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Estados Unidos no desmaya en su política expansionista y hegemónica en América Latina, para lo cual ha diseñado diversos mecanismos militares, entre los que se pueden citar: en los años 70 la Operación Cóndor para América Latina, frente a la ‘amenaza del comunismo’, así como la conformación de la Escuela de las Américas, un centro de formación de los oficiales latinoamericanos, un ejemplo de ello fue el dictador Gral. Augusto Pinochet.

Se continuó con el intervencionismo sanguinario militar a través de maniobras militares como Cabañas I y II; la creación de un “Ejército único” para combatir las amenazas a la hegemonía del norte; la instalación de bases aéreas y militares en puntos estratégicos de América Latina, las Maniobras UNITAS, el Plan Colombia...

Otros mecanismos para controlar América Latina

Estados Unidos requiere controlar los llamados “territorios complejos”, países del área andina cuyo control le permitirá hacerles frente a los desafíos que provienen de China, la Unión Europea y Japón. Al frente de estas tareas se encuentra el Comando Sur, que luego del 11 de septiembre del 2001 profundizó la aplicación del intervencionismo militar en América Latina, frente a lo que ellos consideran cualquier tipo de amenazas a sus intereses. El Comando Sur se convierte en el principal interlocutor y articulador de la política exterior y de defensa estadounidense en la región, con presencia militar en las bases de Guantánamo (Cuba), Fort Buchanan y Roosevelt Roads (Puerto Rico), Soto Cano (Honduras) y Comalapa (El Salvador); y las bases aéreas recientemente creadas de Manta (Ecuador), Reina Beatriz (Aruba) y Hato Rey (Curaçao). Además maneja una red de 17 guarniciones terrestres de radares: tres fijos en Perú, cuatro fijos en Colombia, y el resto móviles y secretos en países andinos y del Caribe.

Sin embargo, todos los operativos político-militares estadounidenses han sufrido un retroceso momentáneo ante los cambios políticos, con gobiernos como el de Hugo Chávez (Venezuela), Evo Morales (Bolivia) y en la actualidad Rafael Correa (Ecuador), que han dado un tinte democrático y progresista al escenario regional. En este escenario, los ejercicios navales UNITAS, que por decisión unilateral del Comando Sur se trasladó su sede de Ecuador a Colombia y finalmente a aguas de Florida, tienen la intención de mantener cierto control entre los ejércitos de la región.

La polémica última sobre el tema se inició cuando la exigencia de nuestro país referente al saludo protocolar obligatorio que debían hacer los buques de la Fuerza de Tarea Multinacional al momento de ingresar a aguas territoriales del Ecuador, al traspasar el paralelo limítrofe entre Ecuador y Perú, en coordenadas 3∞ 23¢ 33,96” latitud sur, fue desacatada por Estados Unidos y Perú, pese a ser una práctica seguida y reconocida por la comunidad internacional.

Estados Unidos pretende desconocer el límite marítimo entre Ecuador y Perú, ya establecido en los convenios de Santiago (1952) y Lima (1954), así como por los acuerdos de paz de 1998 en Brasilia, firmados por ambos países. Estas prácticas militares son juegos de guerra estandarizados y liderados por Estados Unidos para América Latina. Se desarrollan cada año y participan Chile, Colombia, Ecuador, Estados Unidos y Perú, en el marco del Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca (TIAR).

Al parecer EEUU y su interlocutor, el Comando Sur, pretenden crear un litigio donde no existe, pensamiento compartido por las autoridades de Perú y Ecuador. La posición de la diplomacia ecuatoriana ha sido tajante y firme en este tema.

El objetivo es luchar contra cualquier amenaza...

Capitán Julio Buitrón

Las maniobras UNITAS, lideradas por los Estados Unidos, se vienen realizando desde 1959. Inicialmente venía un escuadrón (fragatas, destructores, marinos) de EEUU a cada país, para realizar maniobras navales, como parte de un proceso de interoperatividad que existe con cada país. En la década de los 90, con presupuesto propio de los países, se realizaron dos maniobras, en la Costa del Pacífico y del Atlántico. En el 2003 se hicieron estas operaciones en aguas del Ecuador, y nuevamente estaban previstas para este año. Las operaciones Unitas tratan de estandarizar procedimientos ante una amenaza externa al continente americano. Inicialmente se lo hizo ante la amenaza roja-comunista, en la actualidad se lo hace ante cualquier amenaza que se presente. Estos juegos de guerra son problemas de batalla, operaciones de interdicción marítima y todas estas acciones se coordinan a través de un libro de operaciones, que es utilizado por todos los países de Sudamérica.

EEUU no quiere reconocer los límites marítimos fijados en 1954

Dr Leonardo Barriga profesor de la Escuela de Ciencias Internacionales

En este tema hay que referirse a los antecedentes de los límites marítimos del Ecuador, cuando Chile, Ecuador y Perú, el 4 de diciembre de 1954, mediante convenio firmado en Lima establecen una zona marítima de 10 millas marinas de ancho a cada lado del paralelo, que constituye el límite marítimo de los países firmantes a partir de las 12 millas marinas de la Costa, esto está reservado exclusivamente para las faenas de pesca. De igual forma, en la misma fecha se suscribe un convenio complementario entre Chile, Ecuador y Perú, en el que se proclamaba la soberanía hasta la distancia mínima de 200 millas marítimas desde las referidas costas, incluyendo el suelo y subsuelo dentro de la correspondiente zona marítima. La Comisión se constituyó con el nombre de Comisión Permanente de la Conferencia sobre Explotación y Conservación de las Riquezas Marítimas del Pacífico Sur; desde esa fecha quedó establecido el límitemarítimo entre Ecuador y Perú. El problema es de Estados Unidos, porque no quiere reconocer los límites marítimos que están establecidos y trata de sacar provecho. El habernos retirado la sede de de las UNITAS 2007 es un acto poco diplomático de ese país.