Correo 14-4-2007

Vemos como transcurre el tiempo mientras que los políticos encargados de llevar el país hacia un camino de desarrollo, el Presidente del Consejo de Ministros Jorge del Castillo, se ven obligadas a distraer el suyo a fin de atender una serie de ataques que no tienen mayor peso, esencialmente cuando de inmediato se ha corregido el error que lo originó y que por lo tanto se dedicara toda la actividad nacional a explicaciones que ya no eran necesarias ni que mucho menos se originara un debate nacional sobre el mencionado tema. Esto evidentemente tenía y tiene un objetivo y es el de llevar a la paralización del aparato gubernamental a fin de que no se siga avanzando en la concreción de medidas beneficiosas para la economía nacional lo cual redundará en beneficio de todos los ciudadanos. Esto es desvirtuar la atención hacia lo intrascendente dejándose de lado lo importante. Ello nos afecta a todos. Hay temas trascendentales muchísimo más importantes que lo que hemos presenciado en esta semana y que por dedicarse a satisfacer a unos cuantos políticos e intereses ocultos no han sido tratados, las tan mencionadas cortinas de humo, los psicosociales, etc., que no permiten dedicarse a tiempo completo a lo importante. En esta columna tratamos dentro de lo posible siempre dedicarnos a presentar propuestas en beneficio de la colectividad y hoy nos hemos visto obligados a iniciarla con este tema pues somos concientes del retrazo que significa la pérdida de tiempo. Queremos tratar hoy el tema del Etanol. En el Perú sólo hay un proyecto en marcha para la producción del mismo. Se encuentra en Piura y lo lleva adelante una empresa americana Maple Gas. Se obtendrá el mismo de la producción de caña de azúcar, la cual esta siendo sembrada en tierras eriazas. Esta es una respuesta clara y concreta ante la dependencia del petróleo ya que como es un producto bioenergético es renovable y adicionalmente reduce los niveles de contaminación a los que estamos sometidos por la mala calidad de combustibles que nos imponen para el consumo. Pongámonos a pensar lo que significaría para nuestra economía eliminar nuestra dependencia del petróleo importado, por un lado y por el otro, en lo que es la incorporación de inmensas extensiones de nuestro territorio sin ningún uso en la actualidad a la producción del Etanol. Esta también puede ser una solución para los campesinos que en la actualidad se dedican al sembrado de la coca. Es cuestión de organizarlos y trasladarlos a las áreas factibles de realizar estos sombríos de caña de azúcar. Es un tema de imaginación, organización y desición política. Los detractores de inmediato dirán ¡la falta de agua! Todo es cuestión de organización y tecnología, el agua puede ser utilizada de manera tal que no se pierda y ejemplos hay múltiples.