora.

Los partidos políticos en Colombia, así como en otros lugares del mundo, han sido identificados de manera reciente por las tendencias que encarnan. En este sentido, es pertinente hacer una distinción clara entre lo que son las ideas políticas y la tendencia. La tendencia en política es lo que explica un comportamiento que en condiciones normales no podemos descifrar mediante causas exteriores; es el movimiento espontáneo orientado hacia un fin y en el plano de las ideas, estamos hablando de la atención que se le otorga a uno u otro tema. Para no entrar en detalle, propongo una revisión de la clasificación que hace Pierre Janet sobre las tendencias y sus grados de complejidad. Cabría entonces la pregunta sobre la naturaleza de la tendencia liberal como signo indistinto de la diferencia con respecto a los otros partidos políticos en la actualidad.

Lo que se ha podido constatar durante el debate político en Colombia, e incluso durante la pugna electoral en períodos de campaña (también en la campaña que se avecina), es que la tendencia política no sólo depende de la atención que uno u otro partido preste de manera privilegiada a un tema, por ejemplo, el Partido dela U cuando privilegia el tema de la seguridad democrática, sino que la tendencia de los partidos se ha visto alterada en su originalidad por la interacción y la pugna por el poder político con los otros partidos.

Esto quiere decir que nos resulta relativamente fácil identificar un proyecto político y/o una estrategia hacia el poder, observando con atención el manejo de las tendencias políticas en sus manifestaciones puntuales. Aplicando este ejercicio al Partido Liberal Colombiano, se observa una especie de suspenso, una colectividad atrapada en medio de una polarización entre radicalismos de la nueva izquierda latinoamericana y de una derecha neoliberal en lo económico y conservadora en lo político. La situación de las ideas liberales es entonces difícil en medio de la radicalización de quienes representan la política dominante en la actualidad colombiana, como lo es la coalición uribista, y una oposición frontal a esta dominación, como lo es la coalición de izquierda personificada en el Polo Democrático Alternativo.

Es por lo anterior que el actual escenario pareciera sofocar a los moderados liberales; y lo que resulta preocupante es que el discurso radical irradie a la sociedad civil sofocando del mismo modo la moderación fuera del ámbito político, pues el poder no se materializa exclusivamente en las instituciones políticas. Se impone una delicada intuición política para que en medio de los escándalos y las cortinas de humo, se pueda inferir una estrategia de acceso al poder o de continuidad en el mismo.

¿A quién le conviene sumir al Partido Liberal en escándalos tardíos o socavar su unidad frágil por un prolongado verano de ausencia en el poder? Sugiero tener en cuenta el caudal electoral del Partido Liberal como primer móvil de una intención en este sentido y sobre todo de la tendencia ideológica que los liberales encarnan.

Evidentemente, la estrategia del Gobierno al reconocer como interlocutor en la oposición al Polo Democrático Alternativo, dejando al liberalismo en una especie de limbo político, contribuye a la radicalización de la opinión publica, manipulando de esta manera la tendencia política que en principio y por definición no es explicable por factores externos.

Pero, ¿cuál es entonces la estrategia hacia el poder del Partido Liberal Colombiano actualmente? Siguiendo la metodología propuesta, debemos observar con atención la desnudez de la tendencia política de las ideas liberales en los temas álgidos que están en discusión en el Congreso y, en general, ante la opinión pública en los escenarios mediáticos. La posición del Partido Liberal Colombiano con respecto al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos está aún sin ser definida. ¿Por qué esta dilación para definir el voto al TLC? se preguntan muchos, incluso al interior de la bancada liberal.

Así pues, es en este escenario, así como en el del debate sobre el proyectote de Transferencias, el manejo de la política exterior colombiana, el intercambio humanitario y la legalización de las drogas, donde se evidencian puntos de inflexión que nos pueden ofrecer señales claras sobre una estrategia hacia el poder. Si prima la necesidad de poder y los factores externos, veremos claramente su somatización en la posición del Partido Liberal en los temas anteriormente nombrados hacia uno de los extremos que lo sofocan actualmente. Mientras que este artículo se escribe, la prensa anuncia un posible acercamiento del PL con el Gobierno sobre el tema del TLC. Si la definición de tendencia política se mantiene, el Partido Liberal deberá constituir una tercera opción entre los radicalismos que predominan en Colombia en estos días.

Privilegiar la necesidad de poder y de factores externos o mantener la tendencia a ser una alternativa distinta, será una decisión que se hará evidente en las posiciones que tome el Partido Liberal con respecto a temas claves para el interés nacional; y es así como se develará la estrategia futura de los dirigidos por el ex presidente César Gaviria.

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