Este 16 de agosto se cumplen siete años de que Olga vio por última vez a su cónyuge René González, arrestado el 12 de septiembre de 1998 junto con otros cuatro cubanos residentes en EE.UU., a quienes el Gobierno arbitrariamente imputó cargos de espionaje y otros delitos, por los cuales fueron condenados a severas penas de cárcel en un amañado juicio celebrado en Miami.

René, al igual que Fernando González, Antonio Guerrero, Gerardo Hernández y Ramón Labañino, han sido víctimas de atropellos y sistemáticas violaciones a sus derechos civiles en un proceso caracterizado por su manipulación política, más que por razones jurídicas, como han demostrado expertos internacionales.

Al referirse al amor a primera vista que hace 25 años los unió, René declaró recientemente a la revista Bohemia: "Hemos tenido que soñarnos mutuamente durante las dos terceras partes de nuestro matrimonio, aferrándonos a los ocho años de felicidad plena que hemos compartido juntos y en los que hemos constituido nuestra hermosa familia.

"Sobre ese período de una alegría casi perfecta, y mucho amor, se sostienen los sueños de un futuro juntos al que sigo mirando con optimismo; y donde la veo a ella hermosa en su madurez, sonriendo mucho y llena de ternura. Espero poder retribuirle con creces su fidelidad, su cariño incondicional y los valores humanos que ha vertido sobre nuestra relación."

René nació en Chicago, EE.UU., en el seno de una familia de inmigrantes cubanos que tras el triunfo de la Revolución retornó a Cuba el dos de octubre del año 1961. Luego de estudiar en la Isla, donde se formó como piloso, a finales de 1990 retornó a Estados Unidos en cumplimiento de una misión vital: infiltrar organizaciones terroristas para informar sobre sus planes al gobierno cubano.

Impulsados por la necesidad de defender a su pueblo, René y sus compañeros captaban información para alertar a Cuba de actividades criminales desde el sur de la Florida, amparadas por el propio gobierno estadounidense, las cuales también han afectado a decenas de países más, incluidos los propios Estados Unidos.

Como castigo adicional contra ambos esposos por no prestarse al chantaje pretendido por la Fiscalía, la administración de W. Bush ha negado el derecho constitucional de la pareja a entrevistarse en la cárcel, lo cual ha sido denunciado reiteradamente organizaciones mundiales de derechos civiles.

Salanueva afirma que ha sido borrada definitivamente de la lista de posibles visitantes de René, y exige "entrar a la cárcel donde está mi esposo. Es un derecho de él como prisionero, mío y de sus hijas. Y todavía no tenemos una foto juntos. Hasta eso nos niegan, y pensamos hasta cuándo tendremos que esperar".

El Servicio de Inmigración de EE.UU. ridículamente afirma que Olga "representa una amenaza" para la seguridad de ese país, aunque no aporta prueba alguna al respecto.

El tema de visitas familiares a prisioneros federales ha sido tratado por la Corte Suprema de Justicia de EE.UU., la cual sostuvo claramente que si la Constitución de ese país protege algún interés, ese es el de mantener la familia, por lo que una agencia gubernamental no puede obstruir las relaciones de un recluso con su esposa e hijos.

La Constitución de los Estados Unidos anula cualquier estatuto, incluyendo los de inmigración, por lo que resulta violación muy clara y básica impedir que las familias, como en el caso de René y Olga, mantengan lazos de unión.

En una carta dirigida a su esposa, René le dice a Olga, quien también pasó tres meses arbitrariamente prisionera en cárceles norteamericanas antes de ser deportada a Cuba: "Sé feliz a toda costa, no te permitas un pensamiento pesimista, o un recuerdo desagradable, o la huella de una bajeza que alguna vez te hizo vivir un mal momento. Piensa que todas esas cosas las venciste dentro y fuera de la cárcel, a golpe de carácter, de moral y de principios... Lo que más me gusta: pensar en ti y construir en mi mente nuestro futuro juntos".

¿Encarcelar al amor? Por supuesto que seguirá siendo misión imposible para W. Bush y todos los de su misma calaña.

Agencia Cubana de Noticias