Por ello resulta oportuno ahora, cuando la mayor de las Antillas se aproxima a nuevas elecciones, exponer algunas características de este Sistema, y aportar elementos útiles para lograr evaluaciones más justas.

¿Cuáles fueron los rasgos distintivos de la legislación electoral cubana anterior al triunfo de la Revolución en 1959?

La legislación antillana en los 57 años de república neo colonial se caracterizó por sus frecuentes modificaciones. La primera ley electoral, muy simple y limitada, fue elaborada por el gobierno norteamericano de ocupación, y sirvió para elegir a los delegados a la Asamblea Constituyente de 1901 y para los primeros comicios presidenciales.

En 1903 se dicta una nueva ley, modificada en 1908 durante la segunda intervención estadounidense, por una comisión consultiva presidida por el general Enoch Crowder, quien también estaría al frente del equipo, que con representación de varios partidos, redactó un código electoral en 1919.

Posteriormente se introdujeron numerosas modificaciones y fueron aprobadas nuevas leyes electorales, como consecuencia de la inestabilidad que caracterizó a la llamada etapa republicana.

Entre 1940 y 1959 rigió el sistema electoral elaborado a partir de los preceptos establecidos en la Constitución de 1940, cumplidos, casi sin excepción, en medio de presiones de los grupos en el poder, procedimientos engañosos y fraudes, como elementos sustanciales.

¿Cómo se fundamenta legalmente el actual sistema electoral en Cuba?

La primera ley electoral dictada después del Primero de Enero fue la número 1305 de 1976, la cual, a partir de lo establecido en la Constitución Socialista del propio año, rigió los comicios de ese período y de 1979.

En 1982 la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento) adoptó la ley número 37, aplicada en las elecciones celebradas hasta 1992. A partir de ese momento solo eran elegidos de manera directa y por un período de dos años y medio, los delegados de circunscripción que integraban las asambleas municipales, las que a su vez elegían a los integrantes de los órganos de gobierno provinciales y a los diputados.

Según la reforma constitucional de 1992, se estableció el voto también directo para elegir a los delegados provinciales y diputados.

El período de mandato de los delegados municipales se mantuvo en dos años y medio y se elevó a cinco el de los provinciales, tal como era ya el de los diputados.

La ley electoral número 72 del 92, adoptada con posterioridad a la reforma constitucional del propio año, actualmente en vigor, responde a la necesidad, tal como se explica en su fundamentación, de ajustar el sistema electoral a las condiciones del desarrollo, a las recomendaciones del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba y a solucionar inconvenientes evidenciados durante la aplicación de la ley anterior.

¿Qué aspectos principales regula la ley electoral cubana?

- Elección de los delegados a las Asambleas Municipales y Provinciales y de los diputados de la Nación.
- Constitución de las referidas asambleas y la elección de sus respectivos presidentes y vicepresidentes.
- Constitución de la Asamblea Nacional y la elección de su presidente, vicepresidente y secretario, así como de los miembros del Consejo de Estado.
- Forma de cubrir los cargos electivos vacantes.
- Votación en los referendos.
- Objetivos y funciones de las Comisiones de candidaturas.

¿En qué consiste el papel del Partido Comunista de Cuba en el proceso electoral?

El artículo cinco de la Constitución Socialista, aprobada en 1976 por más del 95 por ciento de la población mayor de 16 años, establece que el Partido Comunista de Cuba, marxista, leninista y martiano, es la vanguardia organizada de la nación cubana y orienta "los esfuerzos comunes" en pos de los objetivos de la transformación social emprendida por el país.

El Partido no es un órgano para formar parte del proceso electoral. El Partido no postula ni elige candidatos; como cuerpo político no interviene en las elecciones competitivamente, sino como organizador y garante de la transparencia y verdadera democracia del proceso.

Su función principal es la de unir y orientar al pueblo y sus instituciones en pos de las grandes transformaciones sociales y políticas que supone la construcción de un sistema social contrario al capitalismo y su brutal explotación.

En Cuba nomina y elige a sus gobernantes el pueblo, teniendo únicamente en cuenta los méritos sociales individuales de los ciudadanos y no su filiación partidista.

Agencia Cubana de Noticias