Fue el primer periodista que usó el concepto de la petroguerra, ya que en los años 90 no se hablaba de las implicaciones petroleras en las guerras que lanzaba el imperialismo.

Ha hecho un estudio muy detallado de denuncia y descripción de los métodos que emplean los medios de comunicación para manipular las conciencias, destruir la verdad informativa, provocar un gran consenso en torno al imperialismo. Collon forma parte del grupo asesor de Telesur y participó en el reciente encuentro organizado por la estación de televisión internacional sobre las comunicaciones.

Tribuna Popular (TP): Usted ha sido uno de los primeros en denunciar las petroguerras del imperialismo: Bosnia, Serbia, Irak, Afganistán y otras. ¿Están los imperialistas dispuestos a librar una petroguerra contra Venezuela?

Michel Collon (MC): Sí, en realidad el mundo ahora vive una guerra no declarada, que es una guerra internacional, una guerra global, los conflictos contra Irak, Yugoslavia y Afganistán son capítulos de esa guerra global. El que controla el petróleo puede dominar al mundo, porque hay una guerra por las materias primas y la energía, no únicamente porque se trate de un sector en que los beneficios son increíbles, sino porque es una fuente de energía imprescindible para las multinacionales y a cada país. Es una forma de chantaje de la potencia numero uno y contra sus rivales: Europa, Japón y mucho más China, es decir, que si Washington puede controlar el grifo del petróleo puede decirle a Europa, Japón y China: si ustedes aplican una política en una dirección demasiado independiente y no nos obedecen, entonces les vamos a cerrar grifo petrolero.

Para ese chantaje se necesita controlar todo el petróleo, no solamente el necesario. Está claro que Estados Unidos necesita mucho petróleo, en parte porque lo despilfarra, pero eso no explica por qué tiende hasta este punto a controlar el petróleo de Oriente Medio; el total de petróleo utilizado por EEUU no viene del Oriente Medio, pero necesita controlar el crudo utilizado por Europa, China, Japón y por el sur de Asia, que es la región del mundo que ha venido creciendo económicamente. La guerra global no es solamente petrolera, pero el petróleo es el instrumento para el control del mundo.

TP: ¿Cuál cree que será la táctica del gobierno norteamericano para aislar y derrotar a Venezuela?

MC: Yo no estoy en sus oficinas para conocer sus planes. Está claro que lo han intentado por muchas formas: el golpe de Estado, el golpe petrolero, la manipulación y el chantaje en torno al referéndum, que fue financiado por la CIA; también puede ser una guerra provocada con Colombia, que es una fórmula muy utilizada en otros lugares del mundo, provocar una guerra entre dos países para así poder presentarse como el árbitro. Hay posibilidades de provocaciones, yo estudio mucho los medios de comunicación y la estrategia de propaganda de guerra, de desinformación de los medios, de diabolización del enemigo, y ahora están intentando mostrar a Chávez como un antisemita, como un aliado de los narcotraficantes y todo eso, son las pruebas de una guerra ya iniciada, una guerra mediática. Debemos tener en cuenta que las guerras no se inician con las bombas, se inician con mentiras mediáticas. Pero no es fácil, porque ahora el imperialismo norteamericano está muy desprestigiado por lo que ocurre en Irak y en otros lugares.

Yo sé que Donald Rumsfield sondeó a varios países de América Latina sobre la posibilidad de sumarse a un ataque militar estadounidense contra Venezuela, y la respuesta fue negativa. Eso demuestra que hay posibilidad de fortalecer la unidad de América Latina, Washington lo va a tener muy difícil para atacar en estas condiciones. Nosotros no podemos decidir lo que va hacer el enemigo, pero nuestra tarea es organizar una campaña internacional para defender a Venezuela, es decir, para que la gente en el mundo sepa lo que está ocurriendo en el país con las misiones, con la revolución bolivariana, para decirle a Bush o al próximo presidente: ¡no!, a una guerra contra Venezuela.

TP: La resistencia de los pueblos iraquí y palestino, el liderazgo internacional de Chávez, el fortalecimiento de China y Rusia, la firmeza de Corea: ¿cree usted que estos factores están cambiando la situación internacional?

MC: Claro que sí. En los años 90, con la caída de la Unión Soviética y la guerra contra Irak, parecía que Estados Unidos podía permitírselo todo, que su poderío hacía imposible cualquier resistencia. Además la década de los 90 fue dura para la izquierda y los pueblos. La sociedad capitalista internacional ha demostrado que cuando triunfa intensifica el saqueo de los pueblos del tercer mundo y la vida se hace imposible.

Hoy vemos la resistencia crecer con Chávez, Evo y otros en América Latina, junto a la resistencia de los pueblos de Irak y Palestina, que también es muy importante. Yo creo que si no fuera por la resistencia en Irak, Estados Unidos ya habría atacado a Venezuela. El factor más importante en la modificación de las relaciones de fuerza en el mundo de hoy es el crecimiento de China, crecimiento económico, político y también en las relaciones internacionales, que permite ofrecer una alternativa de contrapeso frente a Estados Unidos. También existen diferencias entre EEUU y Europa; yo no me hago ilusiones con Europa, pero es un factor que debemos utilizar. En los años noventa un ideólogo del imperio, Fukuyama, dijo: "es el fin de la Historia", y ahora vemos que es el fin del fin de la Historia y que el pueblo es el dueño y no es posible tenerlo sometido para siempre.

TP: En Venezuela hay un gran interés popular por el estudio del marxismo ¿Piensa que el estudio de la teoría marxista contribuye a fortalecer de la revolución, la defensa de la patria y la construcción de una nueva Venezuela?

MC: Me parece importante estudiar, y estudiar en diversas direcciones, como las ciencias modernas. Creo que el marxismo no es un dogma, sino es una ciencia muy concreta y muy útil, de aplicación práctica. Es muy importante, porque el mundo está cambiando siempre, nunca fue estable y ahora con la globalización menos, vemos fenómenos nuevos. Naturalmente la burguesía pretenderá convencernos de que el mundo ha cambiado por completo, de que ya no hay clase obrera, de que no existe posibilidad de oponerse al capitalismo. Hay muchas teorías modernas que tienen influencia en la pequeña burguesía, es normal que una sociedad que necesita mantener una situación de injusticia, opresión y dominación produzca o propague muchas teorías, distintas y confusas. Pero tenemos una ciencia de la política, una ciencia que permite analizar los cambios y la situación actual y también lo que no ha cambiado.

Desde el inicio del capitalismo, sus ideólogos nos dicen que la situación ha cambiado y no es como antes, pero en realidad vemos que lo fundamental no cambia, existe explotación, los ricos controlan el poder político y los pobres, en realidad, no tienen derecho a controlarlo, a pesar de que son mayoría. Se necesita una revolución para cambiar el poder y para que el poder esté en manos de los pobres. El marxismo, personalmente, me fue muy útil para analizar fenómenos tan complejos como la guerra contra Yugoslavia o como otros cambios que se han producido en el mundo, también es muy útil para analizar los medios de comunicación. Creo que si el marxismo va a ser muy útil para analizar la revolución en Venezuela y en América Latina, a condición de que se utilice de manera no dogmática, con dos actitudes: a) no despreciar a los marxistas del pasado, porque son el producto de luchas en el pasado, de llevar una vida de sacrificios, de generaciones de trabajadores y luchadores, no se debe despreciar esta herencia; y b) es preciso analizar los fenómenos nuevos para corregir los errores, para establecer científicamente lo que pasa actualmente.

TP: ¿Cómo se ha percibido en Europa la decisión del presidente Chávez de retirar a Venezuela del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial, de nacionalizar los recursos naturales y de marchar hacia el socialismo?

MC: Existen dos tipos de reacciones: por un lado, la burguesía lo ve como una amenaza, porque el Banco Mundial y el FMI son dos instrumentos esenciales para su dominación y control del tercer mundo. Estos organismos no sirven para combatir la pobreza, al contrario son medidas para mantener la pobreza y el chantaje a los países del tercer mundo, para continuar con el saqueo de los recursos. De modo que la decisión del presidente Chávez es un gran peligro, porque se podría convertir en ejemplo para África y otros países del tercer mundo.

Mientras que para los trabajadores y los progresistas de Europa el Banco Mundial y el FMI son impopulares y la decisión de Chávez fue aceptada con alegría porque es una señal positiva para las luchas futuras.

TP: ¿Qué le puede decirle al pueblo venezolano que está en lucha por la soberanía nacional y la construcción del socialismo?

MC: Venezuela, para nosotros en Bélgica y en Europa, es una gran esperanza. Mi compañera Vanesa Stojilkovic ha rodado una película que se llama "Bruselas-Caracas" sobre la revolución bolivariana. Son entrevistas con la gente por la calle. La hemos presentado en más de 80 proyecciones-debates en Europa, y vamos a continuar con la versión en español y en inglés.

En todos los lugares las reacciones ante la película son emocionantes, porque la gente ve que se puede cambiar, que el pueblo tiene fuerza, y si la situación puede cambiar en América Latina, ¿por qué no aquí (en Europa)? Es una vacuna excelente contra el pesimismo y el fatalismo que cunden en Europa. En Europa hay un movimiento de resistencia creciente, y Venezuela es un ejemplo muy importante.

La experiencia del pueblo venezolano es muy importante, no únicamente para ustedes y para nosotros (europeos), sino para África, que tiene una situación muy similar. Allí la lucha es muy difícil, porque no hay un Chávez y no hay un programa radical de lucha por la liberación y, naturalmente, es víctima del saqueo de los recursos. Congo, por ejemplo es el país más rico del mundo y, a la vez, el más pobre. Nosotros intentamos difundir la película de Vanesa en África de manera gratuita, porque creemos que el ejemplo de Venezuela es muy importante en África y Oriente Medio. Mi mensaje es seguir adelante, por ustedes y por todo el mundo.

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