Nuestro canciller dio la buena noticia de la notificación a NNUU de la ley de bases de dominio marítimo y que la estrategia de llevar el problema de límites marítimos pendientes con Chile a La Haya, será coordinada con el Congreso. Pero, afirmó que continuaríamos profundizando el vínculo económico porque nos conviene. En este artículo presentamos evidencia contraria a tal afirmación.

Relaciones comerciales

En el comercio bilateral, se evidencia un patrón comercial asimétrico norte-sur, donde Perú exporta básicamente minerales y combustibles, y Chile productos con valor agregado (el 90% de las exportaciones chilenas a Perú son industriales; mientras que en Perú más del 80% de sus exportaciones a Chile son primarias).

Si bien, en los últimos 2 años Perú ha tenido un superávit en la balanza comercial, este se ha basado en la exportación de materias primas que se han visto favorecidas por los precios internacionales (en el 2005 más del 60% de las exportaciones de Perú a Chile correspondieron a un solo producto, minerales de molibdeno). En los años previos los resultados fueron negativos, y aún mantenemos un déficit acumulado.

Se observa un alto grado de concentración de las exportaciones de Perú a Chile, donde los principales 5 productos explicaron el 80% de las mismas durante el 2006 (básicamente por el molibdeno y petróleo); mientras que en el caso de Chile las principales 5 partidas (gasolinas, papel en prensa, etc.) explicaron el 30%.

En general, los diversos índices comerciales calculados (Diversificación, Intensidad del Comercio, Ventajas Comparativas Reveladas-VCR, “Complementariedad” y Comercio Intraindustrial) han evidenciado las asimetrías existentes en el comercio bilateral: 1) La concentración de las exportaciones peruanas aumenta considerablemente; 2) el sesgo de las exportaciones peruanas al mercado chileno es significativo básicamente en sectores primarios y extractivos (particularmente en los capítulos de petróleo y sus derivados; y menas y desechos de metales); 3) Chile tiene VCR en los capítulos de manufacturas (Manufacturas de caucho; productos comestibles; productos químicos; plásticos; manufacturas de metales; etc); mientras que Perú en sectores primarios (metales; metales no ferrosos; petróleo; hierro y acero; ropa; hilados); 4) la “complementariedad” se refiere a que Perú exporta materias primas a Chile (petróleo y derivados, o minerales de molibdeno) y Chile les da valor agregado (gasolinas o molibdeno tostado). Aquí se evidencia además como la inversión de ENAP cambia no sólo la composición de la balanza sino la cadena productiva misma, en un sector tan sensible como el energético (gasolinas primera exportación chilena sin tener petróleo); 5) el comercio Intraindustrial existente entre ambos países es muy reducido, y los capítulos con comercio intraindustrial representativo (mayor a 50%) son sólo 7 y no han tenido una participación relevante en el comercio. Inversión

A finales del año 2006, la inversión chilena con más de 250 empresas en el Perú alcanzó la cifra de USD 4,600 millones, ubicándose en distintos sectores, incluso estratégicos (energía, servicios financieros, puertos, etc). En el caso de Perú, las inversiones en Chile no llegan a los USD 30 millones.

El cuadro muestra datos documentados del peso chileno en diferentes sectores, que es muy superior si se consideran participaciones parciales o testaferros locales.

Inversiones chilenas en Perú * Salvo que se especifique lo contrario, los datos del cuadro son para el año 2005 ** Las empresas chilenas tienen una participación de 76% en conjunto en el mercado de créditos de consumo. Fuente: Fairlie, Alan y Queija Sandra. “Relaciones Económicas Perú – Chile: Integración o Conflicto?. 2007

Las asimetrías son mucho más pronunciadas que las del comercio bilateral, y constituyen un peligroso control de sectores claves.

TLC Perú – Chile

Sobre la base del ACE 38 y sus Protocolos Adicionales se incorporó una serie de capítulos (Solución de Controversias, Inversiones, Comercio de Servicios, etc.), y se perfeccionaron las Disciplinas Comerciales establecidas. El Tratado incorpora una Cláusula de Futuras Negociaciones para los servicios financieros, las compras públicas, el reconocimiento mutuo de títulos y tratamiento de las zonas francas (entre otros temas ya que se están negociando en secreto). Los Capítulos sobre inversión y servicios son los de mayor interés, dadas las asimetrías existentes con Perú en esos temas.

Según DIRECON, el TLC contempla la profundización arancelaria en 80 productos, tales como: leche en polvo, quesos, maíz, aceite de oliva, chocolates, confites, dulce de leche, vinos, medicamentos, calzados, cocinas. Todos productos importantes en las exportaciones de Chile a Perú.

La DIRECON ha señalado una serie de ventajas para Chile con la firma del TLC: 1) Solución de Controversias: El Capítulo recoge los avances internacionales en la materia, lo cual permite una resolución más expedita de cualquier eventual diferencia (provee ambiente propicio para que empresas chilenas inviertan libremente en Perú, restringiendo al gobierno); 2) Capítulo de servicios: Elimina las barreras discriminatorias o restrictivas al comercio, con el fin de aumentar las exportaciones chilenas de servicios (priorizando los servicios de distribución, construcción, tecnológicos, profesionales, etc.); 3) Capítulo de inversiones: Sustituye al acuerdo previo (APRRI), modificando la aplicación de una serie de principios (TN y NMF). Incluye un artículo sobre transferencias de activos relacionados con la inversión; sobre expropiación indirecta y un Nivel Mínimo de Trato.

De este modo, el TLC consolida las asimetrías existentes entre ambos países. Los intereses chilenos han sido recogidos en los distintos capítulos, mientras que los intereses peruanos no han sido considerados (propiedad intelectual, lo más grave).

Integración y Conflicto

Según los teóricos liberales, las relaciones económicas entre Estados reduce la probabilidad de conflicto, pero destacan que el poder pacificador del comercio se reduce cuando hay asimetrías entre países, cuando los países se ubican dentro de una misma región o si han tenido antes algún conflicto militarizado. Los críticos a la tesis liberal señalan una serie de factores que incrementan la probabilidad de conflicto entre dos países relacionados económicamente: el comercio entre países que fabrican productos avanzados y los que poseen industrias básicas; asimetrías en la relación; países cercanos, contiguos o fronterizos; asimetrías de poder (capacidad militar).

Las asimetrías en todos los indicadores bilaterales que hemos estudiado indican posibilidad de conflicto. Esto es independiente del tema marítimo, del gas y la energía, cielos abiertos, transporte marítimo, de las reservas de agua dulce, biodiversidad. Es gravísimo, casi suicida profundizar las asimetrías y comprometer el futuro de la nación.

Señor canciller extienda usted el debate a estos temas, explique qué compromisos adoptará en la Cumbre Energética de Venezuela mañana, si venderá el gas de Camisea a Chile ¿Qué le ofrecerá el Presidente a su himologa?. La mayoría que critica estos temas no es ni humalista ni fujimontesinista (como se ha satanizado) sólo peruanos preocupados por el futuro de la Patria y listos para el debate y la lucha para revertir la situación.