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La Congresista Ileana Ros Lehtinen.
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Como evidente represalia ante la reciente decisión que tomó el nuevo Consejo de Derechos Humanos en Ginebra (Suiza) de eliminar los mandatos de los relatores especiales contra Cuba [y Bielorrusia, ambos completamente politizados, recordemos que dichos mandatos fueron creados por la antigua Comisión de Derechos Humanos (CDH)] y que ciertos sectores políticos estadounidenses aliados de la administración Bush, están buscando otros métodos de represalia y manipulación en las relaciones internacionales con los organismos internacionales.

Ante tal perdida de influencia ante el nuevo Consejo de Derechos Humanos de la ONU por los EEUU, la Congresista Ileana Ros Lehtinen, propuso una Enmienda Legislativa en su país [los EEUU] para suspender la entrega de todo financiamiento al actual órgano de Derechos Humanos, una manera de hacerle un chantaje financiero a éste órgano internacional para poder influenciarlo mejor.

La conducta asumida por la Sra. Ros Lehtinen se corresponde con las posiciones de prepotencia, superioridad y alejamiento que mantiene la Administración Bush en relación al Consejo de Derechos Humanos y la Comunidad Internacional en general, sobre todo en lo que se refiere al derecho internacional entre los países. Pretendiendo castigar a cualquiera que se aparte de sus posiciones e intereses, los EEUU manifiestan una vez más su conducta imperial.

Asimismo denota que la política exterior de los Estados Unidos se sigue dejando arrastrar por la voluntad de elementos ultra reaccionarios que componen su «establishment», a pesar que ello resulte contradictorio y contraproducente a los intereses y posiciones de ese país y de los más caros valores de sus fundadores.

No resulta nada extraño que la patrocinadora de la mencionada Enmienda Legislativa sea casualmente una furibunda anticubana, de pródiga trayectoria en acciones de hostigamiento contra su país de origen (Cuba), que esta vinculada, sostenida y promovida por agrupaciones terroristas radicadas en la Florida, tales como la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), que en más de una ocasión ha llamada incluso en público, al magnicidio del Jefe del Estado cubano, lo que en cualquier país del mundo y especialmente en el propio Estados Unidos, constituye un delito mayor.

Ciertamente el historial de la Sra Ros Lehtinen esta plagado de acciones hostiles contra el pueblo de Cuba, no sólo dentro del Congreso de los Estados Unidos, sino también promoviendo infructuosamente, acciones de condena y aislamiento de Cuba en Ginebra, Europa y en la América Latina.

La Sra. Ros Lehtinen junto con los Congresistas cubano-americanos Lincoln y Mario Díaz Balart, fueron los más activos promotores de la recolección de fondos para sostener al terrorista internacional Luis Posada Carriles, en condiciones privilegiadas, durante la estancia de éste último en una prisión de lujo en Panamá, logrando recolectar los fondos que permitieron primeramente comprar a la ex-Presidenta Mireya Moscoso para indultarlo, así como para ponerlo recientemente en libertad dentro del territorio de los Estados Unidos.

Merece recordarse que durante la Administración de Bush padre, Ileana Ros fue la principal activista en la promoción de acciones sobre dicho ex-Presidente de los Estados Unidos para lograr que éste último concediera el perdón presidencial al terrorista de origen cubano Orlando Bosch, que había sido declarado con un terrorista peligroso por la Fiscalía de EE.UU. y que producto de ello tenía prohibición de ingreso al territorio de dicho país. Todo esto contradice el supuesto compromiso de la actual Administración de los Estados Unidos en relación al combate del terrorismo, que afecta el respeto y la promoción de los derechos humanos, mereciendo ser condenados tanto los patrocinadores como los ejecutores de dicha política.