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La respuesta de la administración Bush fue cumplir con más rigor aún todas las medidas planteadas en el plan Bush de anexión de Cuba, dedicado en su totalidad a recrudecer su guerra económica hacia la pequeña isla caribeña.

Durante el período comprendido entre el segundo semestre del 2006 y el primero del presente año se evidenció una mayor persecución del gobierno norteamericano contra operaciones comerciales cubanas con compañías de todo el mundo y contra las transacciones financieras insulares. A tales efectos se emprendieron 29 acciones de envergadura destinadas a lesionar y restringir la economía cubana. Dos tercios de estas han sido ejecutadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), perteneciente al Departamento del Tesoro.

La citada instancia, puede afirmarse sin exageración, ha emprendido una persecución implacable contra instituciones bancarias europeas y empresas diversas, dentro y fuera del territorio de la Unión, como la Compañía Dresser-Rand Group Inc., multada en 171 mil 305 dólares por exportar, sin licencia, bienes y servicios a Cuba.

También aparece en la relación de multados: la Organización US-Cuba Labor Echange, con 13 mil 950 dólares, por ofrecer viajes a Cuba sin autorización; el Consejo Nacional de Iglesias de EE.UU, que debió pagar 34 mil dólares porque algunos de sus miembros y feligreses "hicieron turismo en Cuba bajo la cobertura de visitas con fines religiosos."

Entre los sancionados se encuentran, igualmente, las empresas Vasper Corporation, con 23 mil 800 dólares; la Coda Internacional Tours, Inc, con tres mil 500; y la Organización bancaria Kinecta Federal Credit Unión, multada en tres mil 102 dólares, solo por iniciar, sin licencia, una transferencia de fondos destinados a un nacional cubano.

Destacan las prohibiciones dirigidas a limitar los intercambios académicos entre universidades e investigadores científicos de las más diversas esferas de ambos países.

En octubre del 2006, por ejemplo, el Departamento del Tesoro negó más de 200 licencias de viaje a la Isla para especialistas interesados en participar en el Segundo Congreso de la Sociedad Interamericana de Psicología, lo cual constituye una flagrante violación de los derechos ciudadanos amparados por la constitución norteamericana.

Una idea de la magnitud de esta escalada la tendremos si sabemos que solo entre mayo del 2006 e igual mes del 2007, al menos 30 países sufrieron los efectos extraterritoriales de tal política, entre ellos: Alemania, Australia, Brasil, Canadá, Reino Unido, Países Bajos, Suecia, España, Finlandia, Japón, México, Noruega y Suiza.

En la primera mitad del 2007, y como parte de la arremetida bushiana, Caleb McCarry, nombrado coordinador para la Transición en Cuba, -virtual Pro cónsul- visitó nueve países europeos, con el fin de presionar a sus gobiernos para que desarrollen un papel más activo en la estrategia de Washington contra la Isla.

Con idéntico propósito viajó a otras cuatro naciones del Viejo Continente, Kirsten Madison, subsecretaria Asistente de Estado para el Hemisferio Occidental, y tras ella, para sellar los objetivos de las giras anteriores, fue Condoleezza Rice, como para no dejar lugar a dudas sobre la prioridad de los planes de la actual administración contra los cubanos.

Valga ahora, cuando la ONU se dispone nuevamente a debatir el tema, esta apretada y muy incompleta relación de acciones norteamericanas contra Cuba, como ejemplo del " respeto " que tiene Washington por las decisiones y resoluciones adoptadas por abrumadora mayoría en la ONU, en nombre de la comunidad internacional.

Agencia Cubana de Noticias