En 1957 aparecía, sin mucho bombo y platillos, Operación Masacre, una serie de reportajes reunidos en un libro después de haber sido publicados por algunos órganos de prensa.

Estos materiales contaban la historia, la verdadera historia, del fusilamiento clandestino de un grupo de civiles a manos de la policía de Buenos Aires, en junio de 1956.

Walsh había aprovechado las herramientas del periodismo de investigación para reconstruir los acontecimientos, apoyándose en entrevistas con algunos sobrevivientes de la masacre, familiares de las víctimas, testigos excepcionales y documentos de la policía y los órganos judiciales.

La manera en que el periodista acopió y preparó los reportajes, y su odisea para encontrar un editor que se atreviera a publicarlos constituye un singular ejercicio de profesionalidad, valentía y compromiso con la verdad.

Pero más allá del talento nato de Walsh para la investigación periodística y la contundencia de sus denuncias a un sistema que amparaba gravísimas violaciones de los derechos humanos, Operación Masacre se distinguía por su factura novedosa.

Los reportajes se leen como capítulos de una novela, pues el autor utiliza todo el arsenal de recursos de la literatura de ficción.

Escritor él mismo de relatos policiales, Walsh aprovecha la más que funcional estructura de esas narraciones para recrear un trama estremecedora, proveniente de la más cruda realidad.

Hay denuncia, análisis, reflexión, relato pormenorizado de los hechos… pero todo está expuesto con altísimo vuelo estético, con subjetividad responsable y comprometida.

Casa de las Américas ha publicado en su colección Literatura Latinoamericana un volumen que, junto a Operación Masacre, también incluye una obra posterior que comparte los mismos presupuestos, ¿Quién mató a Rosendo?, que reconstruye el tiroteo donde fue asesinado Rosendo García, un peculiar sindicalista de la Argentina de los años 70.

Son excepcionales documentos de denuncia, pero a la vez atractivos relatos, obras que atrapan la atención del lector por su pericia narrativa.

El periodismo reclama un reconocimiento cabal a su linaje literario. Operación Masacre y ¿Quién mató a Rosendo? no emulan con las tradicionales novelas policiales ni de espionaje: se erigen ellas mismas en género nuevo.

# Nota publicada en el portal de la UPEC (http://www.upec.cu/noticias/agosto0...)