El cinco de junio a nivel mundial se celebra el Día del Medio Ambiente. El mes entero suelen presentarse consideraciones sobre el estado de la naturaleza y llamados a todos sobre la responsabilidad ambiental, ocultando casi siempre que esa responsabilidad se concentra en quienes tomaron determinadas decisiones destructivas de la naturaleza a nombre del desarrollo y que, consecuentemente, hay quienes se beneficiaron de dañar a la naturaleza.

En medio de esta celebración, sin duda se recordarán graves dificultades ambientales que enfrenta nuestro país en las que, en última instancia, se encuentra de trasfondo una visión basada en creer que desarrollo es igual a crecimiento del PIB y el destino de las riquezas naturales apropiadas en pocas manos. Mucho hay que decir, sin duda, pero para junio parecen presentarse varias áreas fundamentales de lucha, a dos de las cuales nos vamos a referir hoy.

Levantamiento contra las mineras e hidroeléctricas de la muerte

El 5 de junio se realizará en todo el país el Levantamiento contra dos actividades de gran peligro para innumerables poblaciones del Ecuador y para su biodiversidad. La convocatoria la realiza la Coordinadora Nacional por la Defensa de la Vida y la Soberanía, estructura que agrupa a numerosas organizaciones populares y que viene realizando una actividad importante desde meses atrás.

El primer peligro se refiere a las mineras transnacionales y actividades de minería a cielo abierto, cuyas concesiones, a decir del ministro de Energía Alberto Acosta, se realizaron en el 99% sin la consulta previa que exige la Constitución. Con la Ley Trole II esas empresas ya no entregan nada de regalías, están exoneradas de pagar el IVA de sus exportaciones y (si quieren) solo pagarán impuesto a la renta, lo que significa regalarles los minerales a cambio de que dejen grandes daños ambientales.

Concomitante a esto, hay muchos proyectos de hidroeléctricas privadas que se apropian del agua de las comunidades, realizan trasvases con daños a la vida natural y entregarán energía a sus propias empresas y, en muchos casos, agua a las mineras que la contaminarán de manera irreversible. Junto a las mineras transnacionales, han utilizado la fuerza armada, paramilitar e incluso el Ejército nacional, para reprimir cualquier muestra de oposición, al igual que han buscado dividir a las comunidades y corromper dirigentes.

Es por antecedentes como estos que la Coordinadora plantea el Levantamiento para el cinco de junio, con la siguiente plataforma:

1. La salida inmediata de las mineras e hidroeléctricas de nuestras comunidades. 2. Que mediante Decreto Ejecutivo se deje sin valor las concesiones mineras, hidroeléctricas e hídricas en aplicación del Art. 272, por haber violado los Art. 86 y 88 de la Constitución y se declare a Ecuador PAÍS LIBRE DE MINERÍA A GRAN ESCALA. 3. Desmilitarización y retiro de paramilitares y grupos armados de las zonas en conflicto. 4. Que se investigue y sancione la violación de los derechos humanos cometidos por las empresas mineras transnacionales, y en particular la Aurelian Resources, Corriente Resources Inc. y Ascendant Copper S.A. con apoyo de las fuerzas armadas o grupos paramilitares. 5. Poner fin a la criminalización de las luchas sociales y ambientales que se expresa en los juicios y procesos "legales" en contra de los dirigentes y las organizaciones que resisten a las empresas extractivas. 6. Que se sancione mediante la Ley de Defensa del Consumidor por la propaganda engañosa y mal intencionada de la Cámara de Minería del Ecuador. 7. Que se garantice la libertad de expresión de las comunidades afectadas por las mineras e hidroeléctricas a través de los medios de comunicación. 8. Que el Gobierno nacional demande a las empresas mineras e hidroeléctricas por daños y perjuicios. 9. Que se garantice la integridad física y no se tome represalias de ningún tipo contra los participantes en el levantamiento nacional.

En su comunicado, la coordinadora insiste en que: “Éstas y otras demandas han sido presentadas en varias ocasiones al Gobierno, en la persona del Sr. Presidente de la República, del Ministro de Energía y Minas, del Subsecretario de Minas y de funcionarios de las regionales, por ello, de no ser atendidas con la urgencia que ameritan, el día 5 de junio iniciaremos un LEVANTAMIENTO NACIONAL hasta que las concesiones sean nulitadas, se hagan respetar nuestros justos derechos y se restablezca la paz en nuestras comunidades.”

El Yasuní depende de tí

Este será el lema de la campaña para lograr que la comunidad nacional e internacional comprendan la importancia de proteger a uno de los pocos lugares de tan alta biodiversidad y que corre el riesgo de etnocidio de los pueblos en aislamiento voluntario ubicados en la zona, los Tagaeri y los Taromenani.

La propuesta es recibir una compensación por no sacar el petróleo, para lo cual no se necesita 350 millones como lo planteó inicialmente Rafael Correa, pues esa es la mitad de la explotación mayor que solo entraría al Ecuador desde el año 6 y por unos diez años de duración, tras lo cual los ingresos bajarían drásticamente. Un cálculo más ajustado a la previsible variación histórica considera necesarios 1.600 millones de dólares, que colocados en un fondo internacional de capitalización, proveerán un ingreso anual a muy largo plazo.

Si bien esta propuesta logra resolver hoy en gran medida el problema económico y por un número mucho mayor de años, eso no es todo lo importante. Está también el hecho de evitar la destrucción de uno de los parques naturales más importantes del mundo en el que si se pasan a realizar las actividades de explotación, los 130 pozos significarían 65 mil metros cúbicos de desechos sólidos (solo en la perforación) y nueve barriles de agua de formación, altamente contaminada, en su mayoría arrojada a los ríos. Esperanza Martínez de Acción Ecológica equipara la cantidad de agua que se arrojará con la necesaria para llenar un millón y medio de piscinas olímpicas, destruyendo suelos y fuentes de agua y matando la biodiversidad de la zona.

Por otra parte, asumir nuestra propuesta sería consecuente con la protección a los pueblos en aislamiento voluntario, cumpliendo con las medidas cautelares de protección demandadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en mayo de 2006 y con el compromiso del Presidente Correa de respetar sus derechos como política nacional presentada el 18 de abril.

Finalmente, hay que resaltar que moverse en dirección a una economía postpetrolera, aquí y en el mundo, es un reto si se quiere frenar los efectos negativos del calentamiento global y si se reconoce que la explotación de crudo ve acercarse el final de las reservas. Enfrentar al cambio climático es una demanda mundial y de allí el interés internacional por esta fórmula de acción.

Junio será el mes en el que la campaña se la realizará y se empezará aquí en nuestro país. Se pretende que personalidades y compatriotas compren sus bonos, empezando por el mismo Presidente de la República, para dar un mensaje al mundo del compromiso nacional y la necesidad de apoyo mundial. Esto, por supuesto, incluye el rechazo a quienes trabajan a favor del interés de las transnacionales petroleras y enfrentar el boicot que el Presidente de Petroecuador, Pareja Yanuzzeli, realiza contra la opción de dejar represado el crudo anunciando que hay que realizar la negociación con Petrobras, empresa que “curiosamente” le ofreció un millón de dólares para que compre la presidencia del club deportivo Barcelona.

A prepararse e ir todos en junio y, más allá, a dar el decidido apoyo a esta opción que evitará la explotación en el campo ITT y salvará al Yasuní.