La difusión de las últimas encuestas realizadas por varias empresas ha señalado que las fuerzas patrióticas, democráticas y de izquierda obtendrán un importante triunfo en esta Asamblea Constituyente, lo que aseguraría una mayoría que posibilite avanzar en los cambios anhelados por el pueblo y que fueron plateados por el gobierno de Rafael Correa. No han sido suficientes las acciones conspirativas y sediciosas de la oligarquía ecuatoriana repartida en los distintos partidos de derecha que han gobernado al Ecuador, y que han sido los responsables de la vergonzosa venta de nuestra soberanía, de la entrega de nuestros recursos naturales, de los atracos más escandalosos como la sucretización y la dolarización, que ahondaron la pobreza de la mayoría de ecuatorianos.

Los viejos partidos como el Partido Social Cristiano, La Unión Demócrata Cristiana, la Izquierda Democrática, el PRE, juntos a sus nuevos engendros como el PRIAN y la Sociedad Patriótica se convirtieron en este proceso en los más feroces opositores, primero a la consulta y luego a la Asamblea Constituyente. Fracasados en sus intentos, no dudaron en preparar planes conspirativos, con asesinato incluido, al presidente de la Republica.

La decidida acción de Correa en la labor de desenmascaramiento de los privilegios y latrocinios de la derecha, de los vínculos directos de los banqueros corruptos con los grandes medios de comunicación, el combate a un Congreso inoperante y corrupto, y sus propuestas de defender la soberanía nacional, de construir una economía distinta al neoliberalismo impuesta desde los organismos y empresas imperialistas, le ha permitido recoger un importante caudal de apoyo popular, de la fuerzas sociales y de los partidos de izquierda. Otras fuerzas de derecha como la ID y la RED, le han prestado su apoyo a medias y momentáneamente, pues lo más seguro es que se unan a las otras fuerzas derechistas para conspirar contra la Asamblea desde dentro.

Este ha sido un proceso de alta confrontación política en el cual se han clarificado las posiciones, en las que por un lado están entre las posiciones patrióticas democrática y de izquierda y por otro los de la derecha. En estos pocos meses los trabajadores y los pueblos le encuentran una alternativa y una posibilidad de cambios a su actual situación, es un escenario para el avance de las fuerzas populares y de izquierda.

Las encuestas demuestran que el gobierno de Correa tendrá un importante número de asambleístas y estará acompañado de un número significativo de asambleístas del MPD y de otras fuerzas de la corriente, lo que al parecer le daría una mayoría con la cual llevar los cambios propuestos.