El 62 por ciento de las personas entrevistadas consideró que el gobierno del presidente Bush cometió un error al enviar fuerzas militares a Irak.

En la última encuesta de Gallup ese criterio fue emitido por el 60 por ciento de los ciudadanos consultados.

El estudio divulgado el martes también arrojó que el apoyo popular a la gestión de Bush descendió al 29 por ciento, el más bajo recibido por el mandatario desde que llegó a la presidencia en enero de 2001.

El lunes, el diario The New York Times informó que funcionarios de la Casa Blanca temen que el respaldo de los republicanos al presidente se esté debilitando como consecuencia del controversial tema de la guerra en Irak.

Según el rotativo, influyentes empleados de la Administración opinan que el gobernante debe considerar el repliegue de sus tropas para mantener los últimos pilares de apoyo partidista.

En Washington el debate político sobre Irak se intensifica alrededor de la Oficina Oval a medida que aumentan las bajas norteamericanas en esa nación del golfo Pérsico, apuntó el periódico.

El domingo último, el ex secretario norteamericano de Estado Colin Powell reveló que durante dos horas y media trató de quitarle al presidente Bush la idea de invadir a Irak, pero éste insistió.

"Yo intenté evitar esta guerra... yo alerté (a Bush) de las consecuencias de entrar al país árabe y convertirnos en ocupantes", expresó Powell en el Festival de Ideas, en Aspen, Colorado.

El otrora jefe de la diplomacia estadounidense consideró que la compleja situación existente en Irak, que etiquetó de guerra civil, no puede resolverse con las tropas norteamericanas.

"No es una guerra civil que puede ser solucionada por las fuerzas armadas de Estados Unidos... todo lo que el Ejército pudo hacer fue poner una tapa más pesada a la olla de guisar un estofado sectario", señaló Powell.