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El proyecto humanitario, destinado a tratar quirúrgicamente a aquellos afectados de ceguera o deficiencia visual corregible, comenzó el 10 de julio del 2004 en el Instituto Oftalmológico Ramón Pando Ferrer, al oeste de la capital cubana, donde fueron operados los primeros pacientes venezolanos.

El doctor Marcelino Río Torres, director de la referida institución, insigne en la oftalmología de la nación antillana, recordó a la AIN que el nueve de julio en horas de la noche el Comandante en Jefe Fidel Castro visitó ese centro y planteó la posibilidad de comenzar la Misión Milagro, puesta en práctica al día siguiente.

Ese año fueron intervenidos unos 14 mil pacientes y en el 2005 se incorporaron otras instituciones como los hospitales capitalinos Hermanos Ameijeiras y el Calixto García, y se le denominó Misión Milagro 2, mediante la cual atendieron a habitantes de más de una veintena de países, refirió el también Presidente de la Sociedad Cubana de Oftalmología.

Posteriormente empezaron a prestar servicio las provincias de Camagüey, Cienfuegos, Santiago de Cuba y Matanzas, y se denominó Misión Milagro 3, y hasta mediados del presente 2007, cuando ascienden ya a unos 700 mil los beneficiados.

Este proyecto tiene el objetivo de operar a unos seis millones de personas en 10 años, tanto en Cuba como en los centros oftalmológicos habilitados en otras naciones y eliminar la ceguera dentro de las posibilidades, puntualizó.

Como parte de tal iniciativa, la Isla ha donado cerca de 40 centros oftalmológicos, instalados en Venezuela, Bolivia, Guatemala, Honduras, Ecuador, Panamá, Nicaragua, Mali y Haití, en los cuales laboran unos 600 profesionales de la salud pública cubana, entre ellos cerca de 200 oftalmólogos.

Según estimados de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo existen más de 37 millones de personas ciegas por causas prevenibles, de ellas más de un millón y medio son niños menores de 16 años.

En el Tercer Mundo las principales causas de ese mal son la Catarata, Glaucoma, Retinopatía Diabética, enfermedades infecciosas como el Tracoma y la Oncocercosis, y la deficiencia de vitamina A.

Otras afecciones oftalmológicas como el pterigium, párpado caído, y estrabismo poseen una alta frecuencia en la población infantil y adulta, refiere la propia OMS.

Desde el 2004 y hasta mediados de junio, casi 135 mil cubanos han sido beneficiados asimismo con la Operación Milagro, cuyo pesquisaje masivo se inició en Pinar del Río y está en proceso de extensión en La Habana y Matanzas; y paulatinamente al resto de las provincias, precisó la misma fuente.

El doctor Río encomió los esfuerzos del Gobierno de la Isla cubano en la adquisición de tecnología de avanzada al nivel de países desarrollados, cuyo equipamiento se ha extendido a las 24 instituciones cubanas involucradas en este plan. Entre esos equipos se incluye el exímer láser, una novedosa técnica para abordar enfermedades refractivas.

Al triunfo de la Revolución, Cuba poseía 118 oftalmólogos, de ellos permanecieron 37, luego del éxodo alentado por Estados Unidos, pero hoy ya suman casi mil profesionales y en el curso que concluye egresarán otros 265.

La Misión Milagro contribuye a la búsqueda de soluciones a algunos de los grandes problemas de la humanidad, como el de muchas personas pobres, condenadas a vivir en tinieblas durante varias décadas.

Agencia Cubana de Noticias